<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377</id><updated>2012-02-11T23:03:20.604-08:00</updated><category term='adolfo vasquez rocca'/><category term='América latina en el sigloXXI'/><category term='Ensayos Sergio Mansilla Torres'/><category term='ingrid odgers'/><category term='latinoamerica'/><category term='estudios identidad'/><category term='dehuit silva'/><category term='revista escaner'/><category term='estudios'/><category term='apuntes de ingrid odgers'/><category term='Manuel Pérez Ruiz'/><category term='daniela canales'/><category term='CONCEPTO DE AMÉRICA LATINA. Paul Estrade'/><category term='Instituto Nacional de Chile.'/><category term='arte'/><category term='Temuco'/><category term='chile'/><category term='Las palabras y las cosas de Michel Foucault (*) Traducción de Elsa Cecilia Frost'/><category term='imaginario'/><category term='estudios identidad imaginario'/><category term='mecanismo de acción'/><category term='cultura'/><category term='Katherine Sugg'/><category term='difusión'/><category term='economía'/><category term='trabajo escolar'/><category term='cultura y economía en chile'/><category term='sociedad'/><category term='america latina'/><category term='mujeres en latinoamerica'/><category term='latinoamerica equidad de género'/><category term='estudio de identidad'/><category term='Francisco Huneeus Cox'/><title type='text'>TODO LO QUE SOMOS</title><subtitle type='html'>Identidad de América Latina</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>27</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-2721039312055422755</id><published>2009-05-17T23:23:00.000-07:00</published><updated>2009-05-17T23:24:14.985-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CONCEPTO DE AMÉRICA LATINA. Paul Estrade'/><title type='text'>CONCEPTO DE AMÉRICA LATINA. Paul Estrade</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Observaciones a don Manuel Alvar y demás académicos sobre el uso legítimo del concepto “América Latina”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:arial;" &gt;En: revista Rábala N° 13, 1994 (79-82)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No me gustaría que se insinuase que crucé el Atlántico para recibir, agradecido, un galardón académico y declararme, ex-abrupto, academicida. Respecto a las Academias, comparto la postura intelectual de su compatriota Miguel Otero Silva, cuando declaró, al ingresar en la Academia venezolana de la lengua (6 de marzo de 1972) que “en el recinto de las Academias tanto lo verdadero como lo falso han hallado cabida y hogar”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El benévolo académico hacía remontar “lo falso” a épocas pretéritas. Pero ocurre que “lo falso”, y no sólo lo tendencioso, puede seguir siendo contemporáneo hasta en las cuestiones nunca neutrales de definición y uso de los vocablos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A prueba de ello, en mi profano modo de ver -como mero usuario del idioma español, que no es por cierto el mío-, la décima recomendación que acordaron los académicos de la lengua española reunidos en Salamanca (España) los días 26, 27 y 28 de octubre de 1992, a la sombra del declinante astro del Quinto Centenario. Decidieron, según reza el acápite 10 de sus conclusiones y recomendaciones: “Recomendar a las autoridades gubernamentales españolas, respetuosa y entusiastamente, la reinstalación en la nomenclatura oficial de los términos Hispanoamérica e hispanoamericano para referirse al mundo americano que habla, piensa y siente en español, o los de Iberoamérica e iberoamericanos, siempre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;que se quiera aludir también a los hermanos brasileños. Recomendamos que para tales designaciones&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;se abandonen las voces ajenas y equívocas de Latinoamérica i latinoamericano”. El documento final adoptado por la sabia asamblea (unánime, se presume), muy atendible en sus demás once recomendaciones y muy positivo en su firme respaldo a los hispanohablantes de Puerto Rico, lleva la firma autógrafa de treinta académicos de la lengua. Encabeza la lista don Manuel Alvar, respetable director de la Real Academia Española. Y figuran en ella los nombres de los representantes de diecisiete países latinoamericanos -lo que no deja de sorprender si se considera la recomendación copiada-, y entre ellos, los de dos académicos venezolanos y un académico cubano -lo que no dejará de doler a muchos de ustedes y a mí hondo me duele-. No me extraña, en cambio, que hayan suscrito la referida recomendación, más lúcidos al parecer que sus colegas, los tres miembros de la delegación de la Academia norteamericana, la más numerosa del conclave.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por suerte, dicha recomendación va dirigida sólo a las autoridades gubernamentales españolas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por cuanto quedan eximidos de tan “entusiasta” solicitud las demás autoridades, gubernamentales o académicas, y los particulares desde luego. Así podremos seguir hablando, libremente y con pleno derecho, tanto en Barquisimeto como en Caracas, tanto en México como en Montevideo, tanto en París como en Madrid, de Latinoamérica, de latinoamericanos, de historia latinoamericana o de estudios latinoamericanos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No vengo aquí a dar una clase ni menos una lección. No vengo a zaherir a un huésped y a un amigo, que los hay, por desgracia, entre los firmantes. Pero sí creo deber manifestar una dolorosa sorpresa y mi disconformidad. La pretensión de la Academia me parece anacrónica; su argumentación no me convence, porque el asunto no es simplemente lingüístico y la clave de la disyuntiva no la brinda el recurso a la etimología.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Me atrevo a pensar, apelando a la Historia y remitiéndome a los trabajos de quienes han estudiado seriamente la “génesis de la idea y el nombre de América Latina” (desde Arturo Ardao, el pionero, hasta el más reciente y completo de los investigadores en la materia, Miguel Rojas - Mix), que las voces aludidas no son ni “ajenas” ni “equívocas”, como se afirmó en Salamanca, y que no traiciona a su país el que en España las emplea contra el vientecillo revisionista que soplaron los señores académicos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Detrás de la aserción de que las voces de Latinoamérica y latinoamericano(a) son ajenas y equívocas, existirá la convicción de que el concepto mismo de América Latina, que las autoriza y nutre, es un invento foráneo, artificioso y perjudicable. En mi opinión, esta aserción no tiene fundamentos históricos. Está basada en la creencia errónea, a la que dio crédito un investigador norteamericano en 1968, de que el invento ha sido obra, en 1861, de unos ideólogos franceses, panlatinistas, vinculados con los sueños bonapartistas de imperio “latino” en América. Michel Chevalier sería el culpable principal del enredo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Parece oportuno recordar que los hechos no son éstos. Hasta donde está averiguado, la expresión “América Latina” se inventó en 1856 para ser lanzada en son de reivindicación identitaria y de manifiesto político. Surgió con motivo de la invasión de Nicaragua por los mercenarios de William Walker, y como protesta contra la misma y también contra la potencia que, bajo ese disfraz, trataba de llevar a cabo su gran designio expansionista a expensas del Sur, después de haberlo logrado hacia el Oeste a expensas de México. En París fue -eso sí, y no es casual- donde brotó el término de “América Latina” del cerebro de unos latinoamericanos conscientes del peligro del Norte, conscientes de la urgencia de la unión del Sur, conscientes de la necesidad de un concepto definidor y unificador después de decenios de indecisión en la América, antes española y aún sin nombre genuino. El 22 de junio de 1856, en París, delante de más de treinta ciudadanos de casi todas las repúblicas del Sur, en un acto de repudio a la agresión a Nicaragua, el chileno Francisco Bilbao calificó de “latina” a la América que defendía y promovía y evocó “la raza latino-americana”, oponiéndolas clara y únicamente a los Estados Unidos de América y al “yankee”. Fechado en 26 de septiembre de 1856 y motivado por la misma y prolongada agresión, el poema “Las Dos Américas” del colombiano, exiliado también en París, José María Torres Caicedo, las enfrenta del todo:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“La raza de la América latina&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al frente tiene la sajona raza.-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Enemiga mortal que ya amenaza&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Su libertad destruir y su pendón”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por aquellas fechas, nadie en el mundo usaba tal denominación, ni siquiera en Francia entre los adeptos de la “latinidad” incipiente. ¿Habrá algún conocedor de la vida y obra de Bilbao y Torres Caicedo que pueda alegar que aquellos hombres eran “ajenos”, por su procedencia y trayectoria, a la que bautizan “América latina”, objeto constante de su desvelo?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y aquellos que iban a recoger y difundir el concepto por todo el continente en los años posteriores, los que iban a pelear para imponerlo, ¿no fueron en la línea bolivariana auténticos latinoamericanos? ¿No fueron en su época, entre el 60 y el 90, los actores más notables de la toma de conciencia latinoamericana, aquellos literatos y pensadores políticos que se llamaron Carlos Calvo (argentino), Juan Montalvo (ecuatoriano), Cecilio Acosta (venezolano), Ramón Betances y Eugenio María de Hostos (puertorriqueños), José Martí (cubano), etc., etc.?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ahora, ¿en qué se equivocaron estos hombres al valerse de aquel nuevo sustantivo compuesto para designar las tierras, una cultura y un destino amenazados por el “coloso juvenil” (Fco. Bilbao)? ¿En ceñirse al adjetivo “latino”? Sólo podría sostenerlo el que le confiriese a “latino” un significado preciso y exclusivo que no tuvo en su origen ni tiene hoy tampoco: un significado único o lingüístico. Tan absurdo es en 1993 como lo era en 1856 dar a entender que la población cuadricontinental, plurirracial y plurilingüe de América Latina desciende de los latinos del Lacio o de los pueblos europeos colonizados por Roma cuyo idioma heredaron, desarrollaron y propagaron allende el océano. El concepto tiene fundamentalmente un valor político y cultural. Sus promotores lo escogieron por eso: permitía delinear la frontera entre las dos Américas (es su postulado de base: no hay una sino dos Américas) y resistir al empuje de la América de Polk, Pierce y Buchanan; permitía acelerar la toma de conciencia de la existencia al Sur del Río Bravo de valores comunes distintos de los valores imperantes al Norte del Río Grande. Mientras siga viva la contradicción de intereses y de miras entre ese Norte y ese Sur de América, el concepto de América Latina seguirá válido. Ahí están, dramáticamente presentes, los casos de Granada, Cuba y Panamá, los problemas de la droga, el comercio y la deuda, para atestiguar que no pasó esa era conflictiva y que no erraron los fundadores visionarios de las generaciones de Bilbao y de Martí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En su mente, la América latina no se oponía, de manera antinómica ni antónima, a una América india o a una América negra: las incluía. Las incluía abiertamente en unos casos, tácitamente en otros más frecuentes, y cabe señalarlo en pro de la verdad, en algunos casos las incluía negándolas de acuerdo con los criterios racistas, “civilizadores” decían, de la oligarquía criolla.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es innegable que la presencia en Francia de Bilbao, Torres Caicedo o Calvo contribuyó a que adoptaran el nombre de América Latina, en un ambiente de revalorización de “lo latino” y en un contexto no exento de ambigüedades. Pero no es menos cierto que ninguno de ellos le sirvió de caballo de Troya al expansionismo francés en América. Condenaron la invasión de México en 1861- 62, cuando el gobierno español la amparaba aún.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La denominación de “latina” aplicada a América será, lo concedo, una inexactitud en sí, en particular si se escribe con una “l” minúscula, pero no es más ni menos “equívoca” que la de “ibérica” (¿qué es de Haití en ese conjunto?). La denominación de América Latina, o Latinoamérica, si se prefiere, no es más ni menos inadecuada que las denominaciones con las cuales estuvo compitiendo en la etapa de su nacimiento y arraigamiento: Hispanoamérica o América del Sur.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Cómo pudiera imponerse la de “Hispanoamérica” cuando la desprestigiada metrópoli colonial seguía oponiéndose con tesón, a lo largo de los años 60 del siglo pasado, a la emancipación política de las Antillas españolas (parte integrante de la América Latina) y a la emancipación de cientos de miles de esclavos en esas islas, cuando de Santo Domingo “reincorporado” a las costas bombardea das del Pacífico iba recuperando territorios, y cuando, por ejemplo, no reconocía aún la independencia de Colombia conseguida cuarenta años antes?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Cómo pudiera imponerse la de “América del Sur” como alternativa a “América Latina” -pese a la fuerza y tradición de su equivalente: la “América meridional”, así nombrada por Miranda y Bolívar-, cuando por un lado parecía dar por perdidos México, la América Central y las Antillas, o sea las tierras más codiciadas por el Norte, y cuando por otro lado los Estados confederados, al autoproclamarse la “América del Sur” frente a la “del Norte” durante la guerra de Secesión, descalificaban el nombre usurpado, haciéndolo sinónimo de esclavitud?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Justo Arosemena en 1856, José María Samper en 1861 y Eugenio María de Hostos un poco más tarde, entre otros latinoamericanos preocupados por la búsqueda de un nombre para su América, abogaron por “Colombia” pero sin éxito. En 1874, Hostos lo admitía y se conformaba con “América latina” -que empleaba también desde 1868-, explicando en una nota de pie de página a su estudio intitulado “La América latina”:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“No obstante los esfuerzos hechos por Samper, por algunos escritores latinoamericanos, y por el autor de este artículo, reforzados por la autoridad de la Sociedad Geográfica de Nueva York, no prevalece todavía el nombre colectivo de Colombia con que han querido distinguir de los Anglosajones de América a los latinos del Nuevo Continente. En tanto que se logra establecer definitivamente la diferencia, es bueno adoptar para el Continente del Sur y América Central, México y Antillas, el nombre colectivo que aquí le damos...”. La voz de Hostos era la voz de América. Es legítima la insatisfacción intelectual que sienta el lingüista, el etnólogo o el sociólogo al tener que usar el concepto de América Latina y al comprobar sobre el terreno que el concepto o abarca todas las realidades que él estudia; sin embargo es legítimo el concepto de América Latina que maneje y que manejamos casi todos en los encuentros internacionales, y no sólo por comodidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es legítimo porque los que lo forjaron son latinoamericanos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo es porque ellos le dieron ante todo un sentido político que no se puede ignorar ni se debe desvirtuar: se enarboló como lema de identidad (cuando no lo había), de reconocimiento, de unión y de combate de los “Estados Desunidos” (Bilbao) contra los Estados Unidos de América.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo es porque hoy día los latinoamericanos son quienes lo usan corrientemente, desde las esferas gubernamentales y las élites culturales hasta las capas populares, cualquiera que sea su nacionalidad, religión u origen.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El respeto a la independencia y soberanía de los pueblos empieza por la aceptación por la comunidad internacional del nombre con que se designan colectivamente a sí mismos en el momento considerado. Es un principio que no debe sufrir tergiversación, a no ser que se siga pensando en categorías y términos neo-coloniales. Burkina-Faso se llama, y hay que llamarlo así, el país que bajo el coloniaje francés fue Haute-Volta. Vanuatu se llaman, y hay que llamarlas así, las islas que bajo el coloniaje británico fueron The New Hebrides. Bolivia se llama -¿y quién la llamaría de otra forma? la que fue, bajo el coloniaje español, el Alto Perú. Llamemos sin reserva América Latina” a la que fue, durante la época colonial, la América española, portuguesa y francesa, porque así la conocen y llaman mayoritariamente sus habitantes, y porque, como concluye la Encyclopedia Bri tanica- “Only in deference to popular usage and for lack of a better term, the area remains Latin America” (Artículo: Latin America).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Yo no hubiera dicho “only” por las poderosas razones históricas que acabo de exponer, pero apruebo el punto de vista respetuoso, pragmático, y cuerdo en suma, del redactor del artículo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para ese señor, como para mí, cesará tal legitimidad el día que se acabe el consenso observado y que la actual América Latina se identifique con otro nombre más idóneo o más a propósito. Admitir su carácter transitorio no le quita valor en el presente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La “reinstalación” en la nomenclatura oficial de España de los términos de “Hispanoamérica” y sus derivados en lugar de “Latinoamérica” y sus derivados -como se sugiere en la malhadado recomendación de los académicos-, sería, amén de improcedente, una medida atentatoria a la Historia, la conciencia y la soberanía latinoamericanas. Deseo personalmente que no se cumpla ni siquiera se acate esa décima recomendación, para que quede demostrado que han cambiado los tiempos. Lo que no me impide apreciar- y saludar, respetuosa, entusiasta y sinceramente, la labor general de don Manuel Alvar y demás académicos, y que conste.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-2721039312055422755?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/2721039312055422755/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=2721039312055422755&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/2721039312055422755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/2721039312055422755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2009/05/concepto-de-america-latina-paul-estrade.html' title='CONCEPTO DE AMÉRICA LATINA. Paul Estrade'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-3018201170365874552</id><published>2009-03-29T20:37:00.000-07:00</published><updated>2009-05-17T23:03:07.167-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Katherine Sugg'/><title type='text'>Entre Latino y América</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Entre Latino y América: las literaturas "latina/os" y las reformulaciones de las disciplinas académicas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Katherine Sugg&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;(JPG) En diciembre de 2002, el periódico estadounidense The New York Times publicó un estudio lingüístico que compara el uso de los pronombres de las comunidades puertorriqueñas, dominicanas, cubanas, y mexicanas en la ciudad de Nueva York. Este estudio versa sobre las consecuencias del choque de los dialectos del español en Nueva York fue dirigido por un interés fundamental en "la evolución de una identidad Latino en la ciudad y más allá." Si los lingüistas encuentran que los dialectos estaban convergiendo, se dice que esto indica una emergencia de un español "nuyorqueño" y quizás significa una convergencia de las identidades. El profesor Richard Otheguy explica, "se puede sugerir que los Latinos en Nueva York están pensando en sí mismos menos como miembros de grupos nacionales que lo fueron en el pasado y más como miembros de una comunidad más amplia." [1] Sinembargo, Otheguy también dice que "la posibilidad existe que al contacto con los otros hispánicos no genera un sentido de fraternidad hispánica sino el opuesto. Crea un sentido de no querer ser confundido con los mexicanos o los cubanos. ‘Yo soy ecuatoriano’" (Scott, B1).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Entre otras cosas, este estudio y su razonamiento sugiere un cambio en cómo la nación está configurada en las conversaciones actuales sobre la identidad en los Estados Unidos. Juntos, estos inmigrantes de todas las Américas (Puerto Rico, República Dominicana, Centroamérica, México, etc.) y los lingüistas que analizan sus dialectos demuestran la persistencia de la identificación nacional en las comunidades "Latinas" en los Estados Unidos. Pero el estudio lingüístico y sus preguntas principales también sugieren una convergencia percibida en estos grupos para formar una nueva identidad "Latino" y una comunidad en los Estados Unidos. En seguimiento al origen lingüístico de una latinidad estadounidense, estos escolares participan en una industria creciente que se encuentra en la intersección de los procesos de la migración diaspórica y las dinámicas de la formación de comunidades étnicas en los Estados Unidos. Estas empresas intelectuales florecen en parte a causa del crecimiento de interés de los medios publicitarios en el dicho "la explosión de la populación hispánica." Pero yo señalo que también se observan a los Latinos tan fijamente porque el ejemplo es que los Latinos en los Estados Unidos indican unos cambios grandes en los paradigmas establecidos de la comunidad, la nación, y la etnicidad en los dos los Estados Unidos y las Américas en general [2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Román de la Campa sugiere el modelo del "estado partido" ("split state") como manera de conceptualizar estas comunidades latinas en los Estados Unidos quienes mantienen sus vínculos económicos, familiares, y culturales a las varias naciones de origen en América Latina y el Caribe de las que (y hasta las que) migran. [3] Numerosos investigadores trabajan en las disciplinas de los estudios étnicos estadounidenses y también se interesan en las historias transnacionales y las relaciones que definan las condiciones actuales de las comunidades de las minorías étnicas en los Estados Unidos y en otras partes. [4] Estos proyectos enfatizan los imaginarios nacionales múltiples (y la política del estado y económica) que constituyen las realidades culturales y demográficas en una "Américas" transnacional dominada por una Estados Unidos "multicultural" en este época de la globalización. Interesantemente, como está indicado por este tópico especial de la revista Aleph, la literatura "Latina/o" significa también una disciplina académica emergente en los dos, los Estados Unidos y América Latina. En realidad, es posible actualmente decir que se interesan en los contactos transnacionales y diásporicos tanto en los países de origen de una variedad de Latinos estadounidenses que en los Estados Unidos: están ligados, están reformando el entendimiento de los procesos y los hechos de la migración, la diáspora, y la identidad nacional a través de las Américas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;En el contexto de la literatura étnica de los Estados Unidos, las literaturas latinos y latinas han ocupado un sitio controversial. Josepeh Skerret, el editor long-time de una de las revistas más establecidas del estudio de la literatura étnica, MELUS: Multi-Ethnic Literature of the United States, se preocupó que la edición especial sobre "La literatura Latino" no podría actuar en conformidad con su idea anticuada del estudio de la literatura étnica, que enfatiza la necesidad de reflejar "la extensión y la profundidad" de la producción literaria de específicas comunidades étnicas de los Estados Unidos, cuando se han definido por los orígenes de la nación. Pues, Skerrett lamenta de la escasez del trabajo académico que incluso ha limitado a MELUS de hacer "una edición entera sobre la literatura Puertorriqueña-Americana or Cubana-Americana, o sea Brasileña-Americana" y en vez de estas ideas monográficas, se ha optado por la edición "Latino/a" en 1998 (1). El paradigma de la identidad étnica en los Estados Unidos planteado por Skerrett va a contracorriente de la mayoría de las discusiones de latinidad, y también el diseño implícito de los estudios lingüísticos que anticipan la emergencia, por ejemplo, de una identidad latina de Nueva York que refleja nuevas formaciones y metas políticas en vez de antiguos orígenes e historias de la nación-estado. Estas esperanzas señala mucha de las teorías sobre preguntas culturales y políticas de las identidades étnicas en los Estados Unidos, en las cuales surge una "política cultural" de las poblaciones diaspóricas y "pos-nacionales" que accede a las identidades fundadas en orígenes nacionales y territoriales, es decir, la política "oppositional" del paradigma de la inmigración, o sea el paradigma del exilio que define estos escritores como "Mexicano" o "Cubana," por ejemplo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Sinembargo, la "construcción anticuada de la disciplina" de las literaturas étnicas de los Estados Unidos reconstituye las identidades nacionales de la madre patria como la tierra fundamental de todas literaturas étnicas, ignorando como menos riguroso o "profundo" la emergencia de un conocimiento transnacional de la etnicidad, como lo que se ha ejemplificado por latinidad. Es interesante que estas dos corrientes en el estudio de la literatura étnica en los Estados Unidos corresponda a una análoga divergencia sobre las preguntas de las relaciones entre la política y la estética. Es decir, durante el enfoque que Skerret presenta sobre "la extensión y la profundidad" de las literaturas, las proponentes de la latinidad enfatizan el impacto político y cultural de las formaciones nuevas de las comunidades transnacionales en los Estados Unidos. En los Estados Unidos, los términos como "transnacional" y "globalización" reflejan una preocupación con las preguntas de la política internacional, la economía multinacional, y las historias mundiales. Y adentro de la disciplina de los estudios norteamericanos "American Studies", el "transnacionalismo" en sí mismo señala una ruptura que crece entre una perspectiva comparativa, normalmente transnacional, y el conocimiento más tradicional de los estudios estadounidenses. En varias revistas de la literatura y de los estudios culturales se caracterizan las perspectivas transnacionales como lo más comprometido políticamente y las perspectivas más tradicional y nacionalista como lo conservador, aún regresivo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Un ensayo de John Carlos Rowe en la revista PMLA sobre "América: La idea. La literatura" (Enero 2003), por ejemplo, explora el transnacionalismo de la literatura del siglo XIX como manera de analizar el papel fundamental de "una herencia negativa de ejercicios coloniales o nacionales," especialmente en el conocimiento implantado en el excepcionalismo norteamericano (79). Contra el énfasis sobre la profundidad específica de literaturas étnicas, el proyecto de Rowe es abiertamente político en sus metas. Sus descripciones de las intersecciones entre los estudios norteamericanos, el discurso minoritario, y la política anti-imperialista compartieron lo que se llama una perspectiva "poscolonial o postnacional" en que los dos presumen que "los estudios críticos sobre el colonialismo y el nacionalismo tienen como meta una transformación política y también una transformación intelectual de un sistema inherentemente exclusivo y represivo" (2003, 79). Entonces, Rowe aboga por un conocimiento transnacional de la literatura norteamericana como manera de mantener una función deconstructiva de la producción cultural y su crítica-una función que se hace principalmente fundamental dirigiendo la escritura poscolonial y su crítica, a la vez que otras formas del discurso minoritario, como la escritura étnica de los Estados Unidos. [5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Aquí, la importancia de los conceptos de la diáspora y el transnacionalismo en las literaturas multi-étnicas de los Estados Unidos participan en un fenómeno global ligado con el discurso minoritario y los procesos de la descolonización. Un ensayo de John Muthyala, "Reworlding América: La globalización de los estudios norteamericanos," muestra esta confluencia con una perspicacia impresionante: sobre todo enfatiza los enredos de los estudios norteamericanos con una concepción europeizante de la historia de "América" como los Estados Unidos. Muthyala explica por qué la manera en que los Estados Unidos se define coincide con "la misma idea de una historia literaria norteamericana," el cambio a un concepto plural y transnacional de "las literaturas de las Américas" rompe con las mitologías nacionales de las genealogías nacionales de los dos, los estudios norteamericanos y la literatura norteamericana. Y hasta las "literaturas multi-étnicas de los Estados Unidos" es una categoría también implicada en una historia eurocéntrica y la contención nacional y territorial de "América" (como primeramente los Estados Unidos), su participación en el "reworlding" de América a través de una revisión de las fronteras de "América" y los estudios norteamericanos parecen una buena meta que tiene sentido. [6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Los ensayos de Muthyala y Rowe participan de una crítica creciente en cuanto a las fundaciones nacionalistas de los estudios norteamericanos y la historia disciplinaria de la literatura norteamericana, especialmente cuando estas disciplinas han sido cómplices en borrar de la memoria pública las historias imperialistas de los Estados Unidos. [7] Como otros críticos anteriores, Muthyala arguye por una "revisión de las cartografías disciplinarias de los estudios norteamericanos y una reconceptualización de la historia norteamericana de una manera que incorpore, en vez de que marginalice, las tradiciones diversas de estética y literatura que emergen en varias partes de las Américas" (99). [8] Otras obras académicas que han mostrado este impacto incluyen el estudio de Kirsten Silva Greusz, Ambassadors of Culture: The Transamerican Origins of Latino Writing (Princeton University Press, 2002), en que sigue la producción literaria extensiva y diversa en español que florecía en los Estados Unidos durante el siglo diecinueve. Aquellas revisiones disciplinarias de "América" necesitan una atención persistente a "lo especifico" y "lo local" como forma de balance a los grands récits del modernismo europeo y sus universalismos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Otro ejemplo llave de las controversias que rodean estos esfuerzos se puedan encontrar en el crecimiento precipitante de "la teoría de las fronteras" en los estudios literarios y culturales en los Estados Unidos, empezando con la publicación de Borderlands/La Frontera: The New Mestiza (1987) por Gloria Anzaldúa. Esta obra cardinal de una feminista Chicana de Tejas se convirtió en un catalizador para la empresa académica "la teoría de las fronteras". Aunque, como en la obra de Anzaldúa, esta teoría de las fronteras originó en trabajo académico y escritura que enfocaba sobre la frontera de los Estados Unidos y México, y desarrollaba su extensión hasta las Américas y más allá, afectando un alcance de teorías de las identidades emergentes, las culturas mundiales actuales, el poscolonialismo, y la globalización. Como dice su corolario, las zonas en contacto, la centralidad de la teoría de las fronteras refleja una dirección general en los estudios culturales y las literaturas minoritarias en que "la frontera" se pone como una tropa importante en la comprensión amplia de la globalización en/y los Estados Unidos. Como Muthyala, la mayoría de estos abogados enfatiza un concepto deterritorializado de la frontera que admite para una variedad de "vínculos transfrontera" y sitios y circulaciones culturales (Muthyala 113).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Sinembargo, estas desterritorializaciones se han encontrado con dos fenómenos: el escepticismo y la celebración a la intersección de los estudios étnicos y poscoloniales en que los estudios de las fronteras han tenido peculiar éxito académico. En su introducción al libro, La Teoría poscolonial en los Estados Unidos (University of Mississipi Press, 2002), Amritjit Singh y Peter Schmidt notan que la frontera pone en "un paradigma cultural el estudio de la raza y la etnicidad en los estudios de los Estados Unidos que sigue siendo de amplia significación (y tan ferozmente confrontado) como la "tesis fronteriza" de Frederick Jackson Turner que proviene del siglo anterior." (11). Al subrayar la afiliación entre "la escuela de las fronteras" de los estudios étnicos de los Estados Unidos y los estudios poscoloniales, Singh y Schmidt ofrecen un mapa para un crecimiento de comprensión de lo que está en juego en la reforma transnacional de "las literaturas étnicas de los Estados Unidos" y por supuesto las literaturas Latina/os al interior de las discusiones de "las literaturas de las Américas," además de un estudio literario específico latinoamericano o norteamericano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;El abrazo de la latinidad y otros paradigmas transnacionales en los estudios literarios y culturales norteamericanos atestiguan el sentimiento de la urgente necesidad de dar razón al momento contemporáneo, un momento "globalizado" digamos, y también analizar su dirección política.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;La popularidad de los paradigmas transnacionales como latinidad y lo fronterizo ofrece una alternativa a las identificaciones nacionalistas fundada en una interpretación nostálgica y anacrónica de la identidad cultural y las historias nacionales y también responde a las narrativas lineales de la inmigración y la asimilación que dominaban la mayoría de las discusiones del siglo veinte: la etnicidad y "American-ness" en los Estados Unidos. Sin embargo, y como Singh y Schmidt advierten, los conceptos de la diáspora y el transnacionalismo también se llevan un peligro que estas nuevamente sean comprendidas fronteras puesto que ubican "el sitio donde la etnicidad definida por la descendencia está -en las palabras de Turner-, ‘liberado y fundido’ en una hibridez nueva" (12). Pues, la esperanza que las comunidades emergiendo de múltiples y varios estados divididos (split state) e imaginarios (Puertorriqueñas, Cubanas, Dominicanas, Mexicanas, etc.) experimentarán una "convergencia" del idioma, la cultura, la identidad en los Estados Unidos empiezan a parecer sospechosas como el grand récit bien conocido de los discursos de la asimilación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Como indiqué Muthyala, Singh, y Schmidt, con cuidado observan la posibilidad de la reificación del hibridez y nomadismo en las narrativas de la fusión cultural y asimilación y si se puede evitar se puede mantener un sentido de lo específico y lo local, hasta que "ni el término poscolonial ni las palabras diáspora, migrante, o transnacional . . . se usan de una manera tan amplia que se pierde la variedad de constituyentes y comunidades de personas verdaderas" (Singh y Schmidt 39, con las itálicas en lo original). Pero si en atención a las tradiciones literarias definidas por la nacionalidad empiezan a parecer menos anacrónicas o regresivas y más semejantes a una distinción rigorosa entre los sitios de las culturas multi-étnicas de las Américas, ¿Qué va a pasar con las identificaciones transnacionales que están emergiendo en esta época, como la de la latinidad? ¿Representan las amalgamaciones y las asimilaciones las características que aún más borran las comunidades (y los idiomas e historias)? ¿O se puede decir que el cambio transnacional ejemplificado por "las literaturas de las Américas" sigue como una opción productiva para los discursos minoritarios y la política de oposición, en los dos, los Estados Unidos y las Américas? Estas preguntas nos regresan, tal vez un poco a la difícil cuestión de la identificación nacional y el nacionalismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Muchas discusiones en los estudios étnicos de los Estados Unidos se han enfocado sobre las historias negativas y los efectos del nacionalismo cultural que marcó la política del siglo veinte en sus últimas décadas, que muchas veces dependían sobre una lógica de la identidad colectiva y a su vez estaban fundadas en una idea de la descendencia nacional o la autenticidad cultural. Este énfasis sobre las nuevas hibrideces, las subjetividades fronterizas, y las conciencias diaspóricas se han aprovechado como alternativa a la rigidez de los absolutismos étnicos, y especialmente las narrativas masculinas y heterosexistas de la política de la cultura y de la identidad [9] Estas cuestiones de la formación de la comunidad y su política muestran las raíces profundas de los nuevos paradigmas como “la teoría de las fronteras” en una genealogía de los estudios étnicos de los Estados Unidos y sus historias del activismo político y formación académica. Por ejemplo, el tropo de la frontera como el desplegado por Anzaldúa se proponía un nacionalismo cultural que seguía como la herencia principal del Movimiento Chicano de la época de los Derechos Civiles en los Estados Unidos (1968- los 1970s).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Estas genealogías demuestran también los vínculos entre las teorías de las fronteras y la Latinidad, como paradigmas recientemente reformadas, y la teoría poscolonial. Tal vez por esta razón, la imbricación de una herencia de la política de la identidad étnica, las literaturas asociadas con esta herencia, y la teoría poscolonial han sido una ocasión para la reflexión crítica. Por ejemplo, una preocupación con la “confusión” del criterio estético y político inicia las críticas del libro de Peter Hallward, Absolutely Postcolonial (2002). Se puede sumar el argumento el de Hallward con una de sus aserciones más enfrentadas, como su insistencia que “contra la tendencia predominante de los estudios culturales en general, y la crítica poscolonial en particular, necesitamos hacer y mantener una ruptura conceptual afilada entre la cultura y la política. La idea de una “política cultural” genera una desastrosa confusión en las esferas del pensamiento y la acción. (xix, el énfasis es del autor).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Hallward propone esta ruptura para formar una filosofía política de la justicia social más efectiva que no depende sobre el discurso “singular” (es decir sin relación y que promueve un tipo de universalismo) que se encuentra en la teoría poscolonial, y especialmente en las teorías derivadas de la filosofía de Gilles Delueze y los conceptos de la hibridez, el nomadismo, y la totalidad despersonalizada. Enfatizando los fracasos de la teoría poscolonial en la vida política “de la realidad,” Hallward está especialmente inexorable y propone que “debemos abandonar todos intentos a predecir, al nivel de la teoría general, una meta política para el arte y la literatura. . . es el momento a reconocer que la valoración de la literatura está esencialmente indiferente a la política como tal.” (xx). Pues, en contradicción directa a las razones de los estudios norteamericanos trasnacionales, Hallward enfrenta la ascendencia de la hibridez, los cruces de las fronteras, y la diáspora a un valor político esencialmente progresivo. Pero, como el ejemplo del mestizaje muestra ampliamente, los tropos de la mezcla racial y cultural han sido fundacionales -a usar las palabras de Doris Sommer- para los imaginarios políticos, como culturales y literarios, de las Américas. En su estudio, Mestizaje (2006), el crítico chicano Rafael Pérez-Torres explica mejor la confluencia profunda de la raza y la identidad como implante en la historia colonial de las Américas. Los conceptos importantes de la cultura “transamericana” como la hibridez (García Canclini), el mestizaje (Vasconcelos, Anzaldúa) y la transculturación (Ortiz, Pratt) son también definitivos para la identidad cultural de los latinos, pues, revelan una larga y profunda historia en la política representante de los dos espacios: los Estados Unidos y América Latina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Del mismo modo, parece claro que la “confusión” identificada por Hallward ha sido un elemento poderoso en los estudios literarios étnicos, como lo Latino/a, y las reformas recientes de los estudios norteamericanos, además del transnacionalismo y del estudio cultural y literario. Muthyala y Rowe, por ejemplo, están de acuerdo que la mejor razón para una cuenta histórica de “las literaturas de las Américas” es su capacidad a realinearse histórica y políticamente y proponer una disciplina de historiografía literaria que sea más anti-colonial y anti-imperialista. Del mismo modo, las fundaciones políticas del estudio de la literatura étnica en los Estados Unidos y los estudios culturales han generado mucha controversia a los dos lados: muchos especialistas y activistas en los Estados Unidos siguen preocupados por la posibilidad de diluir las cuestiones específicamente étnicas al interior de un proyecto transnacional o poscolonial, y que entonces termine siendo demasiado generalizante. Este conflicto repite, y hace un tipo de palimpsesto para un debate relacionado sobre la diferencia estética de la “literatura” y la significación política, como cultural, de la “etnicidad.”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Estos asuntos ayudan a iluminar un cambio reciente y general a las cuestiones de la estética y la función de la literaria, por lo menos en la crítica norteamericana-pero también indica una frontera retirando en lo que se ha llamado, "las guerras culturales." Es decir, los críticos como Skerret y Hallward quienes preguntan por la propia ubicación de la literatura y la política en las formaciones disciplinarias de los estudios literarios y culturales parecen querer "regresar" a un paradigma modernista de los "Nuevos Críticos", además de otras prescripciones para una comunidad elitista de los lectores-críticos quienes aplican a su misma literatura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Tal vez ayudaría a reconocer que la disciplina entera de las literaturas étnicas de los Estados Unidos, incluyendo la literatura "latina," emergen de un momento que abrazó y aún formuló cuales han sido las "confusiones" de la cultura y la política, especialmente como una manera a intervenir en política disciplinaria la formación del "canon" en los estudios literarios norteamericanos. Como una alternativa a la tradición "euro-centrado," masculino, y blanco de las literaturas norteamericanas, el estudio de las literaturas étnicas se ocupan de los paradigmas de los estudios sociales y políticas de la etnicidad (especialmente sus teorías de los procesos de la formación racial y las identidades comunitarias) y al mismo tiempo se interesan en la "profundidad y la extensión de las literaturas que vienen de estas comunidades. Estos debates reflejan una paradoja en el estudio y la crítica de las literaturas minoritarias: la misma existencia de un concepto de "la literatura latina" está fundada en una meta política. [10] Entonces, el crecimiento de la crítica literaria y cultural que participan en los dos paradigmas de los estudios étnicos y en las teorías poscoloniales de la hibridez, el mestizaje, y el transnacionalismo significa un momento particular en la reforma disciplinaria de los estudios norteamericanos (además que los estudios latinoamericanos, podemos decir) presenta una revivificación de los debates de los sitios propios de la estética y la política.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Los calificativos como "Latino" ponen de presente las literaturas "étnicas" en relación a las otras literaturas, presuntuosamente sin "etnicidad," revelando desigualmente historias culturales y políticas raciales en los Estados Unidos. Estas historias son precisamente lo que las literaturas étnicas apuesten y aún transforman. Sinembargo, es también la verdad que el adjetivo "étnico" toma el riesgo de hacerse en un campo de la producción cultural que al que se le atribuye una significación política específica, como la de la resistencia. La oposición, la resistencia, la diferencia, y la hibridez se han hecho en las palabras claves de la etnicidad en los Estados Unidos, haciendo un paradigma extensivo y a veces inexpugnable para el contenido cultural y político de todas las literaturas auténticamente o "realmente" étnicas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Las formas en que se utiliza el término "la literatura étnica"-incluyendo la literatura latina-invitan a una revaluación en cuanto al criterio político y social seguido del estudio literario étnico de diversas maneras que desde un principio ha indicado el crítico Hallward. Pero los filos dobles de cualquier separación rigurosa de la estética y la política están ilustrados en un ensayo de Lori Ween sobre la publicación y el comercio de las literaturas étnicas. Ween se enfoca en la expansión de los empresas definidas por identidades étnicas y por "la literatura étnica" como un ejemplo de la participación académica y el mercado en los proyectos políticos y sociales que se imponen sobre estas identidades y los esfuerzos estéticos. Los editores suponen un público de lectores que van a sentirse atraídos a la visibilidad étnica de los libros, lo cual determina "como la industria editorial percibe los deseos del mercado y las imágenes que se venden en los Estados Unidos" (Ween 91). Dando a estos "para-textos" de las literaturas étnicas de los Estados Unidos -según Ween- la posibilidad de explorar la producción y la gerencia de la "autenticidad" de ciertos grupos étnicos, como un producto cultural para el consumo general. La "política cultural" opera en esta intersección de la producción literaria y el consumo del mercado con un asunto importante: la circulación de los discursos de la etnicidad pueden últimamente reedificar los puentes quebrados que separan una "América" no política de una identidad "étnica" politizada. La premisa preventiva de Ween con el comodín de lo "étnico" también muestra como lo "real" de la política funciona dentro de varias empresas de los estudios literarios y culturales en las Américas. Cuáles funciones indican precisamente el tipo de política cultural con la que los autores y los críticos de las literaturas latinas siguen apasionadamente ocupados y con lo cual tratan de articularse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;La mayoría de las personas seriamente ocupadas con las dos preguntas de la estética y la política que la literatura latina no niegan su impacto político ni el valor de muchos de sus textos importantes (se necesita solamente considerar la importancia de la obra de Gloria Anzaldúa en los Estados Unidos y más allá). Como dice Hallward, "la meta no es reducir la peculiaridad del itinerario del cada autor sino proveer una estructura comparativa bastante rigurosa y flexible para evaluar esta peculiaridad hasta donde sea posible” (6). Esta exactitud y su implantación en una empresa comparativa sugieren las posibilidades de apertura a las literaturas étnicas estadounidenses y especialmente la disciplina de los estudios latinos como una disciplina relevante a los dos: los Estados Unidos y América Latina. Con sus raíces simultáneas en las historias y las sociedades y las condiciones económicas y culturales que fomentan estas migraciones y diásporas transnacionales, “latina/o” es un término conceptual que puede efectivamente apuntarse a los dos de las narrativas tradicionales de su autodefinición de los Estados Unidos y América Latina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Las literaturas “multiétnicas” y las identificaciones culturales y políticas como “Latina/o” funcionan como un desafío al lógico del eurocentrismo y las historias reprimidas del imperialismo que son fundacionales en las narrativas nacionales y oficiales. Sinembargo, se dice que la latinidad amenaza hacerse en un modelo cultural de inclusión total que borra los esfuerzos políticos de las comunidades específicas que el término incluye, como los Chicanos o los Puertorriqueños. Pues la latinidad marca un momento inminente de plegarse o colapsar en el marco “Americano” estadounidense y su intento universal de asimilación. Pero unos estudiosos importantes de los estudios puertorriqueños como Juan Flores sostienen que el término “Latino,” se añade al “pan-grupo” y es “demasiado facilista y frecuentemente confuso con el discurso oficial y demográfico” de la identidad étnica y la comunidad que está impuesta desde afuera, muchas veces por el estado (Flores 188). Pues, una clave para entender y analizar éticamente estas categorías se encuentran varias “inflexiones” que emergen de las articulaciones especificas: quien los utiliza y cómo y por qué. Lo pertinente es que las literaturas multiétnicas hacen una disciplina académica que abraza los conocimientos políticos de la historia y la cultura que están frecuentemente en contacto con los movimientos políticos y sociales en que se trabaja activamente y actualmente y éstas son las que contribuyen a la transformación de los Estados Unidos. [11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Sugiero que los vínculos y las rupturas entre los estudios chicanos/puertorriqueños, la teoría de las fronteras, los estudios latinoamericanos, y la latinidad subrayan posibilidades y problemas presentados por la crítica de los estudios literarios y culturales de las minorías. Por una parte, hay mucha confusión por las generalizaciones difundidas y seguidas de las coincidencias de la política y la cultura en los estudios poscoloniales y transnacionales. Los conceptos de los estudios étnicos “posnacional” o las literaturas multiétnicas “transnacionales” invitan a plantear cuestionamientos al impulso de asimilación que ha sido justificablemente criticado por Hallward, Singh y Schmidt, entre otros. Por otra parte, y como Flores contesta, un método derivado de los estudios culturales para estudiar la cultura, la política, la historia, y la literatura Latina es principalmente “dirigido por la experiencia viva y la memoria histórica, los factores que se pretenden relegar como inaccesibles o insignificantes por los métodos dominantes” (187). Flores subraya las maneras en que los métodos de los estudios culturales, aun con sus confusiones desastrosas, han tratado de articular e indicar unas realidades camufladas y unas experiencias suprimidas. El blanco de esta literatura étnica de la protesta es frecuentemente una de las complejidades de las narrativas ideológicas que tienen efectos concretos y materiales sobre la capacidad de unos grupos de individuos a participar en el gobierno, la economía, y los mundos sociales de los Estados Unidos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;La influencia y la ubicuidad de las escritoras latinas y chicanas se nota en los programas de los cursos de la literatura americana estadounidense, como Gloria Anzaldúa, Sandra Cisneros, Julia Álvarez, y Cristina García, ofrece un ejemplo y una advertencia. Como dice el artista de “Performance” Guillermo Gómez-Peña, los porteros de la cultura dominante de los Estados Unidos “necesitan y quieren modelos espirituales y estéticos de la cultura latina sin tener que experimentar nuestra indignación política y nuestra contradicciones culturales” (51).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Entonces, la disciplina académica de las literaturas étnicas de los Estados Unidos crece de una historia específica de las relaciones entre los paradigmas dominantes del estudio literario y la historia social, como se muestra en los departamentos de la literatura norteamericana igual como en la época de los Derechos Civiles. Un problema para esta disciplina ha sido que el paisaje político se ha transformado en estos últimos 35 años en maneras que no siempre han reflejado los nuevos paradigmas ni las realidades políticas “reales” ni la política cultural imaginada en nuestros discursos. Sinembargo, esta historia específica y las redes amplias y complejas de las relaciones que vinculan universidades a escritores, editores, comunidades étnicas, y por consiguiente a los lectores, no se pueden ignorar ni desestimar. Y las reformas de los estudios literarios, dentro y fuera de los Estados Unidos puede ofrecer mejores razonamientos a las transformaciones culturales y a las relaciones con el poder político para que en definitiva se abracen, aun cuando seamos escépticos ante la singularización de las comunidades, los textos, y las escuelas críticas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Bibliografía citada&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Aparicio, Frances R. and Susan Chávez-Silverman. Introductions and editors. Tropicalizations: Transcultural Representations of Latinidad. Hanover, NH: UP of New England, 1997.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Beverly, John. "Writing in Reverse: On the Project of the Latin American Subaltern Studies Group." Subaltern Studies in the Aemricas, dispositio 19.46 (1994): 271-88.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;De La Campa, Román. "Latin, Latino, American: Split States and Global Imaginaries." Comparative Literature 53.4 (Fall 2001): 373-88.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Flores, Juan. "The Latino Imaginary: Dimensions of Community and Identity" in Tropicalizations: Transcultural Representations of Latinidad. Aparicio and Chávez-Silverman 183-93.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Gilroy, Paul. The Black Atlantic: Modernity and Double Consciousness. Cambridge, MA: Harvard UP, 1993.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Glissant, Edouard. Caribbean Discourse: Selected Essays. Trans. and Ed. J. Michael Dash. Charlottesville, VA: UP of Virginia, 1989.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Gómez-Peña, Guillermo. Warrior for Gringostroika. St. Paul, MN: Greywolf P, 1993.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Hallward, Peter. Absolutely Postcolonial: Writing between the Singular and the Specific. Angelaki Humanities Series. Manchester, England: Manchester UP, 2001.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Kadir, Djelal, coordinator. America: The Idea, The Literature. Special Issue of PMLA 118.1 (2001): 9-113.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Kaplan, Amy. "Left Alone with America." Cultures of United States Imperialism. Ed. Amy Kaplan and Donald E. Pease. Durham, NC: Duke UP, 1993. 3-21.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Lee, Rachel. The Americas of Asian American Literature: Gendered Fictions of Nation and Transnation. Princeton, NJ: Princeton UP, 1999.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Mazumdar, Sucheta. "Asian American Studies and Asian Studies: Rethinking Roots." In Asian Americans: Comparative and Global Perspectives. Ed. Shirley Hune, Hyung-chan Kim, Stephen S. Fugita, and Amy Ling. Pullman, WA: Washington State UP, 1991. 29-44.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Muthyala, John. "Reworlding America: The Globalization of American Studies" Cultural Critique 47 (2001): 91-119.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Pérez-Firmat, Gustavo, Ed. Do The Americas Have a Common Literature? Durham, NC: Duke UP, 1990.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Porter, Carolyn. "What We Know that We Don’t Know: Remapping American Literary Studies." American Literary History 3 (1994): 467-526.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Román, David and Alberto Sandoval. "Caught in the Web: Latinidad, AIDS, and Allegory in Kiss of the Spider Woman, the Musical." American Literature 67.3 (1995): 553-585.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Rowe, John Carlos. "Nineteenth Century United States Literary Culture and Transnationality." Kadir 78-89.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Saldívar, José David. Border Matters: Remapping American Cultural Studies. Berkeley, CA: U of California P, 1997.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;-  . The Dialectics of Our America: Genealogy, Cultural Critique, Literary History. Durham, NC: Duke UP, 1991.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Saldívar, Ramón. Chicano Narrative: The Dialectics of Difference. Madison, WI: U of Wisconsin P, 1990.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Skerrett, Joseph. "Preliminaries." MELUS 23.1 (1998):1-2.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Scott, Janny. "In Simple Pronouns, Clues to Shifting Latino Identity." The New York Times December 5, 2002. B1, B20.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Singh, Amritjit and Peter Schmidt, eds and introduction. "On the Borders Between U.S. Studies and Postcolonial Theory." Postcolonial Theory and the United States: Race, Ethnicity, and Literature. Jackson, MI: UP of Mississippi, 2000. 3-69.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;Ween, Lori. "This Is Your Book: Marketing America to Itself." Kadir 90-102.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[1] Todas las traducciones al español son del autor del ensayo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[2] Los críticos David Román y Alberto Sandoval contestan que "Latinidad emerge como un término que trata a disputar la concepción imperialista de una cultura hispánica" (588), pero también se puede referirse a "los grupos de imágenes y atributos que se sobreponen sobre los sujetos latinoamericanos y latinos estadouense" (Aparicio y Chávez-Silverman 15). El término entonces indica los dos, las prácticas anticoloniales en la cultura y la política y también las imágenes dominantes de una herencia colonial; este ensayo se enfoca más sobre el primer uso, lo más oposicional, del término.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[3] El concepto del "estado partido" [split state] combina una cuenta de las comunidades transnacionales que está específicamente bajo la nación con una estructura amplia que indica cómo los latinos muestran "la pluralidad ontológica que viene de derivar de una identidad de más que un imaginario americano" (de la Campa 377).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[4] Por ejemplo, Mazumdar dice que "Lo que se necesita es definir un paradigma que contextualizar la historia de los Americanos-Asiáticos dentro de la historia global del siglo veinte del imperialismo, del colonialismo, y del capitalismo. Aislar la historia de los Americanos-Asiáticos de su base internacional, extraerse del contexto global del capital y las migraciones de los obreros, es alterar esta historia" (41)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[5] El libro de Doris Sommer, Proceed with Caution [Procede con precaución] es una revisión excelente de los usos de la escritura minoritaria en un contexto inter-americano. Sommer subraya, la manera en que se falla en muchas de estas discusiones, las intersecciones de los significados que se agregan al término "minoritario" y a los resultados narrativos, éticos, y políticos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[6] La esperanza para esta literatura americana "pos-nacional" es que su "modo de cruzar y recruzarse las fronteras, mientras desarrollando una conciencia histórica, también requeriría redibujando las fronteras" (Muthyala 97, el énfasis en el original). Estas fronteras nuevamente inestables promueven un proceso anti-colonial contra la hegemonía del lógico del estado euro-americano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[7] Esta crítica disciplinaria ha estado en proceso durante dos décadas, por lo menos, y es conocido de muchos documentos en la academia estadouense: el ensayo de Carolyn Porter, "What We Know that We Don’t Know" [Que sabemos que no sabemos], la crítica de Gustavo Pérez-Firmat, Amy Kaplan, y José y Ramón Saldívar, y en la edición especial de PMLA de Djelal Kadir, entre muchos otros, han contribuido a la disciplina de "los estudios inter-americanos."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[8] El propósito de Muthyala está bajo tres genealogías de los estudios norteamericanos y transamericanos: el modelo dialéctico (José Saldívar), la revisión transamericana de la modernidad (Paul Gilroy, Edouard Glissant), y la teoría de las fronteras (Ramón Saldívar). Estos modelos cada uno lo llaman para unos cambios geoculturales en la perspectiva que revisaría y arreglaría los estudios norteamericanos en relación a nuevos centros geohistóricos, como Nueva Orleáns, La ciudad de México, la Revolución de Haití, y la Guerra contra México de 1848.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[9] Los comentarios extensivos de las Chicanas feministas sobre el movimiento Chicano, el nacionalismo cultural de los chicanos, y la figura de La Malinche es un ejemplo importante de estas exclusiones y las maneras en que la teoría de las fronteras y los estudios diaspóricos-especialmente cuando se unen a las intervenciones de la teoría "queer" y los estudios feministas-han disputado y transformado los paradigmas de la época de los Derechos Civiles y los críticos anti-coloniales de la coherencia y la autenticidad cultural.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[10] Se puede referir a los libros de Arlene Dávila, Latinos, Inc: The Marketing and Making of People (2001) y Barrio Dreams (2004) para unos estudios sociales que consideran críticamente la "emergencia" de los Latinos como una población y una categoría en los Estados Unidos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;[11] En Febrero de 2008, el Presidente de México Felipe Calderón se embarcó en un viaje a los Estados Unidos cuyo itinerario evitó las reuniones con el Presidente Bush u otros oficiales estadounidenses y en vez de esto, Calderón se enfocó en los grupos locales de las activistas inmigrantes mexicanos y mexicanos-americanos y los lideres de los obreros. Estas comunidades de los Mexicanos diaspóricos juegan un papel importante en la economía nacional de México y hacen una fuerza cada vez más importante en la política electoral y del gobierno de su estado. "Mexican Leader to Visit U.S., Outside the Beltway" [Los lideres mexicanos a visitar a los Estados Unidos, afuera del Washington, D.C] by James C. McKinley. The New York Times . February 9, 2008.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="texto-titulo"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-3018201170365874552?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/3018201170365874552/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=3018201170365874552&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/3018201170365874552'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/3018201170365874552'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2009/03/entre-latino-y-america.html' title='Entre Latino y América'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-8162336497390698820</id><published>2009-03-15T12:11:00.000-07:00</published><updated>2009-03-15T12:22:12.899-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='latinoamerica equidad de género'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mecanismo de acción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mujeres en latinoamerica'/><title type='text'>“ACCESO DE LA MUJER A LA TOMA DE DECISIONES EN POLÍTICA”</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 1&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;SEMINARIO-TALLER: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;JUNTA CENTRAL ELECTORAL DE LA REPÚBLICA DOMINICANA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;ESCUELA NACIONAL DE FORMACIÓN ELECTORAL Y DEL ESTADO CIVIL&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;DEL 8 AL 12 DE SEPTIEMBRE DE 2008, REPÚBLICA DOMINICANA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;MÓDULO IV. “SISTEMAS ELECTORALES, VISIÓN COMPARADA DE LOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;MECANISMOS DE ACCIÓN AFIRMATIVA A FAVOR DE LA EQUIDAD DE GÉNERO”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;“Acciones afirmativas para la participación política&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;de la mujer en Latinoamérica”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Cecilia Tapia Mayans&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Contenido: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1. Igualdad formal e igualdad sustantiva en el ejercicio de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ciudadanía democrática; 2. Sistemas electorales y acciones afirmativas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;en materia de género; 3. Acciones afirmativas para la participación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;política de la mujer desde una perspectiva integral; 4. De las cuotas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;electorales a la paridad de la representación política.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;1. Igualdad formal e igualdad sustantiva en el ejercicio de la ciudadanía&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;democrática.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A lo largo del siglo XX, la corriente ideológica del feminismo, la ola&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;democratizadora y la suscripción de instrumentos internacionales que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;establecieron la necesidad de garantizar derechos de participación política a las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mujeres, lograron el reconocimiento de su derecho al sufragio activo y pasivo en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;la gran mayoría de los ordenamientos constitucionales de países con aspiraciones&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;democráticas 2 , lo que conllevó a su vez, a la configuración de la igualdad formal&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;del varón y la mujer frente a la ley y al Estado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sin embargo, la igualdad formal de ciudadanía no ha generado por sí misma&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;igualdad sustantiva, encontrándose una disparidad entre el reconocimiento de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;igualdad frente a la ley y la igualdad real en el ejercicio de los derechos políticos y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1 Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de México, Coordinadora Técnica Administrativa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“Las mujeres, a lo largo del siglo XX, llevaron a cabo una revolución simbólica que les dio existencia social como sujeto sexuado y que abrió posibilidades hasta entonces no previstas. (…) Las mujeres del llamado mundo occidental vivieron importantes cambios en su condición y experiencia en la segunda mitad del siglo XX. El reconocimiento formal de todos sus derechos de ciudadanía, generalizados después de la II Guerra Mundial en los países democráticos occidentales, se tradujo en el derecho a votar y a ser elegidas en el sistema de representación política…”, GRAU BIOSCA, Elena, “Feminismo”, en Ideologías y movimientos políticos contemporáneos, ANTÓN MELLÓN, Joan (Editor), Ed. Tecnos, 2ª. edición, Madrid, 2006, pp. 406 y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;408.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;MÓDULO IV. “SISTEMAS ELECTORALES, VISIÓN COMPARADA DE LOS&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;MECANISMOS DE ACCIÓN AFIRMATIVA A FAVOR DE LA EQUIDAD DE GÉNERO”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;en el acceso a la representación política, ya que en la práctica “las mujeres distan&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de compartir el poder político con los hombres en igualdad de condiciones. Un&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;indicador muy evidente de ello – aunque no el único significativo, dado que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;quienes ejercen altos cargos por designación también son en su abrumadora&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mayoría hombres – es la escasez de legisladoras electas”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La igualdad en sentido formal implica la igualdad de todos los individuos frente a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;la ley, (aplicándose la norma de manera universal, general y abstracta); aspecto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;que es trascendental ya que evita el trato discriminador del Estado hacia los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;particulares. Pese a lo anterior, es admisible exceptuar la generalidad y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;abstracción de la norma, en aquellos casos en los que se requiera&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;justificadamente generar condiciones de igualdad entre los individuos, es decir,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;aplicar la igualdad sustantiva o en sentido material, que consiste en el tratamiento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;diferenciado con el objeto de disminuir las desigualdades&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De tal manera que el principio de igualdad admite cierta desigualdad formal&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;siempre y cuando exista “razón suficiente” para ello, y es aquí, cuando estamos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;en el ámbito de la igualdad sustantiva o en sentido material, que tiene por objeto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;disminuir la desigualdad en el terreno de lo fáctico. En este contexto es viable&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;afirmar que los poderes públicos pueden otorgar un tratamiento desigual a las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;situaciones fácticas diferentes, para beneficiar a sectores de la población que se&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;han encontrado histórica y materialmente excluidos, “aunque la constitucionalidad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;MOLLER OKIN, Susan, “VI. La política y las desigualdades complejas de género”, en MILLER, David y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;WALZER, Michel (Compiladores), Pluralismo, Justicia e Igualdad, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1997, p. 163.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;COELLO GARCÉS, Clicerio, “Derechos humanos y acciones afirmativas en el servicio profesional de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;carrera”, Revista Servicio Profesional de Carrera, volumen IV, número 8, FMEPyA A.C., México, Segundo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Semestre de 2007.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“En todos los casos, la igualdad jurídica tanto formal como sustancial, puede ser definida como igualdad en los derechos fundamentales. Los derechos fundamentales son, en efecto, las técnicas mediante las cuales la igualdad resulta en ambos casos asegurada o perseguida y es la diversa naturaleza de los derechos sancionados en los dos casos lo que permite explicar su diverso modo de relación con las desigualdades”,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;FERRAJOLI, Luigi, Derecho y razón, Ed. Trotta, Madrid, 1995, p. 906.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 3&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de tal medida requerirá también el cumplimiento de otros requisitos, como la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;razonabilidad, la racionalidad o la proporcionalidad”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;6&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En este sentido, el ejercicio de la ciudadanía en igualdad de condiciones entre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mujeres y hombres, es el presupuesto indispensable que da eficacia a las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;prescripciones normativas y al pleno disfrute de los derechos políticos. Sin&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;embargo, la búsqueda de la igualdad en el ejercicio de la ciudadanía requiere del&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;reconocimiento de mecanismos que incentiven la participación política de la mujer&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;y que generen oportunidades reales para que logren el acceso a los cargos de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;representación pública.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El principal instrumento internacional legal de Derechos Humanos para la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;promoción y defensa de los derechos humanos de las mujeres, lo encontramos en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;la Mujer (CEDAW) de 1979, conocido también como la Convención de la Mujer.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La CEDAW está regida por tres principios básicos: 1) El principio de igualdad de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;resultados, 2) El principio de no discriminación, y 3) El principio de responsabilidad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;estatal. El artículo 1° de este instrumento constituye el corazón de la Convención,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ya que en él se define el concepto de discriminación y en los subsecuentes se&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;establecen las directrices que deberán aplicar los Estados parte para garantizar la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;igualdad la inclusión de las mujeres entre otros en el ámbito público y en las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;posiciones de poder.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No obstante el reconocimiento en el ámbito jurídico nacional e internacional de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;necesidad de implementar medidas que propicien la eliminación de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;discriminación contra la mujer fue hasta 1993 (en el marco de la Convención&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mundial de Viena) que los derechos de las mujeres fueron finalmente reconocidos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;como derechos humanos, con lo que se puso aún más en evidencia la necesidad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de establecer condiciones que permitiesen el desarrollo de las mujeres a través de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;6&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;DÍAZ REVORIO, Francisco Javier, Valores superiores e interpretación constitucional, Centro de Estudios&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Políticos y Constitucionales, Madrid, 1997, p. 193.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;S&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;su incorporación a los asuntos públicos. En el mismo sentido, la Organización de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;las Naciones Unidas en el año 2000 elaboró la agenda global de desarrollo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;basada en los principales propósitos acordados en las diversas Conferencias&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;internacionales de la última década del siglo XX, de la que surgió la Declaración&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de Objetivos de Desarrollo para el Milenio, estableciéndose el año 2015 como&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;compromiso para el cumplimiento de éstos, entre los cuales, se planteó como&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;tercer objetivo “el promover la igualdad de género y el empoderamiento de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mujer”, que incluye como uno de sus indicadores, la ocupación de escaños en las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;legislaturas nacionales&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;7&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Dentro de los principales retos de los Estados contemporáneos de frente a las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;primeras décadas del siglo XXI, está sin lugar a dudas el lograr la igualdad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;sustantiva de la mujer en el ejercicio de la ciudadanía, con miras a contribuir a la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;consolidación democrática de las naciones y a la configuración equitativa de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;representación política, que dicho sea de paso, generaría además tres ventajas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;significativas, a saber: 1) La imagen de la mujer en el poder fomentará la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;reivindicación de la misma en otros ámbitos y la eliminación de elementos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;discriminadores; 2) La igualdad en la representación política contribuirá a la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;igualdad en otras esferas de la realidad social&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;8&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;; y 3)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt; La representación cuantitativa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de las mujeres coadyuvará a la toma de decisiones públicas desde una&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;perspectiva de equidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2. Sistemas electorales y acciones afirmativas en materia de género.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La búsqueda de la igualdad sustantiva, por consiguiente demanda la intervención&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;del Estado a través de las denominadas acciones afirmativas, que constituyen “un&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;conjunto de acciones y medidas que mediante un trato diferenciado buscan que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;los miembros de un grupo específico insuficientemente representado, por lo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;7&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;BUVINIC, Mayra y ROZA, Vivian, La mujer, la política y el futuro democrático de América Latina, Banco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Interamericano de Desarrollo, Washington DC, 2004, p. 11.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;8&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Con relación a las esferas de la desigualdad, véase WALZER, Michel, Las esferas de la justicia. Una&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;defensa del pluralismo y la igualdad, Fondo de Cultura Económica, México, 1993; y MOLLER OKIN, Susan,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“VI. La política y las desigualdades complejas de género”, op. cit., pp. 161-190.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 5&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;normal grupos que han sufrido discriminación, alcancen un nivel de participación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;más alto”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;9&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las acciones afirmativas deben estar plenamente justificadas y para su&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;implementación deben observarse tres criterios que generan certeza y garantizan&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;el cumplimiento de los fines para los cuales se instrumentan: 1) Temporalidad, las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;acciones afirmativas están supeditadas al tiempo necesario para el cumplimiento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de su objeto, es decir, una vez reducida la desigualdad sustancial o de hecho que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;le dio origen, ésta debe desvanecerse; 2) Proporcionalidad, debe realizarse un&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;balance de las consecuencias respecto a las restricciones que generan para otro&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;sector de la población, de tal manera que los beneficios de su implementación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;sean mayores que sus probables perjuicios; y 3) Interés colectivo, su aplicación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;debe tener lugar en los asuntos de relevante interés público&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para el caso que nos ocupa, las acciones afirmativas tienen como finalidad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;principal el condicionar al sistema electoral para alcanzar una representación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;política proporcional en razón al género, y con ello, disminuir la subrepresentación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de las mujeres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En este sentido, la Recomendación General 23, adoptada por el Comité para la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, en el 16º período de sesiones de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1997, establece que para dar cumplimiento a los compromisos de la CEDAW los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Estados deben implementar acciones afirmativas para privilegiar la participación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;política de las mujeres, así como para atender los factores que obstaculizan el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ejercicio del derecho a votar y a ser elegida, dentro de los cuales identifica a los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;siguientes:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;9&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ROSENFELD, Michel, Affirmative action and justicie. A philosophical and constitucional inquiry, Yale&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;University, New Haven, 1991, p.42.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Respecto a los tres criterios para implementar acciones afirmativas, DE LA TORRE MARTÍNEZ, Carlos, El&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;derecho a la no discriminación en México, Ed. Porrúa, CNDH, México, 2006, p. 195.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 6&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;6&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1) Las mujeres reciben menos información que los hombres sobre los candidatos y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;candidatas, sobre los programas de los partidos políticos y los procedimientos del&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;voto. Información que los gobiernos y los partidos políticos no han sabido&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;proporcionar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2) Otros factores que impiden el ejercicio del derecho a la mujer al voto de manera&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;plena y en condiciones de igualdad son el analfabetismo y el desconocimiento de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;los sistemas políticos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3) La doble carga de trabajo de la mujer y los apuros económicos limitan el tiempo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;o la oportunidad que puede tener de seguir las campañas electorales y ejercer con&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;plena libertad el derecho al voto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4) En muchas naciones, las tradiciones y los estereotipos sociales y culturales se&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;utilizan para disuadir a la mujer a ejercer su derecho al voto. Incluso muchos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;hombres ejercen influencia y control sobre el voto de la mujer, ya sea por&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;persuasión o por acción directa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5) En algunos países prevalecen actitudes negativas respecto a la participación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;política de la mujer, o la falta de confianza del electorado en las candidatas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Algunos países de Latinoamérica han incorporado en sus textos constitucionales&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;la disposición expresa de la implementación de medidas que beneficien la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;igualdad sustancial de la mujer en el ámbito de la participación política, mismas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;que tienen concreción práctica a través de las acciones afirmativas concretas que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;se establecen para dar cumplimiento a la norma fundamental y que condicionan&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;por si mismas al sistema electoral en su conjunto, al determinar procedimientos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;con perspectiva de género para la integración de los órganos representativos de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;nación. Los países latinoamericanos que reconocen constitucionalmente dichas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;medidas son los siguientes:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 7&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;SEMINARIO-TALLER: “ACCESO DE LA MUJER A LA TOMA DE DECISIONES EN POLÍTICA”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;JUNTA CENTRAL ELECTORAL DE LA REPÚBLICA DOMINICANA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ESCUELA NACIONAL DE FORMACIÓN ELECTORAL Y DEL ESTADO CIVIL&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;DEL 8 AL 12 DE SEPTIEMBRE DE 2008, REPÚBLICA DOMINICANA.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;MÓDULO IV. “SISTEMAS ELECTORALES, VISIÓN COMPARADA DE LOS&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;MECANISMOS DE ACCIÓN AFIRMATIVA A FAVOR DE LA EQUIDAD DE GÉNERO”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;7&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;País&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Precepto constitucional&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Argentina&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Art. 37. Esta Constitución garantiza el pleno ejercicio de los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;derechos políticos, con arreglo al principio de la soberanía popular&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;y de las leyes que se dicten en consecuencia. El sufragio es&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;universal, igual, secreto y obligatorio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La igualdad real de oportunidades entre varones y mujeres para el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;acceso a cargos electivos y partidarios se garantizará por&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;acciones positivas en la regulación de los partidos políticos y en el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;régimen electoral.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Ecuador&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Art. 102. El Estado promoverá y garantizará la participación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;equitativa de mujeres y hombres como candidatos en los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;procesos de elección popular, en las instancias de dirección y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;decisión en el ámbito público, en la administración de justicia, en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;los organismos de control y en los partidos políticos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nicaragua&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Art. 48. Se establece la igualdad incondicional de todos los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;nicaragüenses en el goce de sus derechos políticos, en el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ejercicio de los mismos y en el cumplimiento de sus deberes y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;responsabilidades, existe igualdad absoluta entre el hombre y la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mujer. Es obligación del Estado eliminar los obstáculos que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;impidan de hecho la igualdad entre los nicaragüenses y su&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;participación efectiva en la vida política, económica y social del&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;país.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Paraguay&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Art. 117. DE LOS DERECHOS POLÍTICOS. Los ciudadanos, sin&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;distinción de sexo, tienen el derecho a participar en los asuntos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;públicos, directamente o por medio de sus representantes, en la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;forma que determine esta Constitución y las leyes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Se promoverá el acceso de la mujer a las funciones públicas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuba&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Art. 44. La mujer y el hombre gozan de iguales derechos en lo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;económico, político, cultural, social y familiar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El Estado garantiza que se ofrezcan a la mujer las mismas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;oportunidades y posibilidades que al hombre, a fin de lograr su&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;plena participación en el desarrollo del país.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La incorporación de acciones afirmativas en beneficio de la participación política&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de la mujer, en particular, aquellas que privilegian a este sector de la población&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;para su incorporación a la representación política, determinan el estereotipo de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;sistema electoral de cada Estado, ya que al establecerse reglas de discriminación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;positiva para el acceso al poder, se condicionan los procedimientos específicos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 8&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;8&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;para la integración de los órganos representativos. Sin embargo, existen sistemas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;electorales que son más compatibles con las acciones afirmativas en materia de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;género, es el caso de los sistemas de representación proporcional con listas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;cerradas, en virtud de que a través de este modelo de designación de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;representantes puede garantizarse de manera más eficaz el acceso al poder de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;las mujeres 11 , en comparación con los sistemas electorales de mayoría relativa,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;en los que la elección de representantes queda supeditada a los resultados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;electorales que cada candidato obtenga.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El Parlamento Europeo realizó en 1997 un estudio sobre el Impacto diferencial de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;los sistemas electorales en la representación política femenina, mediante el cual&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;se establece que de un total de 162 países, los que tienen más del 25% de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;representantes mujeres en sus Cámaras bajas, tienen sistemas electorales&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;proporcionales o combinados, en contraste con aquellos países que tienen menos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;del 10% de representación de mujeres y que obedecen a sistemas mayoritarios&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No obstante que los sistemas electorales de representación proporcional resultan&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;más amigables para la eficacia de las acciones afirmativas y el acceso al poder de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;las mujeres, en algunos países, como es “el caso peruano, se ha demostrado que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;el voto preferencial ha favorecido a las mujeres”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;13&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. Ante el agotamiento de los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;modelos tradicionales de representación masculina y la creciente desconfianza a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;los órganos del poder, las mujeres constituyen una alternativa cada vez más&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;viable para el electorado, tal y como se deduce de la encuesta realizada por&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Gallup en el año 2000, en la que se establece que “la mayoría de la población en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;la región (57%) apoya la idea de que se incremente el número de mujeres que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ocupan cargos públicos, en el entendido de que ello conduce a la formación de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“…diferentes investigadoras de la región comparten que las listas cerradas y bloqueadas con sistemas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;proporcionales de distribución de escaños resultan más favorables para la representación femenina.”,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;BAREIRO, Line, “Representación política de las mujeres”, en NOHLEN, Dieter y otros, Tratado de derecho&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;electoral comparado de América Latina, Fondo de Cultura Económica, México, 2007, p. 688.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El estudio de referencia es citado por BAREIRO, Line, “Representación política de las mujeres”, op. cit., p.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;692.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;13&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ibidem, p. 688.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 9&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;9&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mejores gobiernos, por cuanto las mujeres son más honestas que los hombres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;(66%) y son mejores a la hora de tomar decisiones (85%)”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;14&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;3. Acciones afirmativas para la participación política de la mujer desde&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;una perspectiva integral.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las cuotas electorales, constituyen el denominador común implementado por la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mayoría de los países con aspiraciones democráticas para privilegiar el acceso a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;las mujeres a la participación política, y ha contribuido significativamente al&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;aumento de la representación femenina en los órganos del poder público, sin&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;embargo, esta medida por si misma no ha logrado eliminar del todo la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;subrepresentación de las mujeres, como ha quedado demostrado en diversos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;análisis que se han realizado sobre su instrumentación en América Latina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No obstante lo anterior, el objetivo de lograr el ejercicio de la ciudadanía plena de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;las mujeres, amerita la puesta en marcha de acciones afirmativas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;complementarias, orientadas a promover el empoderamiento de las mujeres, en la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;búsqueda de gobiernos y sociedades equitativas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De tal manera, que resulta indispensable complementar la igualdad de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;oportunidades con igualdad de resultados 15 , desde una perspectiva de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;implementación integral de acciones afirmativas en el ámbito de la participación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;política, que abarquen por lo menos: el fortalecimiento de las cuotas electorales,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;el financiamiento público especializado por razón de género, la participación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;política en el ámbito local y la revalorización de la participación de la mujer&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;indígena.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;14&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;PESCHARD, Jacqueline, “El sistema de cuotas en América Latina: panorama general”, en el Informe del&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;taller La aplicación de las cuotas: experiencias latinoamericanas, IDEA Internacional, Lima, 2003, pp. 22 y 23.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;15&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;DAHLERUP, Drude, Estudios comparativos sobre las cuotas de género, en el Informe del taller La&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;aplicación de las cuotas: experiencias latinoamericanas, IDEA Internacional, Lima, 2003, pp. 15 y 16.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 10&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;SEMINARIO-TALLER: “ACCESO DE LA MUJER A LA TOMA DE DECISIONES EN POLÍTICA”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;JUNTA CENTRAL ELECTORAL DE LA REPÚBLICA DOMINICANA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ESCUELA NACIONAL DE FORMACIÓN ELECTORAL Y DEL ESTADO CIVIL&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;DEL 8 AL 12 DE SEPTIEMBRE DE 2008, REPÚBLICA DOMINICANA.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;MÓDULO IV. “SISTEMAS ELECTORALES, VISIÓN COMPARADA DE LOS&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;MECANISMOS DE ACCIÓN AFIRMATIVA A FAVOR DE LA EQUIDAD DE GÉNERO”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3.1. El fortalecimiento de las cuotas electorales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las cuotas electorales por razón de género son una especie dentro de las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;acciones afirmativas, consistentes en el establecimiento de reservas porcentuales&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;por disposición de la ley y excepcionalmente de la Constitución, para garantizar el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;acceso de las mujeres a la representación política y evitar que un sólo género&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;cuente con más de un determinado porcentaje de representantes en los órganos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;legislativos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;16&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La justificación de peso de las cuotas electorales, se centra básicamente en dos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;razones: “en cuanto al fin, las cuotas pretenden una sociedad más igualitaria en la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;que la pertenencia de la categoría de los hombres o de las mujeres sea&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;irrelevante para el reparto de los papeles públicos (…); en cuanto al medio,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;facilitar el acceso a puestos socialmente importantes puede ser un instrumento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;eficaz para lograr ese fin, si no de manera directa y completa, sí al menos como&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;forma de la simbolización de la posibilidad de romper el techo de cristal que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;obstruye a las mujeres formar parte de la inmensa mayoría de los centros de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;decisión…”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;17&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El reconocimiento de las cuotas electorales puede otorgarse a nivel constitucional,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;en la legislación secundaria o en la normativa interna de los partidos políticos, sin&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;embargo la relevancia de dicho reconocimiento, independientemente del orden&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;jerárquico de la norma, es su obligatoriedad, ya que ésta contribuye a su&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;aplicación irrestricta y desde luego a la eficacia de la acción afirmativa. La&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;obligatoriedad no sólo debe contener su carácter vinculatorio, sino que además&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;debe conllevar a la respectiva sanción por incumplimiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;16&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Con estas características define a las cuotas electorales, CARBONELL, Miguel, “Las cuotas electorales de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;género y el principio de igualdad: concepto, problemas y aplicación en México”, en Memoria del IV Congreso&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Internacional de Derecho Electoral, realizado en Morelia, Michoacán, en 2002, tomo 3, Género, indígenas y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;elecciones, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, México, 2006, p. 305.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;17&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;RUIZ MIGUEL, Alfonso, “Paridad electoral y cuotas femeninas”, en Claves de razón práctica, número 94,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Madrid, julio-agosto de 1999, p. 48.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 11&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;a. Una visión regional.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Latinoamérica&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; ha sido pionera en el reconocimiento jurídico de las cuotas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;electorales por razón de género, en la actualidad la mayoría de los sistemas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;electorales de la región cuentan con mecanismos que procuran privilegiar el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;acceso a la mujer a los órganos de representación política. Y aún cuando persiste&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;la subrepresentación de la mujer y queda mucho camino por recorrer, habría que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;reconocer que en los últimos 30 años han habido avances significativos en la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;materia, lográndose el primer objetivo consistente en la incorporación de las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mujeres en la toma de decisiones de los asuntos públicos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es importante señalar que la simple incorporación de cuotas electorales no ha&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;sido suficiente para garantizar la igualdad de hombres y mujeres, ya que además&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;del porcentaje mínimo de nominación de candidatas, resulta indispensable&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;generar condiciones para garantizar un porcentaje mínimo de parlamentarias, lo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;que desde luego significa un replanteamiento de los sistemas electorales en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Latinoamérica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Como se puede apreciar en la siguiente tabla, la situación de la representación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;política de la mujer en América Latina no es uniforme, tal es el caso de Cuba&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;(43.20%), Argentina (40%) y Costa Rica (36.80%), que superan el 30% de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ocupación de escaños por mujeres, encontrándose dentro de los diez países del&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mundo con mayor participación política femenina. En contraste, muchos Estados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de la región no logran alcanzar el 20% y algunos países latinoamericanos ocupan&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;los últimos lugares del ranking mundial, como es el caso de Haití y Belice. Por lo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;que, desde una visión regional, parece claro que el reto es revalorizar la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;participación política de la mujer en Latinoamérica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 12&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fuente: Unión Interparlamentaria, página de internet http://www.ipu.org/wmn-e/classif.htm.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Actualización al 31 de julio de 2008.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;CÁMARA BAJA / REPRESENTANTES&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;CÁMARA DE SENADORES&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Rango&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mundial&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;País&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Elección Escaños Mujeres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;% M&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Elección Escaños Mujeres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;% M&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Cuba&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1 2008&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;614&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;265&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;43.20%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Argentina&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10 2007&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;255&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;102&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;40.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;28.10.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;72&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;28&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;38.90%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;8&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Costa Rica&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;57&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;21&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;36.80%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;22&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Perú&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;120&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;35&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;29.20%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;29&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Trinidad y Tobago&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11 2007&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;41&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;26.80%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;17.12.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;31&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;13&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;41.90%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Suriname&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5 2005&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;51&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;13&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;25.50%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Ecuador&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;100&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;25&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;25.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;39&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Honduras&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11 2005&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;128&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;30&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;23.40%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;41&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;México&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;7 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;500&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;116&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;23.20%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;02.07.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;128&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;23&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;18.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;58&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;República Dominicana&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;178&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;35&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;19.70%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;16.05.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;32&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3.10%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;60&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Dominica&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5 2005&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;31&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;6&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;19.40%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;62&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Venezuela&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12 2005&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;167&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;31&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;18.60%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;63&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nicaragua&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;92&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;17&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;18.50%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Saint Vincent and the&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Grenadines&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12 2005&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;22&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;18.20%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;67&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Mauritius&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;7 2005&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;70&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;17.10%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;68&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Bolivia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12 2005&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;130&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;22&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;16.90%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;18.12.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;27&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3.70%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;70&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;El Salvador&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;84&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;14&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;16.70%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Panamá&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5 2004&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;78&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;13&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;16.70%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Chile&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;12 2005&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;120&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;18&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;15.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11.12.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;38&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5.30%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;84&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Grenada&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;7 2008&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;15&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;13.30%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;27.11.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;40.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Jamaica&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;9 2007&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;60&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;8&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;13.30%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;27.09.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;21&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;14.30%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Paraguay&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4 2008&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;80&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12.50%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;20.04.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;45&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;7&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;15.60%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;89&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Bahamas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5 2007&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;41&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12.20%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;23.05.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;15&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;9&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;60.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;90&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Uruguay&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10 2004&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;99&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12.10%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;31.10.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;31&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12.90%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;91&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Guatemala&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;9 2007&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;158&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;19&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Santa Lucia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;18&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11.10%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;09.01.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;27.30%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;99&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Antigua and Barbuda&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3 2004&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;19&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10.50%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;23.03.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;17&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;23.50%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;101&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Barbados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1 2008&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;30&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12.02.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;21&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;19.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;105&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Brasil&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;513&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;46&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;9.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;01.10.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;81&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12.30%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;109&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Colombia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;166&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;14&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;8.40%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12.03.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;102&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11.80%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;116&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Saint Kitts and Nevis&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;10 2004&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;15&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;6.70%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;123&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Haití&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;98&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4.10%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;07.02.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;18&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11.10%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;132&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Belice&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2 2008&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;32&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;0&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;0.00%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;14.03.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;13&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;38.50%&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 13&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;13&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;b. El caso México.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En México, en la reciente reforma al Código Federal de Instituciones y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Procedimientos Electorales, el legislador dispuso que los partidos políticos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“procurarán la paridad de género” en la vida política del país, a través de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;postulaciones a cargos de elección popular en el Congreso de la Unión, tanto de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mayoría relativa como de representación proporcional. Así, establece que de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;totalidad de solicitudes de registro de candidaturas a diputados y senadores, los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;partidos políticos o coaliciones deberán integrarlas con “al menos el cuarenta por&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ciento de candidatos propietarios de un mismo género. Antes de esta reforma&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;electoral, se establecía un tope de 30% para los candidatos propietarios de un&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mismo género&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;18&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Con la reforma electoral también se modifica la integración de las candidaturas en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;las listas de representación proporcional según el género, al ordenarse que estas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;listas se integren por segmentos de cinco candidaturas (antes eran tres) y que por&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;cada uno de los segmentos de cada lista haya dos candidaturas de género&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;distinto, “de manera alternada”, con lo que se asegura que por cada cinco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;candidaturas se presenten al menos dos de candidatas mujeres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Esta medida de acción afirmativa ha dado buenos resultados en México, toda vez&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;que ha permitido el acceso de un mayor número de mujeres a cargos de elección&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;popular, como puede apreciarse a continuación:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;CÁMARA DE DIPUTADOS&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;CÁMARA DE SENADORES&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Elección&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Escaños&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Disponibles Mujeres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;% Mujeres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Elección&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Escaños&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Disponibles Mujeres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;% Mujeres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1952-55&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;161&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;0.6&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1964-70&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;64&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3.12&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1955-58&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;162&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2.4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1970-76&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;64&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3.12&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1961-64&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;178&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;8&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4.4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1982-88&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;64&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;6&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;9.3&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1970-73&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;178&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;13&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;7&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1991-94&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;64&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4.6&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1982-85&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;400&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;45&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;11.2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1994-00&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;128&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;16&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12.5&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1991-94&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;500&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;42&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;8.8&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2000-06&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;128&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;20&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;16&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2000-03&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;500&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;80&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;16&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2006-12&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;128&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;23&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;18&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2003-06&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;500&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;113&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;22.6&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2006-09&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;500&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;113&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;22.6&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fuente: Unión Interparlamentaria, página de internet www.ipu.org/wmn-e/world.htm.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;18&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ibidem.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 14&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;14&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;3.2. Financiamiento público especializado por razón de género.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las medidas que privilegien el acceso de las mujeres a cargos de representación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;política, deben estar acompañadas de acciones afirmativas encaminadas a la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;capacitación política de las mujeres, con el objeto de que a través de factores&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;como el mérito y la capacidad, se encuentren en mejores condiciones para ejercer&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;las funciones inherentes al cargo y para la toma de decisiones en los asuntos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;públicos. Esto, sólo es posible desde un esquema de financiamiento específico,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;para ser destinado exclusivamente a las tareas propias de la capacitación política&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de las mujeres, con la participación de los partidos políticos, que constituyen el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;vehículo que hace posible en el sistema electoral el acceso de las ciudadanas al&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;poder político.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El caso paradigmático en la materia, es el establecido en Costa Rica, que en su&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ley de Igualdad Real de 1990, dispone que el 30% del financiamiento otorgado a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;los Partidos Políticos debe ser destinado a tareas de capacitación política de las&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;mujeres. “Este es un ejemplo de medida de acción positiva para promover la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;participación política de mujeres, que no es de cuotas y que permite eliminar el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;obstáculo de carencia de recursos económicos”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;19&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;y de falta de aptitudes políticas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;para que las mujeres accedan a la representación política y a la toma de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;decisiones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las medidas que se establezcan para privilegiar el acceso de la mujer a la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;representación política, deben incluir acciones tendentes a resolver los problemas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de fondo que limitan la participación en condiciones de igualdad, en el que el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;aspecto presupuestal constituye la piedra angular de su eficacia, y con esto evitar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;que las acciones afirmativas se reduzcan a ser “letra muerta”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;20&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;19&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;BAREIRO, Line, “Representación política de las mujeres”, op. cit., p. 690.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;20&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;GONZÁLEZ OROPEZA, Manuel, “Equidad de género en el Derecho Electoral”, Revista Justicia Electoral,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;tercera época, volumen 1, número 1, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, México, 2007, p.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;36.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 15&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;15&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;3.3. La participación política de la mujer en el ámbito local.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las mujeres en el desarrollo de sus actividades laborales o familiares tienen una&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;relación directa con el espacio local, lo que les permite conocer las problemáticas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;reales de su entorno, y con ello constituyen un potencial de relevancia para la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;toma de decisiones coadyuvantes a la solución de los problemas y de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;posibilidad de generar alternativas de desarrollo y bienestar social, aspectos que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;podrán concretarse en la medida en la que se establezcan condiciones para la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;participación política femenina desde el ámbito municipal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En la experiencia latinoamericana hay un déficit de participación política femenina&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;en el ámbito municipal, ya que de “un universo de 15,612 municipios entre 15&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;países, encontramos solamente 835 mujeres que ocupan el cargo de alcaldesas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;(llamadas también intendentas, presidentas municipales, prefectas), que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;representan 5.3% de ese total de municipios”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;21&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La promoción de la participación política femenina en el espacio local&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;representaría una serie de ventajas, entre las cuales consideramos las siguientes:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;a) La revalorización de la mujer en el ámbito local, contribuye a transformar los&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;estereotipos socioculturales desde las células de la organización social de un&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Estado, integradas por los espacios comunitarios; b) Su participación en la toma&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de decisiones sobre aspectos del orden local contribuye a generar condiciones de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;igualdad sustantiva que fomenta la equidad en el ámbito familiar; c) Su&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;contribución a la solución de problemas comunitarios fortalece el rol de la mujer en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;el espacio municipal, como parte esencial del desarrollo social y del mejoramiento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;del nivel de vida; y d) La equidad de género en el espacio local contribuye a la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;eficacia de las políticas de igualdad sustancial a nivel estatal o nacional.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;21&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;BECERRA POZOS, Laura, “Participación Política de las Mujeres en Centroamérica y México”, Investigación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;del punto focal de género, subregión CAMEXCA, septiembre de 2007, archivo electrónico, p. 18.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Page 16&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;16&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4. De las cuotas electorales a la paridad de la representación política.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En la actualidad, el debate en América Latina para lograr un equilibrio entre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;hombres y mujeres en la representación política, consiste por una parte en el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;establecimiento de cuotas electorales que garanticen un porcentaje mínimo de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;representación femenina, y por la otra, en la apuesta de la paridad de género que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;trasciende a los factores establecidos para la representación como son: el&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;territorial y el partidista&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;22&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, ya que además de estos presupuestos para la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;distribución de escaños, habría que incluirle el factor del género, en la aspiración&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de constituir órganos políticos equitativos y hacer posible la aspiración de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;igualdad real y efectiva entre los dos sexos, “es decir de las dos mitades de la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ciudadanía”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;23&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Con el reconocimiento del derecho al voto de la mujer, parece claro que hay&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;condiciones para la participación paritaria en el ejercicio del sufragio activo, pero&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ante la exigencia de participación femenina – al constituir las mujeres una parte&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;significativa de los censos electorales –, debe operar la exigencia de paridad en la&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;representación, es decir, si se demanda igual participación, se requiere a su vez&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de una representación igualitaria.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La vía para lograr la igualdad en el ejercicio de los derechos de ciudadanía, es&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;desde luego, la instrumentación de acciones afirmativas integrales en la materia,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de las que las cuotas electorales constituyen un mecanismo de relevancia, ya que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;a través de éstas se ha transitado de una subrepresentación a una representación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de mínimos porcentuales; sin embargo, el reto en la actualidad es sin lugar a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;dudas, superar las cuotas mínimas en aras de la paridad representativa e integrar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;a los órganos del poder político bajo la premisa de la equidad de género, así como&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;la consolidación del sistema democrático en América Latina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;22&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;BAREIRO, Line, “Representación política de las mujeres”, op. cit., p. 692.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;23&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ibidem.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-8162336497390698820?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/8162336497390698820/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=8162336497390698820&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/8162336497390698820'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/8162336497390698820'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2009/03/acceso-de-la-mujer-la-toma-de.html' title='“ACCESO DE LA MUJER A LA TOMA DE DECISIONES EN POLÍTICA”'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-4877275788797560946</id><published>2009-01-30T18:42:00.000-08:00</published><updated>2009-05-17T23:03:40.075-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='América latina en el sigloXXI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='difusión'/><title type='text'>América Latina en el Siglo XXI -Won-Ho Kim</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por Won-Ho Kim: &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Profesor de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros, director gerente del Consejo Coreano para América Latina y el Caribe y pre-sidente del Consejo de Estudios Latinoamericanos de Asia y Oceanía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;América Latina en el siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Reflexiones críticas desde Asia del Este&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Durante los 60 y 70, América Latina era considerada en Asia como una región de la cual se podía aprender. En los últimos años, sin embargo, los países de Asia del Este han logrado aventajar a los latinoamericanos en casi todas las áreas.Las razones hay que buscarlas en el modelo de desarrollo impulsado en Asia,que cambió a tiempo del crecimiento centrado en el mercado interno al crecimiento orientado a las exportaciones,pero también en la inversión en recursoshumanos y en una estrategia internacionalque priorizó la integración funcional sobre la retórica. El reciente incrementodel precio de las materias primas y los altos índices de crecimiento registradosen América Latina han creado una nuevaoportunidad para la región, que tal vezsea la última en mucho tiempo.Durante los 60 y 70, América Latina todavía era considerada en Asia co-mo una región de la cual se podía aprender. Sus abundantes recursos na-turales, su tradición occidental e incluso sus relaciones con Estados Unido seran envidiadas por las nuevas repúblicas asiáticas, que acababan de salir delrégimen colonial y que aún hoy padecen una crisis interna respecto de suidentidad. Para Asia, que necesitaba con urgencia establecer vínculos con los países políticamente más influyentes y con las economías más grandes delmundo, el hemisferio occidental estaba lleno de promesas y posibilidades. Sin embargo, a comienzos del siglo XXI el eje de los asuntos mundiales se está desplazando hacia Asia, cuyos logros gozan de reconocimiento global, co-mo parte de una transición de la era del Atlántico a la era del Pacífico y, últi-mamente, a la era asiática. Los factores claves para explicar este cambio sonel fin de la Guerra Fría, en el campo político, y el proceso de globalización, enel económico. En este nuevo contexto, los capitales internacionales llegaron alos mercados asiáticos como inversiones productivas y también como inver-siones de cartera, lo cual generó consecuencias económicas importantes: eldescenso de los precios de muchos productos debido a la competencia deAsia afectó los negocios en otras partes del mundo subdesarrollado y con-tribuyó fatalmente al aumento de los desequilibrios globales1. Luego, la creciente demanda asiática de recursos naturales produjo la suba de algunosprecios, lo que afectó positivamente a los países ricos en materia de recur-sos naturales y negativamente a los que carecen de ellos. En los últimos años, la economía mundial parece acercarse al riesgo de estanflación (rece-sión con inflación) debido a los ajustes macroeconómicos de China, la actualsuba de los precios de los commodities y la depreciación del dólar2. Pero es-to no debería preocuparnos. Si China pierde su lugar como la gran fábricadel mundo, siempre habrá otras Chinas provenientes de Asia, como la India,Vietnam o Indonesia. Y América Latina, ¿cuál es su lugar en este siglo globalizado? ¿Qué camino debería seguir? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Estas preguntas se relacionan con otras, muy frecuentes en los ámbitos académicos y también entre el común de la gente: ¿dónde se encontraba América Latina en la segunda mitad del siglo XX? ¿Por qué Asia logró superarla en términos de desarrollo económico y social, pese a la abundancia de recursos que existe en América Latina, su situación de paz e incluso su proximidad geográfica al mayor mercado del mundo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En un intento por proponer una estrategia para América Latina, este artículo examinará, en primer lugar, los diferentes caminos seguidos por cada región durante el siglo XX. Más tarde se analizará la estrategia promovida por Asia en la actual etapa de globalización. A continuación, se formulará una crítica&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nota:1. Para un debate sobre los desequilibrios globales, v. Joost Teunissen y Age Akkerman (eds.): Glo-bal Imbalances and the USDebt Problem: Should Developing Countries Support the USDollar?, Fondad,La Haya, 2006.2. «Costs Rising, China to Export Inflation» en International Herald Tribune, 1/2/2008.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;al modelo de desarrollo latinoamericano desde una perspectiva comparativa,junto con algunas sugerencias acerca de la estrategia que podría seguir la re-gión. Aunque en muchos casos es injusto hacer generalizaciones, la idea esconcentrarse en las tendencias generales y asumir que las sugerencias quese incluyen aquí constituyen una perspectiva crítica formulada desde Asia del Este.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El camino asiático&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Asia del Este es la región del mundo que más se ha beneficiado del crecimiento del comercio y la extensión de la globalización. Esto tiene varias explicaciones. En primer lugar, el esarrollo asiático fue de naturaleza cooperativa.Japón recuperó las bases (fundamentales) de su economía al poco tiempo de concluida la Segunda Guerra Mundial,principalmente gracias a la asistencia estratégica de EEUU durante la Guerrade Corea (1950-1953). Más tarde, enlos 60, los cuatro tigres asiáticos (Corea del Sur, Taiwán, Singapur y HongKong) adoptaron una estrategia de industrialización por sustitución de importaciones, similar a la seguida por América Latina, con la diferencia de que en los 70 se combinó con una estrategia de industrialización orientada hacia las exportaciones, con lo cual los países asiáticos lograron ciertaautonomía respecto de los grupos de presión internos. El éxito de Japón y los cuatro tigres se vinculó luego, por medio del flujo de capitales, a las nuevas regiones asiáticas emergentes: el sudeste de Asia y China. Así, el concepto de Asia del Este, que incluye el noroeste y el sudeste asiáticos, es resultado de una noción de integración regional surgida a comienzos delsiglo XXI. En otras palabras, la integración regional llegó después del desarrollo de cada país y de la división regional del trabajo verificada en la práctica, no antes.En segundo lugar, el modelo de Asia del Este parte en buena medida del reconocimiento de la existencia de una crisis, en combinación con un fuerte sentimiento nacional y un firme liderazgo político. Las rivalidades históricas, la Guerra Fría y las tensiones regionales motivaron a los países asiáticos a competir y superarse entre sí. En general, el Estado estaba en manos de funcionarios profesionales reclutados mediante métodos competitivos,que lograron que la administración pública funcionara con eficacia y cierta&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Asia del Este es la región del mundo que más se ha beneficiado del crecimiento del comercio y la extensión de la globalización. Aunque el modelo asiático promovió el desarrollo desde el Estado, a diferencia del modelo latinoamericano impulsó la expansión del sector privado como un segundo pilar para lograr el crecimiento.En tercer lugar, el sector privado se atrevió a correr riesgos para desarrollar laindustria nacional. Pese a estar protegido por el Estado, nunca contó con unapoyo garantizado. Las empresas tuvieron que competir con otras, nacionalesaunque no nternacionales, desde una etapa muy temprana, y ninguna logró monopolizar el mercado, pues el Estado nunca lo permitió. Y en una segundaetapa, cuando el Estado promovió la industrialización orientada a las expor-taciones y brindó asistencia técnica a las empresas al tiempo que liberalizaba el mercado, el sector privado respondió con acciones agresivas de promociónde las exportaciones y riesgosas inversiones en el extranjero, condiciones necesarias para sobrevivir en un contexto de liberalización. En cuarto lugar, a diferencia de América Latina, que se apoyó en los recursos naturales, Asia del Este ha hecho de sus recursos humanos el factor clave de producción, gracias a una política incentivada en gran medida por la tradición confuciana de valorar la educación superior y la movilidad social ascendente, que impulsó a los padres a hacer todo lo posible para que sus hijos tuvieran una mejor educación en un contexto sumamente competitivo. Al mismo tiempo, se realizaron inversiones en investigación y desarrollo que permitieron introducir nuevas tecnologías, como resultado tanto de políticas estatales como de iniciativas de las empresas privadas, que implementaron programas de capacitación y recapacitación e invirtieron agresivamentepara mantener la competitividad. Pero este proceso de desarrollo económico y social no fue acompañado por un esarrollo político equivalente. El amiguismo y el favoritismo, junto con la reación de esta nueva clase empresarial, acompañaron las historias de éxitos fracasos empresariales. La crisis financiera de 1997-1998 reveló el lado oscuro del modelo asiático, pero no logró derribar las economías reales ni acabó con las bases del modelo económico. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Todavía hoy se mantienen el modelode desarrollo exógeno, el profesionalismo del Estado y el fuerte sentimiento. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo que Peter Evans llamó «autonomía enraizada» (embedded autonomy), en referencia a la participación exitosa del Estado en la transformación industrial. Ver P. Evans: Embedded Autonomy:States and Industrial Transformation, Princeton University Press, Princeton, 1995.4. El Financial Times, en su artículo «Wrong Lessons from Asia’s Crisis: The Events of a Decade Ago Lefta Troubling Legacy», del 2/7/2007, interpreta erróneamente la consistencia de la política de las nacio-nes asiáticas en su estrategia de desarrollo orientado a las exportaciones luego de la crisis financiera. Las iniciativas del sector privado siguen siendo agresivas y los recursos humanos y la competitividad nacional siguen siendo importantes. Pero además los países de Asia aprendieron de la crisis y reconocieron que una democracia sólida y una sociedad civil activa, junto con una buena administración de las corporaciones empresarias y la desregulación, son elementos tan valiosos como la macroeconomía para que el modelo funcione.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;■&lt;strong&gt;La estrategia de Asia en el siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El mundo globalizado, producto de los grandes cambios políticos y económicos de la última década del siglo XX, conlleva muchos riesgos desestabilizadores. En el orden económico, se profundizan los desequilibrios entre las economías de exportación y las de importación. La competencia mundial entrepaíses con diferentes dotaciones de recursos, sin que existan reglas justas para todos, acentúa las diferencias entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado, entre ricos y pobres, entre trabajadores calificados y no calificados. La carrera para asegurarse recursos naturales desestabiliza el sistema económico internacional. En el orden político, el actual sistema, multipolar o unipolar, de corta vida, quizá sea reemplazado por un mundo apolar5. Según una antigua creencia asiática, los peligros y las oportunidades consti-tuyen dos caras de la misma moneda, y la globalización no debería ser unaexcepción. Por eso, la estrategia asiática para el siglo XXI debería aprender de las experiencias de la última mitad del siglo pasado, de modo de conservarlas virtudes y evitar los efectos negativos. Y en este contexto, si se introduce algo nuevo, será la integración regional. Las economías asiáticas han desarrollado silenciosamente su interdependencia o integración regional. En un primer momento, la división regional del trabajo otorgó a China el rol de proveedor de tierra y mano de obra; Japón, Corea y Taiwán se encargaban del capital y la fabricación de partes sofisticadas, el resto de la región proveía otras partes y componentes, y el proceso final de producción se llevaba a cabo enChina. Hoy, la tierra y la mano de obra se concentran en el Sudeste asiático, en países como Vietnam e Indonesia, y en el sur de Asia, sobre todo en la India. China se ha actualizado tecnológicamente, por lo que puede fabricarpiezas más sofisticadas, y también funciona como proveedora de capital.Por eso, aunque la integración política y económica de Asia está muy lejosde los niveles de institucionalización alcanzados por los países europeos y latinoamericanos, la integración funcional sí ha madurado. Es cuestión de tiempo para que se formalicen los acuerdos que ya existen de facto. En cuanto a la integración con las economías y los bloques extrarregionales,se trata de un desafío que en Asia es percibido como paralelo a los avances en laintegración intrarregional, sin prioridad para ninguno de los dos procesos. Lasnegociaciones individuales de tratados de libre comercio (TLC) por parte de diferentes países asiáticos con EEUU, la Unión Europea y algunas naciones de América Latina son un buen ejemplo de los vínculos construidos fuera de la región, como así también las iniciativas de integración interregional, como la Coo-peración Económica Asia-Pacífico (APEC), que articula a 21 países, o el EncuentroAsia-Europa (ASEM). Aunque estos proyectos aún tienen mucho camino por re-correr, el compromiso de construir una integración amplia se mantiene firme. Sin embargo, pese a estos esfuerzos de integración regional, la mayoría de lospaíses asiáticos no está de acuerdo con la idea de formar su propio bloque.Pero muchos sí apoyan la idea de que en el futuro existirán tres grandes bloques económicos: el europeo, el americano y el asiático6. En ese sentido, no es casual el movimiento hacia una profundización del regionalismo en Asia delEste, representado por la reciente Cumbre de Asia del Este, en la cual participan los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático(Asean)7, junto con China, Japón y Corea. Esta iniciativa parecería seguir elrumbo del abandonado Grupo Económico de Asia del Este (EAEG), propuestoen 1990 por el entonces primer ministro de Malasia, Mahathir bin Mohamad.Sin embargo, más allá de esos intentos, aún no se ha logrado un consenso nise han establecido los compromisos necesarios entre una cantidad suficientede países como para formar un bloque asiático único. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;■América Latina y Asia: caminos diferentes&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En contraste con Asia, durante la segunda mitad del siglo XX América Latina ha perdido peso económico y comercial y ha visto también debilitarse su influencia política. La crisis de la deuda de los 80 y el cambio de modelo de de-sarrollo produjeron gobiernos desintegrados y sociedades divididas. En general, los países fueron demasiado cautos y no se comprometieron con unatransformación real a pesar de algunas iniciativas reformistas audaces, por lo6. Entre otros, v. Fred Bergsten: «Towards a Tripartite World» en The Economist, 13/7/2000. Allí semenciona el advenimiento de un regionalismo asiático como el cambio más drástico del sistemacomercial mundial para este siglo. 7. Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia, Brunei, Vietnam, Laos, Myanmar y Camboya que la región no logró explotar lo suficiente su potencial de crecimiento ni explorar seriamente las ventajas cooperativas que brinda la integración. América Latina podría haber crecido a una tasa dos o tres veces más alta si hubieraconstruido una economía de escala por medio de la liberalización y la integración. Y aunque hubo muchas excusas, sociales, políticas, históricas, económicas e internacionales, la explicación radica en una actitud &lt;strong&gt;negligente &lt;/strong&gt;que derivó en un fracaso evidente. El enfoque comparativo ayuda a aclarar los motivos de esta situación. En primer lugar, &lt;strong&gt;los líderes latinoamericanos no fueron capaces de integrar a la sociedad y unirla detrás de una nueva visión de nación. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En lugar de una nación unificada por una fuerza sólida, solo hubo facciones y fragmentación. Al mismo tiempo, &lt;strong&gt;no se hicieron esfuerzos serios por superar el dualismo social.&lt;/strong&gt; En cambio, &lt;strong&gt;muchos políticos e intelectuales se concentraron en la falacia del capitalismo e intentaron construir un Estado de Bienestar al estilo europeo, cuando en realidad sus países todavía no habían alcanzado el nivel de desarrollo suficiente para hacer posible ese deseo. &lt;/strong&gt;En otras palabras, no reconocieron la importante función y la responsabilidad del Estado en la creación de la infraestructura esencial para lograr el desarrollo.En segundo lugar, se hicieron pocos esfuerzos para educar a la población.La educación básica es la mejor infraestructura social para lograr el desarrollo sostenible y la integración de una nación, pero las estadísticas muestran que muchos países de América Latina invierten más en educación superior que en educación inicial. Esto implica que, en la mayoría de los casos, las políticas educativas no apuntan a generar una movilidad social ascendente, lo cual profundiza el dualismo de la sociedad y el sentimiento de desconfianza entre las diferentes clases sociales. Sea cual fuere la causa (la dotación de factores8o las tradiciones sociales), &lt;strong&gt;lo cierto es que la falta de inversión en educación básica limita el potencial de desarrollo de América Latina.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;8. Thorvaldur Gylfason sostiene que los gobiernos de los países con abundantes recursos natura-les tienden a confiarse e ignoran la necesidad de mejorar la educación. Se concentran en exportar recursos que solo requieren mano de obra de baja calificación y luego se concentran en industrias basadas en esos recursos. Así, el círculo vicioso continúa. T. Gylfason: «Natural Resources, Educa-tion and Economic Development» en European Economic Review vol. 45 No4-6, 2001, pp. 847-859.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La educación básica es la mejor infraestructura social para lograr el desarrollo sostenible y la integración de una nación, pero muchos países de América Latina invierten más en educación superior que en educación inicial.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En tercer lugar, el sector privado ha enfrentado el reto de la globalización conuna actitud pasiva, sin correr grandes riesgos. Aunque existen algunas compañías transnacionales latinoamericanas (las multilatinas), en general las empresas de la región tienden a protegerse y se limitan a conservar sus mer-cados actuales. La idea de invertir para competir con un rival y vencerlo yla lucha por entrar en nuevos mercados son extrañas para la mayoría de ellas. Aunque hay múltiples causas, la naturaleza subdesarrollada del mundo empresarial latinoamericano se remonta al legado del proteccionismo imperante durante la prolongada época de industrialización por sustituciónde importaciones y, más atrás en el tiempo, a la tradición mercantilista feudal de los antiguos imperios de España y Portugal9. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Finalmente, respecto de la integración regional, se ha priorizado la retórica sobre la integración funcional. &lt;strong&gt;Se enfatizó excesivamente la importancia de laafinidad histórica y cultural entre los países latinoamericanos, sin siquiera tener un plan establecido para la división regional del trabajo&lt;/strong&gt;. En este contexto, la integración regional se abordó como un objetivo político y no como unarealidad económica. Por eso, pese a que las iniciativas de integración tienen una larga historia en América Latina, su alcance real es limitado. La reciente creación del Banco del Sur es buen ejemplo, pues es resultado de un plan definido en términos aislacionistas e ideológicos10. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En Asia, en cambio, luego dela crisis financiera de 1997-1998 se propuso crear un Fondo Monetario Asiático, pero como una institución complementaria, no independiente, del FondoMonetario Internacional (FMI). La integración regional debería facilitar unamejor inserción en la globalización, no intentar sustituirla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;■Una última oportunidad para América Latina&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En los últimos años, gracias al aumento de la demanda internacional y el incremento de los precios de los commodities, la mayoría de las economías deAmérica Latina experimentó un crecimiento sin precedentes. Los signos positivos incluyen el actual –y creciente– superávit de cuenta corriente y el incremento de las reservas internacionales, el crecimiento económico constante, junto con tasas de inflación estables y la reducción del peso de la deuda como proporción del PIB. Pero el crecimiento no es eterno. Más allá de la prosperidad actual, América Latina debería tener en cuenta la posibilidad de que se produzcan crisis en el futuro, pues la historia enseña que en cualquier mo-mento los equilibrios globales pueden dar paso a nuevos balances, imponiendo nuevos desafíos en el frente financiero y comercial. Esta puede ser la última oportunidad para los países de América Latina, porlo que es necesario que la aprovechen para las próximas décadas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La globalización exige una «acción política creativa»11 y, en ese sentido, ninguna nación puede desconocer el sistema de mercado, ni ignorar las corrientes globales de cambio, el nacimiento de nuevas culturas y sistemas de valores. La estrategia política de cada país debería tener en cuenta las dinámicas de la globalización, pues el costo de no hacerlo es enorme. La ventaja es que el actual crecimiento genera más posibilidades que nunca para implementar programas, por más costosos que sean, para garantizar el desarrollo sostenible. Pero para ello los líderes políticos deberían invertir mirando al futuro y ser capaces de movilizar a la nación sobre la base de una visión común de desarrollo, destinar más recursos a la educación básica y la investigación, implementar políticas de competitividad, tanto en el ámbito estatal como en el privado, realizar inversiones en infraestructura y en infraestructura social y desarrollar la sociedad civil como un segundo agente de la gobernabilidad. La integración regional no es suficiente para la prosperidad de los países de América Latina. Debe ser un espacio para que cada participante explote al máximo sus posibilidades, pero para ello la integración funcional debería preceder a la retórica, y esto solo puede lograrse a través de la mejora de la infraestructura regional y los programas de vinculación empresarial. Por otro lado, la idea de que es necesario consolidar la integración regional primero para recién después avanzar en la extrarregional quizás no responda a los intereses reales de todos los países de América Latina. Algunos de ellos sostienen que es necesario fortalecer el bloque regional para ganar poder de negociación internacional. Muchos otros, en cambio, ya han firmadoacuerdos con naciones ubicadas fuera de la región. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En cualquier caso, América Latina no debe dejar pasar la oportunidad de participar en la integración extrarregional, para lo cual es necesario acelerar el proceso de creación de un área de libre comercio de las Américas. Cada vez más, las economías de Asia y Oceanía consiguen un mejor acceso al mercadoestadounidense que las economías de América Latina, pero esto podría cambiar. Como la mitad de las economías latinoamericanas ya ha firmado acuerdos bilaterales de libre comercio con EEUU, no parecen quedar muchas razones para demorar este proceso. Las exportaciones de América Latina hacia EEUU ascienden a 50% del total, mientras que las exportaciones latinoamericanas que se dirigen al interior de la región apenas llegan a 16%. Con estos datos a la vista, parece injustificado demorar la integración con EEUU.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Por qué contemplar esta posibilidad a la que todo el mundo le teme? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En América Latina todavía se ve a EEUU como un país imperialista, pero habría que subrayar la erosión que en los últimos años ha comenzado a experimentar su poder e intentar comprender la naturaleza de la interdependenciae conómica del mundo globalizado, donde el bienestar de una nación depende del bienestar de otras. América Latina necesita a EEUU, no como líder, sino como mercado para sus productos que debe ser conquistado antes de que lo hagan otros. Si los subsidios para la agricultura de los países desarrollados son el obstáculo real para una mayor integración comercial, y si es imposible  llegar a un acuerdo, las negociaciones de América Latina con el resto delmundo, por ejemplo con Asia, deberían apuntar a diversificar sus estructuras comerciales y explorar nuevos mercados, para luego encarar estratégicamente las negociaciones estancadas con los países desarrollados, como ya lo han hecho individualmente algunos países sabios de la región.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;12. El deterioro del poder estadounidense es tema recurrente de debate en el Foro de Davos. V.t.«American Power: Who’s Hiding Under Our Umbrella» en International Herald Tribune, 31/1/2008.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-4877275788797560946?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/4877275788797560946/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=4877275788797560946&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/4877275788797560946'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/4877275788797560946'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2009/01/america-latina-en-el-siglo-xxi.html' title='América Latina en el Siglo XXI -Won-Ho Kim'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-4751596063578893261</id><published>2008-07-20T14:12:00.000-07:00</published><updated>2008-07-20T14:14:50.937-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='america latina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='imaginario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='estudio de identidad'/><title type='text'>América Latina: ¿mito o realidad?</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"IDENTIDAD SOCIAL Y NACIONAL (América Latina: ¿mito o realidad?)"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Dr. Angel Rodriguez Kauth (*)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;1-INTRODUCCION:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para escribir sobre la identidad social y nacional de América Latina, es preciso tener en cuenta que dicho subcontinente no es otra cosa que un recorte del mundo más amplio donde aquel está inscripto y del cual forma parte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;América Latina no es el mundo, es solamente un trozo de él, un espacio y un tiempo inserto en el mundo que gira dentro de las reglas astronómicas que regulan el movimiento de las galaxias. A los pueblos de América Latina y del Caribe les (nos) ha tocado en suerte ser uno de los espacios más desfavorecidos -al igual que el continente africano- en cuanto hace a la distribución de la miseria, con todo lo que ésta conllleva de peyorativo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Humildemente entiendo que tanto el Mundo -como nuestro subcontinente- solamente podrá ser reconstruido, o se construirá de una manera diferente, o, en definitiva, se destruirá (1); no por las veleidades que pudiera tener un investigador social o de cualquier otra índole; sino que aquello sucederá -fundamentalmente- en relación directa con el protagonismo de sus pueblos (2), los que merced a su libre decisión -y a una sensible y talentosa conducción política (3)- determinarán sus destinos más allá de lo que se pueda definir desde éste paper.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Repitiendo al maestro M. Weber puedo decir que "El destino de una época de cultura que ha comido del árbol de la ciencia, consiste en tener que saber que podemos hallar el sentido del acaecer del mundo, no a partir del resultado de una investigación, por acabada que sea, sino siendo capaces de crearlo; que las cosmovisiones jamas pueden ser producto de un avance en el saber empírico, y que, por lo tanto los ideales supremos que nos mueven con la máxima fuerza se abren camino, en todas las épocas, solo en la lucha con otros ideales, los cuales son tan sagrados para otras personas como para nosotros los nuestros" (Weber, 1973, pág. 46).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por ello, es conveniente tener presentes las palabras de A. Hirschman (1971) acerca de que las teorías del efecto perverso, que son las que sostienen que es necesario renunciar a cualquier proyecto de cambio social, dado que los intentos de mejorar la suerte de la sociedad producirán siempre, inevitablemente, algunos desenlaces contrarios a los deseados. Digo que es preciso tenerlas presentes para no renunciar a la lucha por mejorar la realidad, aunque esto sea hecho desde una visión particularísima, por temor a que aparezcan efectos no deseados. Y en este momento se renueva la lucha por conquistar la historia... aquellos serán combatidos, oportunamente, con los antídotos que para ese particular momento se crean convenientes y necesarios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Si bien es cierto la palabra globalización hoy está convertida en un vocablo de moda dentro del espacio de los países del llamado Primer Mundo (4); es preciso tener presente que al término globalización suele considerárselo, más veces de las necesarias y prudentes, como que viene asociado a otro, pero al que se lo mantiene en secreto: se trata del concepto de fragmentación. Y acá vale la pena de distraer algunos renglones tratando de determinar que significa la palabra fragmento. Desde el punto de vista aritmético -del álgebra para ser más preciso- cuando se habla de fracción se lo está haciendo para referirse a un número racional no entero y, si se lo quiere leer desde la perspectiva de la metalurgia, se está haciendo referencia al objeto -físico- que ha sido sometido a un esfuerzo superior al correspondiente para su coeficiente de resistencia a la fractura. De todo lo cual se puede leer que a `nuestra' América (5), en los intentos globalizadores que se han pergeñado en otros contextos -con la complicidad de los gobiernos gendarmes de los intereses de aquéllos que han dibujado tal garabato- se la está haciendo perder su entereza debido a que se le está exigiendo una tensión mayor a las posibilidades de soportar las mismas de que están dotados sus habitantes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para abonar lo anteriormente dicho, solamente recurriré a unos datos de las estadísticas (6) sobre la situación económica en nuestra América. Durante 1997 la inversión extranjera en América Latina alcanzó la cifra récord de 45 mil millones de dólares, algo más de 10 mil millones de lo que fuera invertido el año anterior. Asimismo el Producto Bruto Interno subió 1.8 puntos con respecto a 1996, es decir, pasó del 3.3% al 5.1% del PBI, tomando como bloque al subcontinente latinoamericano. Pero también en los números macroeconómicos hay que señalar que la desocupación -o paro- creció desde el inicio de la década en un 3.3%, alcanzando niveles promedio del 8% para la región y picos del 18%, como es para el caso argentino durante el año 1996 y hasta principios de 1998. Asimismo, en el período que va desde el inicio de la década de los '90, ha aumentado en 30 millones el número de personas que viven bajo la línea de la pobreza extrema, sumando en la actualidad algo más de 220 millones de habitantes que sobreviven en las peores condiciones imaginables. Se podría seguir con infinidad de cifras más acerca de indicadores económicos y financieros, pero se volverían redundantes y hasta escamoteadores de la realidad, como siempre ha ocurrido cuando se los ha utilizado con propósitos espurios, como es el del diletantismo expositivo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;2-ACERCA DEL IMAGINARIO QUE TRANSITA LA IDENTIDAD SOCIAL Y CULTURAL:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El imaginario de la identidad nacional, o de la identidad social-política, es una parte constitutiva de toda sociedad y de toda cultura. Si no se tiene en consideración la aprehensión del imaginario que transita los caminos de cualquiera sea la identidad que se aborde (nacional, social, política, étnica, lingüística, etc.), esta quedará -de alguna manera- mutilada, ya que la dimensión de lo imaginario conduce al conocimiento de la subjetividad y de lo inconsciente. W. Hegel (1984) hace una bella descripción -lindante con lo poético- de lo que es el imaginario (pág. 154) y desde ésa lectura es posible entenderlo como el conjunto de representaciones y referentes a partir de los cuales una sociedad o una cultura alcanza a percibirse, a pensarse, a sentirse e, incluso, a soñarse. De esta manera dicha sociedad o cultura es capaz de construir una imagen de si misma a partir de lo cual dicha imagen podrá ser coherente o incoherente y, cualquiera sea la posibilidad que adopte, tendrá posibilidades de funcionar. Para esto el estudio de los mitos y las leyendas populares puede ser un útil ayudante para el investigador que le interese recorrer tales senderos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sería posible pensar que en "nuestra" América es más difícil alcanzar una identidad nacional a partir de la ausencia de mitos arcaicos -tanto de contenidos religiosos, como no religiosos- acerca de las epopeyas de fundación. En Europa cada pueblo tiene hasta una mitología particular. En América Latina dichas mitologías fueron apagadas o borradas con la sangre de los nativos. Freud (1939) sostiene que es absolutamente normal y necesario que los pueblos tengan estos orígenes de creencias comunes para dar lugar al sentimiento de nacionalidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La identidad social, o la nacional, puede ser descripta por cualquier colectivo de personas a partir de la respuesta que se ofrezca a los interrogantes de ¿Quiénes somos? y ¿Qué deseamos?. La primera pregunta pareciera tener una respuesta obvia, mientras que la segunda puede aparecer como tomada de los pelos. Pero no es tan así. La respuesta a qué es lo que se desea como colectivo, sociedad o cultura, será un indicador válido para conocer los propósitos de futuro y de presente de aquellas. En el deseo está impresa la falta y lo que se siente como perdido es lo que se pretende alcanzar. Pero en este tema -nuevamente- entra a poner su incordio el viejo K. Marx con el argumento de la falsa conciencia. Si el inconsciente marca como faltante aquello que no se corresponde con la realidad objetiva de los protagonistas, entonces se estará ante la presencia de una falsa conciencia de clase -como expresión inconsciente- en cuanto a identidad social y política.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sin embargo, es preciso -al hablar de identidad nacional o social- comprender que este no es un concepto estático, que se presenta como en estado de congelamiento, sino que -por el contrario- es un concepto altamente dinámico y cambiante. Para quienes prefieren ubicarse en una posición estática, esto puede ser descripto algo así como que la identidad nacional de un pueblo se testimonia de una manera, siempre fue de ese modo y está condenada a tener el mismo dibujo de identidad para sus pobladores. Normalmente, desde posiciones pretendidamente nacionalistas, chauvinistas y folklóricas, no se tiene en consideración que el concepto va adoptando y adaptando perfiles diferentes, según sea el momento histórico que le toca transcurrir por el imaginario social de los pueblos que lo portan. En todo caso, la identidad nacional de los pueblos iberoamericanos, desde el período en que Iberoamérica estaba habitada por aborígenes hasta la actualidad, solamente tiene como constante una continuidad geográfica, la que vio la luz durante el Siglo XIX. A partir de que se puso en marcha la gran corriente inmigratoria, proveniente de Europa hacia nuestras costas, hecho que ocurrió desde finales de aquél siglo y hasta aproximadamente 1930, la identidad de nuestros pueblos fue modificándose. Ese movimiento migratorio fue cambiando la identidad -nacional, social y cultural- de cada uno de los pueblos integrados en una Nación/Estado; de tal suerte fue aquel fenómeno, que se ha ido constituyendo una identidad nacional diferente a la existente en la época precolombina y, en estos momentos en que los aluviones inmigratorios se producen dentro del espacio geográfico de toda América -en especial entre países limítrofes-, entonces es posible hablar de una suerte de "latinoamericanización" de nuestros pueblos. Cosa esta que fundamentalmente está afectando -por ejemplo- a los Estados Unidos de Norteamérica, merced a la "invasión" de hispanohablantes que llegan del resto del continente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En este lugar no puede dejar de recordarse que América Latina no es un mosaico de culturas ibéricas e indígenas, también en ella han participado activamente las culturas africanas -Brasil, Cuba, Haití, etc.- las europeas centrales y orientales y, en la actualidad, las corrientes inmigraciones asiáticas que están dejando marcada su impronta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Obvio es que todos estos episodios de características migratorias-inmigratorias conllevan en su seno la modificación de las pautas de cualquier metodología con que se pretenda estudiar la identidad de tales pueblos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por todo esto es que resulta un ex-abrupto pretender hablar de una identidad argentina, o colombiana, o lo que fuese. No existe una conjunción clara que tipifique a los habitantes de un país, en todo caso se podrán encontrar distribuciones estadísticas y alguna idiosincrasia particular hacia determinados temas o valores muy puntuales para su análisis. Todo esto se ve avalado tanto desde la físico-química -por la teoría de la falta de certidumbres o del caos (Prigogine, 1997)-, como desde la propia filosofía (Balandier -entre otros muchos-, 1996) respectivamente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tanto Latinoamérica, como los países que la componen no son una estructura de color uniforme. "Nuestra" América está dividida, pero no en dos partes o en tres, está dividida en múltiples partes. Intentar unificar criterios de identidad nacional o social es un absurdo intelectual que no respeta en lo más mínimo a la realidad que transitamos. Nuestras culturas se encuentran fraccionadas por diferencias lingüísticas que no solamente hacen a los diferentes idiomas aborígenes que por ella se hablan, sino que también están referidas -y principalmente- al sentido connotativo que tienen las palabras, los referentes sociales, para los actores que transitan por los diversos espacios culturales en que nos movemos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero la división no solamente es histórica, también es actual, de la política contemporánea. La mal llamada guerra sucia -que tuvo lugar durante la década de 1970 en Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y la mayor parte de los países centroamericanos y del Caribe- marcó un hito insoslayable para separar a los habitantes de nuestros pueblos. Por un lado una inmensa mayoría que clama por justicia ante los episodios genocidas que se vivieron, mientras que del otro lado hay una minoría que pretende ponerle punto final a los hechos calificados -por ellos mismos o por sus mandados- como de obediencia debida. El centenar de miles de muertos que recuerda la historia reciente de la represión, durante los años '70 y '80, en toda la América ibérica, están reclamando una respuesta. Y esa respuesta separa las aguas de los que pretenden una reivindicación histórica con el juicio y castigo a los culpables del genocidio y la tortura, frente a aquellos otros que quieren que los atropellos que cometieron sean considerados como actos heroicos y que se ignoren sus consecuencias catastróficas. El imaginario colectivo de América Latina está fracturado al menos -en este tema- en dos partes claramente diferenciadas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;También se encuentra fracturado en muchas más partes entre aquellos que disponen de la riqueza y aquellos otros que comen las sobras de la riqueza construida sobre la explotación de ellos mismos. Esto es insoslayable, no puede existir bajo tales condiciones de contradicciones insuperables -en las condiciones actuales de desmovilización de las clases obreras- una identidad nacional, social o cultural en "nuestra" América. Quizás existan episodios que unan a los habitantes de un mismo espacio territorial, como es cuando juegan dos equipos de fútbol que dicen representar a distintos lugares o países. Entonces es como que aflorara la necesidad de identificarse unos con otros a través de un grito de gol representado por una camiseta de fútbol pero que, como en el caso argentino, en 1978, vino acompañado de la consigna oficial de los argentinos somos derechos y humanos. La que paradójicamente se expresaba en momentos en que el país era bañado por la sangre de los mártires en la lucha contra los invasores del Poder, como por víctimas inocentes del genocidio impuesto desde un pretendido Estado de Derecho, el cual se instaló en el Poder por la razón de la fuerza y en desmedro de la fuerza de la razón, que es la que se corresponde con un quehacer político democrático.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por último, en esto del imaginario social que transita la identidad nacional, no deben olvidarse los afanes egoístas con que algunos manejan tal conceptualización, para el caso de quienes se manejan en la alta economía y en las finanzas. Valga el ejemplo del propietario de una gran fábrica de caramelos argentina -Arcor- que cree que la identidad nacional se recuperará el día que se exporten más caramelos -obvio que de su marca- al exterior (Brea, 1998). Sin dudas que el imaginario de la nacionalidad pasa también por lo económico y financiero, pero no exportando caramelos ni armamentos, sino manteniendo y recuperando la independencia económica de nuestros pueblos, los cuales están viendo perder su patrimonio soberano sobre los recursos estratégicos que hacen a la defensa y soberanía nacional. Un ejemplo paradigmático al respecto, es el argentino, que en lo que va de la década de los '90 ha visto como el gobierno menemista ha entregado y malvendido -en operaciones muchas de ellas dolosas- el patrimonio que muchos años de esfuerzos le costó al pueblo hacer suyos. Valgan como ejemplos de lo que vengo señalando la denacionalización de la línea aérea de bandera, la telefonía, el petróleo, la distribución de gas y electricidad y hasta las plantas nucleares, entre otras muchas otras empresas que hoy son de propiedad extranjera. Y esto mismo se está repitiendo por todo el subcontinente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;3-UN SINTOMA LATINOAMERICANO: LA INDOLENCIA APRENDIDA:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hasta hace unos años atrás, no más de veinte, era común oír decir -y aún se oye por estas tierras- que los pueblos hispanoamericanos vivían -y viven- bajo el síntoma de la indolencia (Martín-Baró, 1987), el cual no era otra cosa que una estrategia de penetración que se había dibujado desde las grandes metrópolis de entonces -siempre asociadas, de una u otra forma, a los intereses del viejo imperio Vaticano- para someter a nuestros pueblos; todo esto armado y sostenido bajo la creencia -inculcada por una penetración sutil y permanente de los instrumentos hegemónicos de los Estados títeres- de que nosotros mismos éramos indolentes. Tal calificativo permitía justificar plenamente nuestros índices de pobreza misérrima, rampantes con la indignidad, a la vez que facilitaba justificar la explotación de estos pueblos por parte de los sectores llamados "poderosos" -ya sean agrícolas, ganaderos, industriales o de servicios- que se habían puesto a las órdenes de los intereses foráneos, pero que gracias a dicha maniobra sacaban jugosas ganancias, merced al uso perverso de tal ardid engañoso (Galeano, 1975).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Vale repetir en este lugar un propósito que se testimonia en palabras... bellas palabras, pero que no son más que eso... solemnes palabras. Cuando finalizó la reunión cumbre sobre Seguridad Alimentaria, organizada por la FAO en Roma, en noviembre de 1996, se produjo el siguiente texto oficial de la misma: "Nosotros, jefes de Estado y de Gobierno, reunidos para la Cumbre mundial sobre alimentación, prometemos consagrar nuestras voluntades políticas y nuestras intenciones, comunes y nacionales, con el fin de obtener la seguridad alimentaria para todos y hacer un esfuerzo constante para eliminar el hambre en todos los países, con el objetivo inmediato de reducir a la mitad, para el 2015, la cantidad de personas actualmente subalimentadas". Si se analiza con un poco de atención y, con otro poco de suspicacia, se advertirá que dicho discurso está plagado de buenas intenciones... las mismas con que está alfombrado el camino del infierno. Pierdan cuidado Señores Jefes de Estado y de Gobierno, para el año 2015 ya estarán reducidas más de la mitad de las personas que hoy sufren hambre o subalimentación, pero no será gracias a vuestras buenas intenciones plasmadas en un papel, sino que simplemente será porque se habrán muerto... ¡de hambre!, lo que no es poco. Tampoco este problema se soluciona con discursos altisonantes, presentados con alta carga ideológica, como el expresado en dicha reunión por F. Castro cuando cargó las tintas sobre el capitalismo, el neoliberalismo, las leyes del mercado salvaje y la deuda externa, las que -según sus dichos- producen el fenómeno de la subalimentación, explícitamente no deseado en el discurso verborrágico alegre y fácil, aunque implícitamente poco se haga para solucionar el problema. Tampoco los contradiscursos ideológicos que se vertieron en dicha reunión sirven para mucho, son precisamente los que salieron de las bocas denunciadas por Castro y que -en buena manera- son las responsables de las calamidades por todos conocidas y reconocidas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La solución no es sencilla, aunque tampoco es tan difícil como para no darse cuenta que pasa por el protagonismo de los pueblos en cuanto a elegir las formas de gobierno que mejor les convienen para solucionar de ésa manera el problema que los acucia: el hambre. Ya Bonalumi (1997) advirtió sobre las diferentes y diferenciadas lecturas que hay sobre el hecho en cuestión, cuando observa que las distintas posturas expresadas -en aquella reunión de la FAO- no llegaron a una confrontación ni a una síntesis, cada hablante dijo lo suyo y no escuchó a los demás (7), ya que se han expresado a través de la ética de la convicción y no por la ética de la responsabilidad (Weber, 1929); con lo cual las convicciones no se movilizan un ápice en función del discurso expresado por otro que se encuentre en una posición ideológica opuesta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Más, en este punto se cae en un cuello de botella casi insalvable, cual es que son precisamente los responsables de los males sociales que nos agobian los que nos han arrastrado a esta situación, son los mismos que se ocuparon -con altísima eficacia- de restarnos tal protagonismo a través de lo que antes llamara el síntoma indolente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El síntoma de la indolencia no se presenta aislado en las personas que lo padecen; según un estudio que realizamos hace menos de una década, el mismo es acompañado por los síntomas de la indefensión, el fatalismo, la impotencia, la obediencia/sumisión, el presentismo, la externalidad y la anomia; todos los que se asocian para provocar el llamado síndrome fatalista (Rodriguez Kauth, 1992, 1997), el cual aqueja psicológica y psicosocialmente a nuestros ciudadanos y habitantes de lo que se ha dado en llamar -de manera no muy precisa- la América Latina y que hoy se ha mezclado en ese contubernio conocido como mercados emergentes. Esto significa que somos económicamente pobres y, nada de lo que hagamos como individuos o colectivos podrá sacarnos de tal estado; hemos sido, somos y seguiremos siendo pobremente enfermos y los adelantos tecnológicos en medicina no son para nuestro pueblo (8); etc. En definitiva, estamos en las manos de poderes divinos que han dado patente de corso a quiénes dirigen nuestros destinos y, sobre los cuáles, ninguna influencia podemos ejercer, solamente nos queda nada más que obedecerlos ciegamente y a pies juntillas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Qué tienen que ver estos síntomas y el síndrome fatalista con los Estados y la identidad nacional de las personas que habitan sus territorios?. Seguramente ya más de un lector se habrá hecho tal pregunta y a partir de ésta introducción intentaré responder a sus legítimos requerimientos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;4-IDENTIDAD NACIONAL, NACIONALISMOS Y DISCRIMINACION:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al respecto -y para ir introduciéndonos al tema de la identidad nacional, desde una perspectiva política- debo advertir que algunos ideólogos del populismo ramplón pretenden hacer del uso -y abuso- del concepto de identidad nacional un instrumento de carácter abarcativo y totalizador. Es decir, se trataría de una identidad sola y única para todos los miembros de una comunidad nacional, hecho que los terminaría sumiendo -a todos- en el anonimato de la masificación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En esta conceptualización de la identidad que vengo de resumir, se da por supuesta la necesidad de integrar un Estado jurídico legal con las bases del país real que lo habita, intento éste que aparece -en general- transitando por canales diferentes. Lo erróneo de todo esto es que -históricamente- no se conoce de la existencia de entidades nacionales (9) que hayan sido totalmente unitarias y unívocas en su concepción y tránsito por la pretendida "identidad nacional".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las luchas de los intereses personales -poco atendidas por las ciencias humanas después que exitosamente lo hicieran J. Locke (1698), J. S. Mill (1963) y K. Marx (1852)- y las luchas de los intereses sectoriales de tipo económico -atendida por algunos analistas solamente desde el punto de vista de las luchas de clases- hacen que la identidad nacional que porten los distintos agentes sociales tenga -al menos- un objetivo diferente entre sí. Y esto se produce de este modo porque no se puede desconocer que la identidad nacional va de la mano acompañada por la identidad social, es decir, la identificación de clase -o de fracción de clase- de cada actor o sector social en particular dentro de un mismo espacio geográfico e histórico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al ser el objetivo diferente esto ocurre porque las bases ideológicas sobre las cuales se asientan han de tener que ser diferentes. Esto es obvio hasta para el menos conocedor del tema, los países fracturados -en al menos- dos sectores socioeconómicos contrapuestos, dónde aquellos que representan al 5% de la población absorben el 90% de la riqueza, no pueden caminar juntos la misma concepción de identidad nacional con la mayoría que solamente dispone del 10% de la riqueza. Necesariamente aquella identidad ha de ser opuesta y controvertida entre ambos sectores. No son las banderas nacionales las que identifican a los hombres (10), sino que son los intereses particulares y de clase los que lo hacen. Caso contrario véase a la evolucionada Europa en sus disputas intestinas por los acuerdos para llegar a integrar la tan ansiada (11) Comunidad Económica Europea.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El planteo que respecto al tema de la identidad hace el filósofo social argentino Carlos Cullen (1981) peca de ingenuidad -o de ideologismo ingenuo- al pretender la integración de los dos países que transitan paralelamente el mismo espacio territorial. Simplemente su propuesta es atender a determinados intereses ideológicos -los propuestos por él- para imponerles a los otros -los demás miembros del país jurídico- con lo cual, en definitiva, no hace mas que dar vuelta el mango de la sartén.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para hablar de la identidad de un pueblo, de una Nación, de un Estado, o de cualquier configuración que represente a una multivariedad de individuos en un espacio real o imaginario, es preciso que primero los tratadistas se pongan de acuerdo acerca de a cual tipo de identidad van a estar haciendo referencia. Se puede tanto estar hablando de identidades nacionales (de naturaleza étnicas), religiosas, políticas, sociales (clasistas), deportivas, etc. Cualquiera de ellas tiene en la actualidad suficiente peso específico como para llegar a matar a otro individuo -del bando contrario o del propio bando- en su nombre (12), lo que se expresa en la actualidad bajo el título de fundamentalismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los conflictos actuales -que se presentan a lo ancho y a lo largo del planeta- de tipo racial o interracial, no son otra cosa que conflictos políticos o clasistas; aunque pretenda escondérselos bajo la mascarada racista. Vale recordar que el racismo del Tercer Reich era una excusa sobre la que volaban los intereses de clase de sectores obreros que no habían sido satisfechos en sus demandas por los partidos de izquierda (Reich, 1933), como así también los intereses de los grandes grupos industriales y financieros alemanes de entonces. Lo mismo ocurre para con los conflictos de tipo religioso, como son los de los fundamentalismos islámicos en la actualidad. Para aceptar la certeza de estas afirmaciones véase, por ejemplo, el entrecruzamiento que se produce entre la actualidad de los países árabes, su relación con la riqueza petrolera y la consecuencia del estar presente el fundamentalismo no solamente como expresión religiosa, sino fundamentalmente como forma de vida. Los jóvenes árabes no tienen mayormente oportunidades de vida dentro de su sistema social acotado por la vergüenza de la miseria, la única oportunidad que encuentran es la de reivindicar una creencia religiosa que ha sido capaz de convencerlos de que con ella recuperarán la dignidad perdida merced a llevar adelante la matanza de infieles.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La identidad social y/o nacional es un fenómeno cultural que permite, a los individuos miembros de una sociedad o cultura, diferenciarse de los ajenos e identificarse con los propios, llevando de esta manera a la formación de una conciencia individual y social. Dicho esto del modo en que está expresado, es posible llegar a confundir el concepto de identidad con el tan temido de la discriminación y, en este temor, hay algo de razón en su expresión. Para producirse el proceso de identificación es preciso discriminar a los otros (Rodriguez Kauth, 1998) sin necesidad de transitar los peligrosos caminos en que peyorativamente se habla de discriminación como forma patológica de relacionarse -o, mejor dicho, no relacionarse- con los otros y hasta a agredirlos por las diferencias coyunturales que los separan. En este punto nada mejor que recordar la metáfora anarquista del Archipiélago, que dice: que al mismo no debe definírselo como un conjunto de islas separadas por el agua, sino que en todo caso son un conjunto de islas unidas por el líquido elemento (Rodriguez Kauth, 1997,b).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hablar de identidades nacionales o culturales corre el riesgo de estar bastante cercano a la concepción autoritaria de los nacionalismos xenófobos. "El nacionalismo es la creencia en la primacía de una nación particular, real o construida" (Hall, 1993). En tanto que Camilo José Cela -Premio Nobel de Literatura en 1989- solía decir que "El nacionalismo es creer que el lugar donde uno ha nacido es el mejor del mundo"; mientras que "el patriotismo es creer que el lugar donde se ha nacido merece que le demos nuestro amor". Como se desprende de estas breves y azarosas definiciones, el peligro que enunciaba al principio del párrafo es certero. En nombre de la identidad nacional -próxima a ser agredida por algún grupo extranjero-, en la historia de la humanidad se han cometido las más bárbaras atrocidades. El Siglo XX, que parecía inaugurarse bajo la prédica del internacionalismo proletario, ha sido protagonista y testigo de lo que vengo afirmando. La exacerbación del sentimiento de identidad con una nacionalidad -o cultura- ha sido el instrumento que han utilizado los déspotas de derecha como de izquierda y hasta de los pretendidos centrismos. En la medida en que se depositan las lealtades individuales y grupales en una nacionalidad o cultura, se comienzan a percibir como enemigas de la misma a las otras naciones o culturas. Se trata de un proceso maniqueo donde todo lo mío es blanco y lo de los otros es negro, no existe lugar para el resto del espectro lumínico. De ahí a la discriminación por las diferencias entre los nacionales y los no nacionales existe un pequeño y sutil paso que no resulta difícil atravesar cuando los pueblos encuentran en tales discursos "nacionalistas" un lugar de donde tomarse para encontrar la ilusión de una identidad perdida y, en cuyo nombre, hay que empuñar las armas para su rescate.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A diferencia de otros episodios políticos y sociales o económicos, el nacionalismo surge como un capricho que se repite una y mil veces de una misma forma sin aprender de la experiencia de otros episodios similares.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;5-IDENTIDAD NACIONAL Y CIUDADANIA:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un tema que me preocupa particularmente -en lo que se refiere a la identidad social y nacional de la población- es el que hace a la ciudadanía. Existe una suerte de hipocresía institucional (Rodriguez Kauth, 1993) del ser ciudadano. El término ciudadano es un referente con un alto nivel de abstracción social y de intemporalidad. La noción de ciudadanía conlleva mezclar en una misma fuente a las diferencias de género, étnicas, religiosas, idiomáticas y, fundamentalmente, de clase social.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Téngase presente que el referente lingüístico ciudadano suele ser equívocamente utilizado, ya que jurídicamente hace referencia al individuo al que le asisten los derechos y obligaciones de aquél que es miembro de un Estado/Nación. Sin embargo, a poco de andar se puede observar que tal espacio político está -salvo en El Vaticano- compuesto tanto por ámbitos geográficos urbanísticos como rurales y, la palabra ciudadano etimológicamente hace lugar al "natural o habitante de una ciudad", aunque -por extensión errónea- se le adjudican las características legales de la ciudadanía (Ossorio, 1992). Cualquiera puede ser habitante de una ciudad sin necesidad de tener los atributos del "ciudadano" del país, como por ejemplo, los extranjeros que, en muchos Estados, tienen prohibido el voto o la posibilidad de ser presidentes de la Nación; derecho del que gozan aquellos que hayan nacido en tal Estado, aunque estén residiendo en otro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Asimismo, no se puede dejar de observar que la tan esquiva ciudadanía se puede obtener de diferente formas: a) por nacimiento en el país de que se trate (13); b) por adopción o naturalización, la pueden obtener los extranjeros que llevan un determinado tiempo de residencia, aunque siempre le han de quedar vedados los accesos a determinadas actividades; c) por opción, es decir, la que efectúan los hijos de nativos nacidos en el extranjero; d) por matrimonio, cosa común en el derecho anglosajón, donde el cónyuge adquiere la nacionalidad del nativo del lugar de residencia; y e) la moderna doble ciudadanía o nacionalidad, que permite tener semejantes derechos en dos o más Estados soberanos, hecho que está ocurriendo al amparo de la Comunidad Europea, aunque todavía se mantenga restringido el derecho electoral y el de acceso a determinadas magistraturas locales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Teóricamente -desde una perspectiva legal- se es ciudadano cuando se asumen obligaciones y se tienen derechos; esto no es más que una creencia (errónea) de que se tienen los derechos expresados en altisonantes proclamas constitucionales. El concepto de ciudadano es ambiguo y confuso, por no decir difuso. Para ilustrar tal afirmación recurriré a meros ejemplos que cualquiera puede reconocer en su historia personal o en la de algún vecino: a) El empleado de una oficina que se supone que tiene -como buen ciudadano- "el derecho a la libre expresión", pero que oculta o disimula sus convicciones políticas (raciales, musicales, deportivas o lo que a Ud. se le ocurra) frente al patrón, porque las suyas son contrarias a las de éste y -en consecuencia- teme represalias; b) El ciudadano que sabe de sus derechos a la propiedad privada, pero que sin embargo no se toma la molestia de denunciar un pequeño asalto o robo de que fue víctima, ya que conoce de la inutilidad de la policía para resolver esos menesteres; c) El ciudadano que queda despedido de su empleo, sabe que goza de derechos, pero no hay legislación que se las haga cumplir y que en caso de que la haya, deberá litigar con estudios jurídicos que lo destrozarán del mismo modo que perros de presa y, en consecuencia, prefiere rumiar en voz baja su desazón, pero no litigar; d) La muchacha que es violada pero que evita denunciarlo a la policía porque van a terminar violándola a ella nuevamente, o se la va a acusar de haber provocado al violador con su presencia femenina; e) También está el ciudadano que tiene que disfrazar sus impulsos sexuales no aceptados -homosexualidad- por la convención social para evitar ser discriminado; f) Las ciudadanas que tienen el derecho de hacer de su vida lo que les plazca, pero que tienen que aguantarse llevar en su vientre un hijo producto de una violación aberrante porque la moral marcada por la vigencia pacata de lo curialesco así la obliga; g) Y la que viven en la actualidad los jubilados argentinos -y que alcanza a los no ciudadanos- que también aportaron a las cajas de previsión social durante decenas de años, a sabiendas de que tenían derecho a cobrar una jubilación en consonancia con sus aportes, pero que hoy son bastardeados en sus derechos, aunque tienen que cumplir con las obligaciones que les marcó el Estado (14).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Todos estos -y muchos más- pueden ser considerados como casos de ambigüedad, a la hora de tener que definir la ciudadanía en términos de la identidad que porten aquellos que se consideren a sí mismos como ciudadanos o que se los pretenda definir como tales. El solo hecho de pertenecer a una ciudadanía legalmente estructurada no es razón suficiente como para operar en condición de facilitador de una identidad nacional y/o social.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;6-IDENTIDAD, INMIGRACION Y AUTONOMIAS:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al hablar de identidad nacional -en el marco de "nuestra" América- es imposible dejar de pensar que es lo que ocurrió durante los procesos de mezcla de nacionalidades entre los hijos de inmigrantes, los cuáles se casaban con miembros de otras comunidades nacionales y, simultáneamente, el lugar en el cual se deposita de identidad individual con alguno de los progenitores, por parte de la progenie. Posiblemente, el análisis del entrecruzamiento de estos ejemplos pueda ofrecer una matriz válida de las combinaciones infinitas que participan para la elaboración de una identidad nacional.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Quizás, la vertiente más auténtica de elaboración de la identidad nacional sea aquella que construye el propio actor del proceso, es decir, la que más arriba hemos definido como la ciudadanía por adopción. Es que en tal operatoria se pierden los matices de autoridad -lindante con lo autoritario- de portar una identidad nacional por el mero hecho de haber nacido en un territorio determinado. La identidad por adopción supone que quien ha hecho tal elección ha sido por convicción o por conveniencia. Si se trata del primer caso, se está frente a una "adopción" de identidad nacional genuina, es decir, que responde a lo que el lenguaje poético del escritor uruguayo Eduardo Galeano llamara sentipensamientos. Estos no son otra cosa que la síntesis dialéctica entre lo que la psicología clásica ha separado -de modo arbitrario-como "áreas" cognitivas y emocionales. Quien haya obrado de la manera expuesta inmediatamente más arriba, eligió una identidad nacional para tenerla como referente de su condición humana. En cambio, si se trata del caso de la adopción por conveniencia, entonces nos hallamos frente a lo que oportunamente definiera y ejemplificara como hipocresía (Rodriguez Kauth, 1993). En esta situación la pretendida identidad nacional sirve para satisfacer intereses -materiales o espirituales- que van más allá del interés por pertenecer a tal o cual comunidad nacional en tanto ésta es capaz de contener los afectos, pensamientos y acciones del actor social. Sobre esta forma oportunista de haber ingresado muchos inmigrantes a la América Latina, el autor de esta comunicación puede dar un ejemplo de su historia familiar que es más que elocuente. Mi abuela materna, que llegó a la Argentina al término de la primera Guerra Mundial, crió a sus hijos dentro del ámbito de la religión católica, apostólica y romana. Sin embargo, tuve la oportunidad de conocer su registro de inmigración al país y me encontré con la sorpresa de que figuraba como de religión "protestante". Sin dudas que la pobre mujer observó que en un lugar católico como la Argentina, era preferible dejar de lado su convicción -e identidad- religiosa para poder sobrevivir en un espacio dónde ni siquiera conocía el idioma y debía mantener tres hijos ella sola. Esto último no pretende ser una disculpa para con mi abuela materna, simplemente tiene la pretensión de ser un relato vívido acerca de como se produjeron los episodios de acomodamiento a las nuevas circunstancias por parte de los inmigrantes que vinieron a poblar estas tierras.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Algo semejante ocurre con la identidad social. Se suele llamar -peyorativamente- "desclasados" a aquellos que se identifican, con lo que se conoce como una falsa conciencia de clase, y que hacen su identificación social con los sectores dominantes de la sociedad, cuando su propia raigambre histórica -personal y familiar- está al lado de los sectores populares -y hasta marginales- de la sociedad en que se desenvuelven. En cambio no se utiliza la misma adjetivación peyorativa para quienes optan o adoptan una identidad social diferente a la heredada "en menos", es decir, para quienes teniendo una historia familiar -por ejemplo de origen oligárquico- se identifican con los sectores populares y luchan por las reivindicaciones de aquellos. Casos paradigmáticos en esto nos lo ofrece la historia reciente con los casos de Bakunin en la Europa Oriental y el Che Guevara y Fidel Castro en América Latina, al que se le deben agregar el de miles de intelectuales que militan en el campo popular para apoyar las demandas reivindicatorias y revolucionarias de aquél. Para el caso de los "desclasados" se está frente a lo que hemos definido bajo el nombre de los oportunistas; en tanto que para los segundos se estaría ante aquellos que han tenido en cuenta el sentido de la oportunidad, aún a costas de perder beneficios materiales y sociales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tal es el caso de las confesiones públicas de errores -como es el caso de saltos hacia atrás no oportunistas- de los cuales se puede ejemplificar en este momento con dos figuras que son del patrimonio de la literatura universal. André Gide marchó en dirección al comunismo durante la década de los años '20 y huyó del mismo horrorizado por el stalinismo durante los años '30. Otro tanto ocurrió con J. P. Sartre, quién renuncia a una carrera política meritoria dentro del Partido Comunista Francés. También en "nuestra" América tuvimos algunos ejemplos al respecto, voy a citar el del argentino José Ingenieros, quien en su momento -1902- se aleja del esclerosado Partido Socialista para adherir -en 1918- a la Internacional Comunista que, en esos momentos, aparecía desde Moscú como la gran panacea universal de la liberación social y nacional. A este ejemplo, puede sumarse el del mexicano Felipe Carrillo Puerto, primer gobernador socialista de América, en el sureño Estado de Yucatán, el cual hace el mismo giro político de Ingenieros, aunque sus esfuerzos fueron vanos ya que fue asesinado -fusilado- por una sublevación militar en 1924. Otro caso destacable es el del guatemalteco Juan José Arévalo, quién desde su exilio en la Argentina -donde trabajó en la década del '40 en nuestra por entonces Universidad Nacional de Cuyo y dónde sembró su paso de enseñanzas independentistas- regresado a su país encabeza un gobierno que se opone a las pretensiones hegemónicas de los Estados Unidos de Norteamérica, sobre todo en el mercado bananero, para terminar también siendo asesinado por los gendarmes locales del imperialismo, en 1951, bajo las balas del futuro dictador Carlos Castillo Armas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En los casos de Gide y Sartre, el compromiso contraído consigo mismo -con su propio Yo- y que para ellos significaban la Verdad, hicieron que ambos protagonistas renunciaran al compromiso público que habían asumido con el Partido Comunista. En ninguno de estos casos, así como también está plagada la historia de otros muchos, aunque menos resonantes que los que he traído para ejemplificar, se trata de una confesión egoísta acerca de los errores cometidos en el pasado. Mas bien, y siguiendo la tipología de Durkheim (1948) podemos considerarlas confesiones altruistas, se abjura de un pasado en función de que este no cumple con las pretensiones de Verdad por las que transita el protagonista. De estos casos se pueden extraer variados ejemplos de la historia del pasado, de la historia en que aún estaban vigentes las ideologías y en que todavía no se había sancionado el fin de las utopías. Evidentemente que tratar de traer algún ejemplo concreto de nuestra realidad actual resultaría muy difícil, tan difícil -creo- que ni siquiera me tomaré el trabajo de intentarlo. Pueden ocurrir en personajes anónimos, pero no en aquellos que están en la marquesina de la publicidad y la propaganda sirviendo a la parafernalia del consumo y del Nuevo Orden Internacional. En estos el fin justifica los medios como única premisa de orden moral y como axioma de vida. En definitiva, pueden identificarse social -y hasta nacionalmente- con cualquiera, con cualquiera que le ofrezca buenos dividendos económicos o políticos a sus pretensiones siempre ambiciosas y nunca totalmente satisfechas para sus pretensiones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mucho del revival nacionalista que está viviendo el fin del siglo, bajo la forma de regionalismos o procesos pretendidamente independentistas de autonomías regionales, tienen este último color que acabo de pintar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;P. Waldmann (1993) al inicio de su artículo señala que los procesos regionalistas e independentistas aparecen en Europa (y el resto del mundo) después de 15 años de finalizada la Guerra, es decir, cuando se lavó la sangre derramada en los campos de batalla. Incluso estos movimientos toman el lenguaje de los movimientos de liberación africanos y latinoamericanos. Asimismo señala que "... llamó la atención que los movimientos regionalistas estuvieran en conexión temporal con un impulso de industrialización y modernización. Para algunos (vascos, por ejemplo, esto venía del siglo pasado), pero para las zonas periféricas europeas sólo fueron incorporadas al término de la Segunda Gran Guerra. Sus consecuencias fueron la disolución de vínculos sociales tradicionales, una elevada movilidad horizontal, una progresiva urbanización de la región, creciente secularización y la modificación del estilo de vida de la población".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo que no debe confundirse es a los movimientos separatistas actuales, que representan una suerte de balcanización de los Estados soberanos, con los movimientos de liberación nacional y popular que transitaron victoriosos por la América hispánica, Africa y Asia durante los años '60 y '70 y que lograron -en algunos casos- la independencia de sus patrones colonizadores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es de sospechar que una de las causas de estos intentos independentistas pueda encontrarse en el discurso anarcocapitalista que postula de manera tremendista la desaparición del Estado. Antiguamente se tenía menos conciencia de la dependencia del Estado Central y éste no era presentado como un enemigo por el solo hecho de ser Estado. Hoy aparece el Estado como un enemigo en la medida en que sus límites están lejos del alcance de sentido para el pueblo. Por eso, los que luchan por las autonomías, creen que hay que atomizar y fraccionar al Estado en mil pedazos, porque de ésa manera alguna de las partes va a estar tan cercana a los protagonistas, que prácticamente va a terminar siendo igual a ellos. Lo cual es un disparate político, al Estado hay que limitarlo en sus potestades, hay que retirarle el poderío que mantiene con los aparatos hegemónicos e ideológicos con que amansa y domina a los pueblos. Porque la verdadera y única identidad que puede existir como forma "sana" de expresarse, es la que se ofrece bajo la forma de la identidad en la lucha por alcanzar los anhelados objetivos de la clase social de pertenencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;BIBLIOGRAFIA:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ARBESUN RODRIGUEZ, R. y MARTIN FERNANDEZ, C.: Psicología Política: Identidad y emigración. Ed. Graffiti, Montevideo, 1995.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;BALANDIER, G.: (1988) El Desorden. Gedisa Editorial, Barcelona, 1996.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;BONALUMI, G.: "Las paradojas del hambre en el mundo". Revista Archivos del Presente, (Bs. Aires), Año 2, N° 8, 1997.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;BREA, L.: "Entrevista a Luis Pagani". Suplemento Económico de La Nación, Bs. Aires, 25/1/1998.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;CONSTANTINO TOTO, M. C.: "Tensiones de fin de siglo: ciudadanía y multiculturalidad". Rev. Ecuador Debate (Quito), N° 42, 1997.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;CULLEN, C.: La Crisis de la Cultura. Ed. Univ. Nac. de Santiago del Estero, 1981.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;FREUD, S.: (1939) Moisés y la Religión Monoteísta. Ed. Amorrortu, Bs. Aires, 1989.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;GALEANO, E.: Las venas abiertas de América Latina. Ed. Siglo XXI, México, 1975.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;HALL, J. A.: "Nacionalismos: clasificación y explicación", Revista Debats, Barcelona, N° 46, 1993.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;HIRSCHMAN, A. O.: Retóricas de la Intransigencia. Fondo de Cultura Económica, México 1991.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;LOCKE, J.: (1698) Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil. Alianza Editorial, Madrid, 1990.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;MARTIN-BARO, I.: "El Latino Indolente". En M. Montero, 1987.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;MARX, C.: (1852) La Lucha de Clases en Francia de 1848 a 1852. Editorial Espasa Calpe, Madrid, 1953.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;MILL, J. S.: (1863) Utilitarismo. Grupo Editor Agostini, Bs. Aires, 1993.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;MONTERO, M. y otros: Psicología Política Latinoamericana. Ed. Panapo, Caracas, 1987.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;OSSORIO, M.: Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales. Ed. Heliasta, Bs. Aires, 1992.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;PRIGOGINE, I.: El fin de las Certidumbres. Ed. Andrés Bello, Santiago de Chile, 1997.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;REICH, W.: (1933) La Psicología de de masas del fascismo. Ed. Roca, México, 1973.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;RODRIGUEZ KAUTH, A.: Psicología Social, Psicología Política y Derechos Humanos. Coedición Ed. Topía (Bs. Aires) y Editorial Universitaria (San Luis), 1992.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;RODRIGUEZ KAUTH, A.: Psicología de la hipocresía. Ed. Almagesto, Buenos Aires, 1993.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;RODRIGUEZ KAUTH, A.: "Sobre los Discursos Entrecruzados de la Pobreza, la Riqueza y la Violencia (una relación dialéctica)". Revista Realidad Económica (Bs. Aires), N° 127, 1994.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;RODRIGUEZ KAUTH, A.: Lecturas Psicopolíticas de la Realidad Nacional desde la Izquierda. Centro Editor de América Latina, (Bs. Aires), 1994b&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;RODRIGUEZ KAUTH, A.: Lecturas y Estudios de Psicología Social Crítica. Espacio Editorial (Bs. Aires), 1997.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;RODRIGUEZ KAUTH, A.: De la Realidad en que Vivimos... y otras cosas. Red de Editoriales Universitarias, Univ. Nac. de San Luis, 1997b.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;RODRIGUEZ KAUTH, A.: Temas y Lecturas de Psicología Política. Editores de América Latina, Bs. Aires, 1998.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;WALDMANN, P.: "Etnoregionalismo: un desafío para el Estado Nacional", Revista de Filosofía Latinoamericana y Ciencias Sociales, Bs. Aires, N° 20, 1993.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;WEBER, M.: (1929) El Político y el Científico. Alianza Editorial, Madrid, 1967.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;WEBER, M.: Ensayos sobre Metodología Sociológica. Amorrortu, Bs. Aires, 1973.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ZAITER MEJIA, A. J.: La Identidad Social y Nacional en Dominicana: un análisis Psico-Social. Ed. Taller, Santo Domingo, 1996.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-4751596063578893261?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/4751596063578893261/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=4751596063578893261&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/4751596063578893261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/4751596063578893261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2008/07/amrica-latina-mito-o-realidad.html' title='América Latina: ¿mito o realidad?'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-3347107891919185763</id><published>2008-07-20T14:02:00.000-07:00</published><updated>2008-07-20T14:03:48.328-07:00</updated><title type='text'>El capital de América Latina - Carlos Fuentes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Carlos Fuentes asegura que la imaginación y el lenguaje de la Literatura contribuirán a 'una América Latina no postrada'&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Afirma que es la reserva de "un metal" que "jamás se gasta" y forma parte del "enorme capital social" de América Latina&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;SANTILLANA DEL MAR, 11 (EUROPA PRESS)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El escritor mexicano Carlos Fuentes explicó hoy que la Literatura "mantiene viva la imaginación y el lenguaje", dos "realidades" sin las cuales las sociedades "perecen". Así, aseguró que esa será su "contribución" en "el siglo y milenio actuales a una América Latina no postrada, una América Latina de pie, en la que decir democracia signifique decir bienestar" y en la que se superen "las vastas desigualdades que hoy destruyen" la "convivencia" y "envenenan" las "acciones".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De este modo, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y Premio Cervantes, entre otras muchas distinciones, deseó que los latinoamericanos sepan "mantener la jurisdicción soberana de comunidades creadas desde la familia, la escuela, el municipio, el trabajo, la salud". "Desde el más grande capital que tenemos en América Latina, nuestro enorme capital humano y social, más importante que cualquier suma de capitales".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"La literatura es parte de ese vasto capital de América Latina, es la maravillosa reserva de un metal que al usarse jamás se gasta: el oro de la inteligencia, de palabra y de la cultura", aseguró Fuentes, en una intervención ante el público que asiste al encuentro 'Lecciones y Maestros' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la Fundación Santillana, también dedicado a sus colegas Juan Goytisolo y José Saramago, que protagonizarán, por este orden, las sesiones de mañana y pasado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El escritor de 'La región más transparente' manifestó que la Literatura puede en Latinoamérica "colmar el vacío entre la riqueza cultural y la pobreza política", puesto que "una novela no se limita a enseñar el mundo", sino que "crea más realidad" de una manera "crítica".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Asimismo, explicó que "la literatura es pluralista" en lugares que a veces no lo son, "es atenta, obliga a prestar atención en un mundo distraído", aportando "imaginación y palabra" y alcanzando su mayor grado de importancia, precisamente, cuando es "perseguida", en regímenes totalitarios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;DISCIPLINADO Y PREMODERNO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Confesó ser un autor "disciplinado" y explicó que cada noche prepara "una hoja con los deberes del día siguiente", con un "rigor germano". Después, esa lista de obligaciones queda trastocada, al pasar la noche y sus sueños, en los que se dan cita sus familiares y sus amigos, de los que habló, por ser esta una "rara vez" en la que se presta a hablar de su "vida" y su "escritura".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Así, el autor de 'Terra Nostra' y 'La muerte de Artemio Cruz' aseguró que su vida es "un libro que se sostiene de pié gracias a dos pilares", su tío y su hijo, ambos llamados Carlos Fuentes, "tocayos de la vida", a los que no sabe si atribuirles lo que escribe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"Ya no sé si lo que escribo me pertenece o me lo dictan ellos", dijo este escritor "premoderno, que no usa máquinas, sino pluma, tinta y papel", con los que puede escribir en cualquier parte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;EL ÉXITO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Carlos Fuentes ha sido galardonado con múltiples premios de prestigio, es una de las figuras centrales del 'boom' de la literatura latinoamericana y, con todo, aseguró que sospecha "del escritor que de entrada proclama que escribe para el pueblo" y que detesta "al escritor que conoce la recete prefabricada del éxito de ventas".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Desde su punto de vista aún hoy hay ciertas cuestiones que suponen para él "un misterio" y defendió que se debe "escribir una literatura que cree lectores no que cuente lectores", con el ánimo y la "revolucionaria apuesta" de "ser noticia y sobrevivir a la noticia".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"El lector sobrevivirá al autor", aseguró Fuentes, que indicó que "hay éxitos inmediatos y bienvenidos", hay "éxitos que el tiempo olvida" y otros que el mismo tiempo "rescata" y apostó por el "libro de significado profundo", ya sea "muy leído o muy ignorado".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Noticias de arte y cultura&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-3347107891919185763?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/3347107891919185763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=3347107891919185763&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/3347107891919185763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/3347107891919185763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2008/07/el-capital-de-amrica-latina-carlos.html' title='El capital de América Latina - Carlos Fuentes'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-739967294129460913</id><published>2008-06-20T20:13:00.000-07:00</published><updated>2008-06-20T20:14:24.457-07:00</updated><title type='text'>La soledad de América Latina</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[Discurso de aceptación del Premio Nobel 1982 -Texto completo]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Gabriel García Márquez&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es ni mucho menos el testimonios más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. Los Cronistas de Indias nos legaron otros incontables. Eldorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante largos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos. En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática cuyos miembros se comieron unos a otros y sólo llegaron cinco de los 600 que la emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fueron descifrados, es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más tarde, durante la colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas en tierras de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro. Este delirio áureo de nuestros fundadores nos persiguió hasta hace poco tiempo. Apenas en el siglo pasado la misión alemana de estudiar la construcción de un ferrocarril interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la condición de que los rieles no se hicieran de hierro, que era un metal escaso en la región, sino que se hicieran de oro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El general Antonio López de Santana, que fue tres veces dictador de México, hizo enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la llamada Guerra de los Pasteles. El general García Moreno gobernó al Ecuador durante 16 años como un monarca absoluto, y su cadáver fue velado con su uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial. El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que hizo exterminar en una matanza bárbara a 30 mil campesinos, había inventado un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados, e hizo cubrir con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina. El monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney comprada en París en un depósito de esculturas usadas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chileno Pablo Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa, y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetus que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda. No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y dos desastres aéreos sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de su pueblo. En este lapso ha habido 5 guerras y 17 golpes de estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo. Mientras tanto 20 millones de niños latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han nacido en Europa occidental desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la represión son casi los 120 mil, que es como si hoy no se supiera dónde están todos los habitantes de la ciudad de Upsala. Numerosas mujeres arrestadas encintas dieron a luz en cárceles argentinas, pero aún se ignora el paradero y la identidad de sus hijos, que fueron dados en adopción clandestina o internados en orfanatos por las autoridades militares. Por no querer que las cosas siguieran así han muerto cerca de 200 mil mujeres y hombres en todo el continente, y más de 100 mil perecieron en tres pequeños y voluntariosos países de la América Central, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Si esto fuera en los Estados Unidos, la cifra proporcional sería de un millón 600 mil muertes violentas en cuatro años.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De Chile, país de tradiciones hospitalarias, ha huido un millón de personas: el 10 por ciento de su población. El Uruguay, una nación minúscula de dos y medio millones de habitantes que se consideraba como el país más civilizado del continente, ha perdido en el destierro a uno de cada cinco ciudadanos. La guerra civil en El Salvador ha causado desde 1979 casi un refugiado cada 20 minutos. El país que se pudiera hacer con todos los exiliados y emigrados forzosos de América latina, tendría una población más numerosa que Noruega.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Me atrevo a pensar que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de la Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual éste colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo de nuestra soledad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos. La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construir su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aún en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa con soldados de fortuna. Aún en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus habitantes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No pretendo encarnar las ilusiones de Tonio Kröger, cuyos sueños de unión entre un norte casto y un sur apasionado exaltaba Thomas Mann hace 53 años en este lugar. Pero creo que los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también aquí por una patria grande más humana y más justa, podrían ayudarnos mejor si revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños no nos haría sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No obstante, los progresos de la navegación que han reducido tantas distancias entre nuestras Américas y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera: cada año hay 74 millones más de nacimientos que de defunciones, una cantidad de vivos nuevos como para aumentar siete veces cada año la población de Nueva York. La mayoría de ellos nacen en los países con menos recursos, y entre éstos, por supuesto, los de América Latina. En cambio, los países más prósperos han logrado acumular suficiente poder de destrucción como para aniquilar cien veces no sólo a todos los seres humanos que han existido hasta hoy, sino la totalidad de los seres vivos que han pasado por este planeta de infortunios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un día como el de hoy, mi maestro William Faullkner dijo en este lugar: "Me niego a admitir el fin del hombre". No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Agradezco a la Academia de Letras de Suecia el que me haya distinguido con un premio que me coloca junto a muchos de quienes orientaron y enriquecieron mis años de lector y de cotidiano celebrante de ese delirio sin apelación que es el oficio de escribir. Sus nombres y sus obras se me presentan hoy como sombras tutelares, pero también como el compromiso, a menudo agobiante, que se adquiere con este honor. Un duro honor que en ellos me pareció de simple justicia, pero que en mí entiendo como una más de esas lecciones con las que suele sorprendernos el destino, y que hacen más evidente nuestra condición de juguetes de un azar indescifrable, cuya única y desoladora recompensa, suelen ser, la mayoría de las veces, la incomprensión y el olvido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es por ello apenas natural que me interrogara, allá en ese trasfondo secreto en donde solemos trasegar con las verdades más esenciales que conforman nuestra identidad, cuál ha sido el sustento constante de mi obra, qué pudo haber llamado la atención de una manera tan comprometedora a este tribunal de árbitros tan severos. Confieso sin falsas modestias que no me ha sido fácil encontrar la razón, pero quiero creer que ha sido la misma que yo hubiera deseado. Quiero creer, amigos, que este es, una vez más, un homenaje que se rinde a la poesía. A la poesía por cuya virtud el inventario abrumador de las naves que numeró en su Iliada el viejo Homero está visitado por un viento que las empuja a navegar con su presteza intemporal y alucinada. La poesía que sostiene, en el delgado andamiaje de los tercetos del Dante, toda la fábrica densa y colosal de la Edad Media. La poesía que con tan milagrosa totalidad rescata a nuestra América en las Alturas de Machu Pichu de Pablo Neruda el grande, el más grande, y donde destilan su tristeza milenaria nuestros mejores sueños sin salida. La poesía, en fin, esa energía secreta de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina, y contagia el amor y repite las imágenes en los espejos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En cada línea que escribo trato siempre, con mayor o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de la poesía, y trato de dejar en cada palabra el testimonio de mi devoción por sus virtudes de adivinación, y por su permanente victoria contra los sordos poderes de la muerte. El premio que acabo de recibir lo entiendo, con toda humildad, como la consoladora revelación de que mi intento no ha sido en vano. Es por eso que invito a todos ustedes a brindar por lo que un gran poeta de nuestras Américas, Luis Cardoza y Aragón, ha definido como la única prueba concreta de la existencia del hombre: la poesía. Muchas gracias.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;FIN &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-739967294129460913?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/739967294129460913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=739967294129460913&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/739967294129460913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/739967294129460913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2008/06/la-soledad-de-amrica-latina.html' title='La soledad de América Latina'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-3692865027878053884</id><published>2008-06-06T15:57:00.001-07:00</published><updated>2009-05-17T22:57:44.354-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Francisco Huneeus Cox'/><title type='text'>LA ÚNICA MEDIDA O EL CEREBROCIDIO NACIONAL</title><content type='html'>&lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="texto"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;             por Francisco Huneeus Cox             &lt;/span&gt;                   &lt;/p&gt;               &lt;p style="font-family: arial;"&gt; &lt;/p&gt;               &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="texto"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Todos estamos conscientes del deterioro intelectual en que estamos. Los políticos y empresarios hablan de la “edad del conocimiento”, de “innovación”, de “desarrollo”, cosas por el estilo, muy rimbombantes, por cierto, pero que tienen significados muy diversos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="texto"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me gustaría referirme a lo que usted y yo entendemos por “conocimiento”, que es posiblemente el más próximo a nuestra experiencia cotidiana y cuya falta es la más notoria. Cada vez que se habla de “conocimiento”, echo de menos un diagnóstico o, al menos, una reflexión más psicológica e histórica de la noción del concepto, sobre todo ahora que estamos supuestamente en la “sociedad del conocimiento”. Hay gente que se llena la boca con esa frase, como si fuese un gran descubrimiento o una gran innovación, cuando en realidad más parece un eslogan para hacernos partícipes de su obsesión con la electrónica y sus derivados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="texto"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Soy de la anticuada opinión de que el conocimiento, el verdadero saber, surge de la interacción, desde muy temprano en la vida, del sujeto con el mundo; no es un acto meramente cognitivo intelectual, sino también algo somático que involucra a todo el sujeto, vale decir, su cuerpo y su accionar sobre las cosas. Si hacemos una deconstrucción muy sencilla, vemos que los bebés comienzan su exploración del mundo lengüeteando todo lo que está a su alcance. Luego vienen otras experiencias sensoriales, para finalmente llegar al lenguaje, que abre mundos que no están ni en tiempo presente ni al alcance inmediato de los sentidos. Y el lenguaje es el pensamiento o, por lo menos, su soporte comunicable. Este es el modo que todos los humanos tenemos para expresarnos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="texto"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Luego aparece la escritura, que permite la extensión en el espacio y en el tiempo del pensamiento. Un proceso muy complejo y cuya adquisición comienza muy al principio de la vida y el crecimiento. La comprensión de la lectura requiere de una construcción mental: cada palabra y cada frase debe imaginarse o representarse de alguna manera para poder entenderse. Este proceso constructivo de la mente se desarrolla mediante el uso, como casi todas las funciones humanas. Y así fue como nos formamos desde pequeños: explorando, experimentando, leyendo y fantaseando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="texto"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Pero qué pasó en los últimos 30 a 40 años? Con el terror del golpe militar, la gente dejó de leer, se impuso el IVA a los libros, censura a las editoriales, autocensura a las librerías y el mundo intelectual decayó enormemente. Pero la mente humana no puede dejar de funcionar y se obsesionó con la TV, una pantalla con imágenes y voces que resultó demasiado atractiva, más de lo presupuestado. Las mentes se llenaron de contenidos provenientes de los directores de emisoras, censurados y autocensurados; y el afán de explorar, experimentar, soñar, crear, ese anhelo de la mente, fue reemplazado por canales de TV, que empezaron a pensar por nosotros. Y ese pensamiento que transmiten es por necesidad banal, porque quienes financian los medios masivos son avisadores, sólo interesados en captar la atención a toda costa, para publicitar sus productos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="texto"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De más está decir que los libros resultaron demasiado trabajosos para los menores de hoy, y de hace 30 a 40 años también. Las aficiones durante la infancia ‑tenues al comienzo‑, los experimentos caseros con alambres, fierros, motorcitos, radios, bichos, animalitos, plantas, etc., quedaron para otra etapa del desarrollo, si es que no desaparecieron del todo. La posibilidad de profundizar y desarrollar este tipo de aficiones se pierde hoy en la bulla de la educación escolar tradicional (¡basta recordar que el anterior Ministro de Educación propalaba a los cuatro vientos que la educación debe ser inglés y computación!). Los niños pasan gran parte de su tiempo libre en casa mirando TV.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="texto"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando se lee, la mente trabaja. Las personas que miran TV pierden esa afición y, además, abandonan sus capacidades de crítica y raciocinio, traspasándose éstas a los directores de programación. Y no disimulo mi desazón con ese medio, que creo con dificultad se le puede encontrar un solo beneficio, y sinceramente creo que la única "norma" de la TV que valdría la pena implantar, precisamente por el deterioro mental que ha creado y sigue creando, además del sobreendeudamiento por consumo banal, americanización de nuestros estilos de vida (o mejor aún, “californicación de Chile”, término acuñado por Roberto Matta), sería volver al sistema blanco y negro (para horror de publicistas y “retailers”). Obviamente, me refiero a la TV abierta o “gratuita”, que tampoco es gratuita, porque se financia con publicidad, la que efectivamente funciona haciendo que los televidentes, a final de cuentas, la paguen con su consumo. A esto tendría que agregar una sospecha seria que tengo: en buena medida, los altos índices de déficit atencional e hiperkinesis que se detectan en nuestra juventud también son aprendidos mirando desde muy pequeños esa pantalla que siempre se mueve y siempre se interrumpe en el momento menos pensado. Mirar TV es una actividad totalmente pasiva, no hay posibilidad alguna de una construcción mental, y menos aún de una reflexión. Hay sólo una percepción pasiva de acciones y situaciones, sin intervención alguna del sujeto, excepto, claro está, sentimientos afectivos de agrado o desagrado, deseo o rechazo. A lo más, se "sienten" cosas y la mente se “entretiene” con contenidos hechos a propósito para tener la mente ocupada en “entretenerse”, el mejor amigo de la flojera mental y la adquisición de conocimiento. El leer, en cambio, es una actividad enteramente constructiva. Hay que imaginarse cada palabra, cada frase, para entender lo que se lee. La TV ha trastocado los hábitos de tal forma que creo no exagerar al afirmar que es ese medio precisamente el primer y mayor impedimento al desarrollo integral de los ciudadanos que hacen el país.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="texto"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No sin razón el Presidente Jorge Alessandri se oponía tenazmente a la introducción de la TV a color. El color en sí es un atributo que aumenta impresionantemente su persuasión, aunque no afecta para nada su contenido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="texto"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El presente esfuerzo de cambio a TV digital u otro sistema más moderno con mayor definición y más opciones, en discusión en este momento, será otro paso certero hacia el deterioro de la cultura, la intelectualidad y, por cierto, la comprensión de la lectura, de la edad del conocimiento de la inventiva y de la muy necesaria capacidad de innovación. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                        &lt;!-- InstanceEndEditable --&gt;                                                                                 &lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt;&lt;span class="peques"&gt;www.critica.cl&lt;/span&gt; &lt;span class="verdana_uno"&gt;®&lt;/span&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-3692865027878053884?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/3692865027878053884/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=3692865027878053884&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/3692865027878053884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/3692865027878053884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2008/06/la-nica-medida-o-el-cerebrocidio.html' title='LA ÚNICA MEDIDA O EL CEREBROCIDIO NACIONAL'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-5083967582337918813</id><published>2007-12-06T17:37:00.000-08:00</published><updated>2009-05-17T22:45:56.433-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dehuit silva'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='latinoamerica'/><title type='text'>"Latinoamérica" es sólo una palabra</title><content type='html'>&lt;h1&gt;  &lt;/h1&gt;&lt;div class="Section1"&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Dehuit Silva&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:12;"   lang="ES-CL"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Yo y los diccionarios&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Las palabras están ahí. Las usamos todos los días, las transformamos, las combinamos, las volvemos obscenas, las embellecemos y corregimos su mal uso. Sin embargo, muy poca gente sería capaz de definir con precisión siquiera una palabra de las que utiliza en sus discursos cotidianos. He usado muchas veces la palabra “Dios”, pero si me piden definirla, no podría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Un día, hace mucho tiempo, me di cuenta de esta particularidad de las palabras: que son poco definibles, pero entendibles. Mucho antes de conocer el hipertexto, practicaba el ejercicio de buscar una palabra en el diccionario, y luego buscar en éste la definición de cada palabra que componía aquella primera definición. Muchas veces me vi dando vueltas en círculos: una palabra se descomponía en varias otras que hacían referencia a otras palabras que volvían a referirse al origen. A pesar de toda la futilidad de este esfuerzo, todavía sigo cuestionándome la naturaleza del lenguaje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;“Latinoamérica” es una palabra ambiciosa. Trata de incorporar dentro de ella a más de 500 millones de personas y a más de 20 millones de km&lt;sup&gt;2 &lt;/sup&gt;de tierras. Sin embargo, estas cantidades que parecen tan elevadas se pueden reducir si cambiamos los criterios con los cuales queremos definir esta palabra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Partiendo del criterio netamente etimológico, defendido por Paul Estrade, tenemos la mayor amplitud territorial. Se refiere a los países que fueron colonizados por las potencias latinas, entendiendo que éstas son Francia, España y Portugal.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero si se refiere a criterios culturales, como se nos muestra en el Material de Estudio 9, no solo obtenemos una mayor ambigüedad en el concepto, sino que en su afán por determinar formas en el mapa, nos obliga a pensar en la cultura como algo estático, que se mueve siempre en los mismos espacios; algo inconcebible en un mundo tan obsesionado en comunicarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Sería muy ambicioso decir que 500 millones de humanos son muy parecidos en su comportamiento. Más cuando se puede observar aislamiento geográfico y alienación social, esta última marcada por la desigual repartición de la riqueza. Yo rechazo cualquier intento de definición de Latinoamérica mediada por criterios culturales, pues es un intento de aniquilar las particularidades de los miles de pueblos que están dentro del territorio al cual se hace referencia como Latinoamérica. Basta citar un contraejemplo cercano a nuestra cotidianeidad: sería valido señalar a que Ricky Martin es tan Latinoamericano como Aucán Huincamán. Ejemplo simple hasta el extremo, pero eficaz en su intento de desbaratar estas concepciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Latinoamérica Compra, Latinoamérica Vende&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;El primer responsable de la homogeneidad de la cultura a nivel mundial, es la Globalización Neoliberal, llevada a cabo con el especial estilo yankee. Y los principales consumidores y exponentes de cultura somos los adolescentes. Podemos ver por televisión imágenes de Temuco, de París o Nueva York, y veremos jóvenes vestidos de la misma forma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;En realidad no sabemos como llego esta ropa aquí, este trabajo aquí, esta televisión, estos libros; en fin, este orden de cosas. Están desde que nacemos y son parte de nuestro mundo. Para quienes vivimos en la ciudad, no hay duda, es así como funciona el mundo: se considera culto a quien escucha jazz y lee lo más reciente en literatura; es una persona normal quien va a la &lt;i style=""&gt;discoteque&lt;/i&gt; y se viste a la moda. Es la percepción que tengo yo desde la porción del mundo desde donde puedo existir. Desde que nací se me ha convencido de que hay una sola manera de vivir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Y es cierto, el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mundo se mueve a través de redes de información a nivel mundial, que mueven el dinero de millones de personas: se mueve el sentido de la vida del mundo entero a alta velocidad, a nivel global. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Pero esta cultura para mi es una obra de teatro, que se despliega en un escenario robado. La cultura impuesta por la globalización es absurda en Latinoamérica, porque basta alejarse un poco de las grandes ciudades para notar el contraste con la población rural que, por su aislamiento, aún conserva su cultura y no está integrada en “el sistema”. ¿Como se puede hablar de Identidad latinoamericana, si se nos trata de vender incesantemente la cultura foránea? La cultura pop le gana a cualquier intento de definir Identidad Latinoamericana, puesto que en todos los lugares por donde se extiende, es muy similar (los teóricos aduladores de la globalización dirían “está interconectada”). El resto de la cultura no pop, son grupos aislados de culturas originarias que conservan sus características propias y diferenciadoras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Un breve análisis histórico nos hace ver cómo el dinero aniquiló culturalmente a América. Cristóbal Colón quería descubrir un nuevo paso a las Indias para poder comerciar con tranquilidad. Posteriormente, en vista de que no eran las indias, sino un nuevo continente, de inmediato se organizó la repartición de tierras y encomiendas de “indios”, que todavía eran llamados así, a pesar del hecho ya mencionado. La condición de las encomiendas era alfabetizar a los indígenas y la corona entregaba capitulaciones a quienes evangelizaran estas nuevas tierras, por lo tanto, esto representaría la primera destrucción oficial de la cultura originaria. Más tarde, la cultura hispánica se instalaría definitivamente. Son, luego, los hijos de españoles nacidos en América quienes impulsan la Independencia de América, e imponen los gobiernos nacionales, nada desligados culturalmente de la Madre Patria. Tan solo cambia la forma de tomar decisiones y de hacer negocios, puesto que se rompe el monopolio de la Metrópoli. Para el siglo XX, Latinoamérica, en su intento por integrarse al mundo, se afirma de la Industrialización Inglesa y sus émulos más cercanos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los estadounidenses. Estados Unidos gana un poderío económico cada vez mayor, que se condice con sus batallas ideológicas contra el comunismo. Termina su expansión con las intervenciones políticas anticomunismo, introduciendo su modelo económico y sus mercancías. Mas tarde, el mercado exige más mercancías culturales, y Estados Unidos cede gentilmente a esta presión de las masas. Giras internacionales de grupos de rock, émulos locales de estas estrellas, estrenos cinematográficos a nivel mundial y simultáneo y, por supuesto, Internet.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;A los jóvenes nos gusta consumir cultura, y quienes mejor la han vendido son los Estados Unidos. Pero esa ansia de consumirla radica en el deseo, que tenemos en distintas medidas, de identificarnos y definirnos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Definámonos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Hablar con palabras como “Latinoamérica” es mutilar el Ser, es tratar de meter algo en una caja pequeña: se debe doblar, comprimir y hacer que pierda su forma hasta adoptar la de la caja, para que pueda caber en ésta. Esto es la esencia de las categorías de análisis, matar las particularidades y reducir el mundo a categorías de las cuales se pueda deducir alguna ley. Hablar de esa forma es inevitable. Jean Paul Sartré afirma que “los otros son mi infierno” puesto que los demás siempre tratan de objetivar mi ser, siendo que es inobjetivable. Así mismo, los criterios de Sartré responderían a esta discusión sobre la Identidad con el absurdo, puesto que no podemos hablar de lo que no objetivamos, no hay posibilidad de solucionar el problema de &lt;i style=""&gt;lo&lt;/i&gt; que es el Ser. De la misma forma, creo que no hay posibilidad de afirmar en concreto lo que es Latinoamérica si no queremos identificarnos a través de quienes nos colonizaron y explotaron. Aunque alguien afirmara manejar la información suficiente como para comprobar que todas las culturas en eso llamado Latinoamérica, tienen una esencia, algo transversal a todos esos seres que logra unirlos, la identidad debe ser aceptada por esos sujetos de estudio, nosotros: desde mi aislamiento no puedo reconocerme similar a otros con quienes no he tenido contacto. Menos cuando soy incapaz de conocer mi esencia y la de los que me son más cercanos. Todavía menos si el lenguaje es limitado y ambiguo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold;"&gt;FUENTE:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;a style="font-weight: bold;" href="http://www.geocities.com/idlatinoamerica/"&gt;http://www.geocities.com/idlatinoamerica/&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-5083967582337918813?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/5083967582337918813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=5083967582337918813&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/5083967582337918813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/5083967582337918813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2007/12/latinoamrica-es-slo-una-palabra.html' title='&quot;Latinoamérica&quot; es sólo una palabra'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-7535257376449955043</id><published>2007-12-06T17:35:00.000-08:00</published><updated>2009-05-17T22:54:44.003-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Temuco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='trabajo escolar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='daniela canales'/><title type='text'>¿El concepto de Latinoamérica tiene una identidad propia?</title><content type='html'>&lt;a style="font-weight: bold;" href="http://www.geocities.com/idlatinoamerica/"&gt;http://www.geocities.com/idlatinoamerica/&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:11;"   lang="ES-CL"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:12;"   lang="ES-CL"&gt;El concepto de Latinoamérica, si bien le podemos dar distintos significados, pero aun no tenemos claro el porque se llama Latinoamérica, ya que a lo largo de la historia se han planteado variadas tesis como lo son: la tesis indianista, la hispanista y la del mestizaje cultural, es así como mencionare cada una de estas tesis y dar mi punto de vista y así poder una opinión subjetiva y encontrar una significación a este concepto. Es por eso que en este ensayo trataré de dar una respuesta concreta y aclaradora a la pregunta establecida al titulo de mi ensayo ¿el concepto de Latinoamérica tiene una identidad propia?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="normal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-size:12;"&gt;Para empezar tenemos que tener claro que Latinoamérica fue colonizada primordialmente por culturas europeas, las que de alguna manera nos heredaron sus costumbres y su cultura y que muchas de ellas fueron establecidas y aceptadas por los pueblos colonizados. Entonces de ahí viene la pregunta si este continente hispano tiene una identidad propia, si acaso podemos decir que Latinoamérica somos auténticos por las tradiciones y por lo cultural, si nuestras raíces históricas tienen algún indicio que nos diferencie de los demás continentes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="normal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-size:12;"&gt;Como mencione anteriormente se han formulado tres tesis con las cuales podré llegar a un consenso y así poder responder la pregunta planteada. Está la tesis indianista considerada la mas antigua, su origen histórico social puede situarse en la experiencia de algunas poblaciones indígenas americanas tras la llegada de los españoles. Estos pueblos indígenas tenían creencias religiosas diferentes, como el culto a los muertos y sus antepasados, y ¿cómo los españoles influyeron? A estos se les fueron incorporando elementos cristianos. Por ejemplo los incas crearon los movimientos milenaristas, esto se organizaba en torno a la figura del Inca, cuyo culto no existía en los primeros tiempos de la conquista, pero su creación fue producto posterior que permitió consolidar una identidad panandina que sirvió de marco legitimador de las rebeliones indígenas del siglo XVIII, es así como esta utopía constituyo un elemento de resistencia al conquistador, una forma de no cambiar lo que los españoles querían cambiar. La idea de esta tesis esta basada centralmente en la idea de la identidad cultural que se nos ha legado la tradición prehispánica y que ésta podría ser poner fin a identidad que éstos extranjeros nos querían imponer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="normal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-size:12;"&gt;La tesis hispanista tiene una raíz histórica profunda en América Latina, ya que esta estuvo intervenida en la etapa de la formación de la conquista y la evangelización de los países. La idea central de esta tesis, es que nuestra identidad cultural seria fundamentalmente un producto de la influencia de los españoles. La tesis hispanista al contrario de la indianista, se realizó en el tiempo de la conquista y la colonización de América. Esta misma situación de conquista, hacia que los indígenas fueran sometidos al rey, o sea, esto hacia que los nativos fueron perdiendo sus costumbres, su religión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="normal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-size:12;"&gt;Y por ultimo la tesis del mestizaje cultural. Esta comprende que nuestra identidad cultural es mas que nada mestiza, o sea, el resultado de la unión de distintos elementos provenientes de las sociedades que en ese tiempo estaban constituida. Uno de los mas importantes representantes de la tesis, dice que “América latina no comprende sólo aspectos raciales, sino que también culturales” con esto quiere decir que mas que raza, también influye lo cultural, como lo son aspectos artísticos, lo lingüístico, como por ejemplo nuestro idioma es una mezcla del castellano que los aborígenes utilizaban con el de los conquistadores. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="normal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span  lang="ES-CL" style="font-size:12;"&gt;¿El concepto de Latinoamérica tiene identidad propia?... con todo lo dicho anteriormente, puedo concluir que Latinoamérica no tiene una identidad propia, ya que muchas de las costumbres que muchos países tienen como la religión, fue traída del extranjero, impuesta a estos pueblos originarios y que por sumisión la acogieron, así como muchas otras costumbres, como también el lenguaje que estos pueblos fueron adoptando y que ahora lo hemos refinado, pero así es un lenguaje que no es de nosotros. Es por todas estas razones que nuestra Latinoamérica la podemos definir como una región corriente, o sea, que no ha podido llegar hacer o crear o mantener sus propias costumbres, si no que constantemente se rige por lo que las regiones de mayor influencia en el mundo, sean absorbidas por los países latinoamericanos, haciendo de esta manera una Latinoamérica ambigua.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-7535257376449955043?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/7535257376449955043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=7535257376449955043&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/7535257376449955043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/7535257376449955043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2007/12/el-concepto-de-latinoamrica-tiene-una.html' title='¿El concepto de Latinoamérica tiene una identidad propia?'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-2605600031782459215</id><published>2007-12-05T11:15:00.000-08:00</published><updated>2007-12-05T11:24:27.569-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='adolfo vasquez rocca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revista escaner'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>¿A dónde va el arte?</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;EL ARTE ABANDONA LA GALERÍA ! ¿A DÓNDE VA? – Adolfo Vásquez Rocca – Nº 100 de ESCANER CULTURAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.k22a.de/an012/mb002.jpg&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adolfo Vásquez Rocca P. DH.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Columna TRANSVERSALES1 – ESCANER CULTURAL Nº 100&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revista virtual de Arte contemporáneo y nuevas tendencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son numerosos los lectores –público universitario, artistas, intelectuales, amigos de la cultura– que se han formado al tenor de estas crónicas sobre Arte Contemporáneo y Nuevas Tendencias que la Revista Escáner Cultural ha realizado durante años, hasta hoy llegar a su emblemático Nº 100. Cuestión no menor cuando se repara en el valor que los Archivos visuales y las tecnologías digitales han cobrando en la enseñanza y difusión de las Artes en nuestras Universidades. El registro, la documentación y el tránsito de obras se ha emancipado del fetiche sacralizador del Museo. La consigna adorniana del museo como mausoleo anunciaba ya la puesta en circulación de las obras, su operación de fuga o salida hacia el público, hacia la interactividad que la Web posibilita; la de sus galerías virtuales, sus espacios telemáticos, sus Portales de Arte y Revistas digitales donde, como se ha señalado, Escáner Cultural viene cumpliendo una labor señera, siendo la primera revista virtual en ser ingresada a la Biblioteca Nacional y la Revista de Artes latinoamericana más antigua -de publicación ininterrumpida-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.miandn.com/files/3557158a.jpg&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta insubordinación de las obras, su abandono del museo, ha radicalizado la desconfianza de la institucionalidad del Arte sobre los medios digitales y las nuevas tecnologías. De allí que la industria cultural haya tomando recaudos respecto de los derechos a la exhibición, la propiedad intelectual de las imágenes, etc. –sometiendo cada vez más a la Cultura a una lógica mercantil y una racionalidad del espectáculo– socavando con ello el potencial crítico de la producción visual, convirtiéndola en una práctica soft y cosmética, políticamente correcta. El aparato de la institucionalidad cultural se dota así de sus sistemas inmunológicos para reeducar el exabrupto y librarse de las cáusticas estrategias con la que los artistas han querido instalar debates política y socialmente relevantes en la agenda iconográfica del inconsciente colectivo del país. Escáner cultural ha sido pues, un espacio de resistencia, una escritura desde el margen - sin ejes centralizadores ni moderadores de la opinión o el buen gusto decretado desde la elite socialitè.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El negocio del arte es un sistema de celos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo –no somos ingenuos– el negocio del arte es un sistema de celos. En él el deseo de las obras consiste en convertirse en objetos de deseo2. En cuanto una obra atrae el deseo, aparecen a su lado las rivales queriendo apropiarse del anhelo de que disfruta. En todos los objetos brilla el anhelo de los otros. El mercado los hace sensuales, el hambre de deseo los hace bellos, la obligación de llamar la atención genera lo interesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace dos siglos está en marcha el aburguesamiento de la codicia. Tras la alta burguesía, esa codicia también ha abierto una nueva sensualidad a las clases medias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde sus inicios, y de acuerdo a este sistema de seducción, el museo de arte ha coexistido con las exposiciones de mercancía. En el siglo XIX son pocas las diferencias entre aquellas estrategias expositivas utilizadas en museos, pasajes comerciales y Exposiciones Universales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esto algunos artistas han estado especialmente interesados en provocar una ruptura respecto de las habituales actividades de la producción, contemplación y apreciación artísticas3. Abogando por un decidido rechazo de los aspectos mercantiles del consumo de arte4 al mismo tiempo que muchos de ellos intentan imbricar su actividad artística en un contexto más amplio de preocupaciones sociales, políticas y ecológicas por oposición a la producción de objetos diseñados según criterios utilitaristas y funcionales al establishment cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arte contemporáneo surge del desmantelamiento de los conceptos de autenticidad, obras originales y autoría como práctica discursiva compartida por las instituciones del museo y la Historia del Arte. A lo largo del siglo XIX todas estas instituciones aunaron sus esfuerzos para encontrar en la marca, en el certificado del original, la garantía que asegure la propiedad. La deconstrucción de las nociones de autoría y originalidad provocaron así un cisma en el estatuto mercantil del arte, sustrayendo las obras del régimen de la seducción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los mencionados gestos de deslegitimación, empezaba la disolución de la frontera entre la antigua cultura de elite y la cultura popular, no sólo como fenómeno estético sino como síntoma del reacomodamiento del artista a un nuevo orden y a una nueva naturaleza del capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este proceso de dislocación encuentra su punto de mayor alcance en la formulación del concepto ampliado de arte. “Esta formula la practicó Joseph Beuys cuando quiso articular vitalmente lo ético, lo político y lo artístico, la practicó Marcel Duchamp cuando afirmó su idea de arte como filosofía crítica y la explotó Andy Warhol gracias a su prodigiosa habilidad para disolver todo gesto artístico en la esfera de las comunicaciones y el mercado o, en otra palabras, volver la mercancía obra de arte”5.&lt;br /&gt;Ese proceso de estallido de la estética moderna, intelectualmente estratificada e integrada con arreglo a un orden socio-económico específico, absorbió y aún sigue absorbiendo a un gran cúmulo de artistas modernos que no atinaron a tomar la suficiente distancia sobre su propio oficio, para comprender los modos en que sus prácticas estéticas encajan en el gran andamiaje de la economía política moderna6.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión ya no es la de ser pintor, vídeoartista o instalador, la de manejar los medios del arte, sino que la cuestión es la del estar-presente y más aún, de ser visible en la escena de los medios. De este modo, tenemos que la posmodernidad no produce tanto un nuevo arte como un arte en un nuevo medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paralelo a estas elitistas prácticas mercantiles y al obsceno gusto decorativo e indigesto en auge, se produce una tendencia a aligerar el Arte de su contenido crítico, de su actitud transgresora, innovadora y –por momentos– corrosiva, se trata de una particular tendencia a despolitizar y abaratar conceptualmente el Arte, restándole toda fuerza de ruptura e innovación. El arte contemporáneo ha dejado de ser cáustico como lo fueron las vanguardias de los años '20. No debemos ser ingenuos pensando en una radical ruptura con la tradición sacralizadora de las Bellas Artes, subestimando cándidamente la habilidad con que el sistema de convenciones institucionales ha logrado reingresar constantemente el gesto iconoclasta al inventario calculado (razonado) de las desviaciones permitidas, neutralizando así el ademán irreverente y reeducando el exabrupto8.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artista que adhiere al programa de la continuidad arte-vida, opera bajo diversas estrategias para perpetrar el atentando cultural por antonomasia, poner las obras en libertad, en libre circulación, así las obras abandonan la Galería para actuar directamente en la realidad gracias a una disposición artística y política determinada. Este es el sentido de la proposición horizontal de Joseph Beuys: “cada hombre es un artista”9, opera la apertura de la experiencia estética creadora en el espacio público horizontal, legitimando las capacidades de mucha gente que –teniendo voluntad expresiva y sensibilidad artística- no se veían a sí mismos como artistas. El arte adquiere así un alcance social y una dimensión político-espiritual, de prodigalidad extrema, íntimamente socializadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas transformaciones del estatuto de lo artístico también ha entrado en crisis la noción misma de autor y el arte se ha vuelto difuso como oficio o actividad específica ejercida sólo por artistas y virtuosos. Desvaneciéndose las utopías de trascendencia mediante el arte y desarticulando desde dentro del sistema de las artes el proyecto mismo de monumentalidad sistemática en la obra de arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, no se trata –simplemente– de una estetización de lo banal amparada por un proceso de masificación del gusto y del juicio estéticos; ni tampoco de la perdida de sentido histórico hasta convertir las obras en adornos y ornamentos superficiales, averiados en su sentido; tal vez uno de los recaudos que sí convendría tomar es ante el proceso de globalización del consumo de arte, donde el gusto se da como "elitismo de masas", las que consumen información artística pero con una actitud de shopping propia de la sociedad del espectáculo y el imperio de la moda, devorando las producciones artísticas, sobre todo las audiovisuales que exigen un menor esfuerzo. Prolifera así una estética que reivindica el "mundo del arte", es decir, "todo lo que tiene que ver con el arte exceptuando el arte mismo"10: la empresa cultural que gira en torno al artista, desde los críticos conciliadores, los curadores convertidos en súper-estrellas, pasando por los compradores hasta los snobistas, la farándula y los pseudo-intelectuales11.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una delegación explícita de la responsabilidad (como en la democracia) interpretativa en el Otro que, a fin de cuentas, no tiene ningún interés en que la teoría entorpezca el espectáculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.gregkucera.com/_images/artist_kentr_drawing_typewriters_studio.jpg&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comisario o curador se ha convertido en el maestro de ceremonias, cobrando un excesivo protagonismo. Más que de curatorias, habría que hablar de estrategias curatoriales. En los noventa se implementó la figura del mediador, en gran parte como figura de legitimación institucional. Por eso, habría que diferenciar entre el comisario-creador y el comisario funcionario, aunque luego las posiciones siempre resulten más híbridas. No hay que olvidar que históricamente, han sido los propios artistas quienes se encargaban de articular exposiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El discurso contemporáneo en torno al arte nace, no de la historia o la filosofía y la investigación, sino de la prensa: el reino de la opinión enlatada. El reino de "los que no tienen tiempo". Y es éste el tipo de discurso emocional que nutre la fundamentación "conceptual" que se exige dentro del escaparate posmoderno. Desde el Salón al Premio. Desde el aula hasta el bar. Desde la indagación del profesor al interrogatorio del curador y la beca. La prensa es la sangre que corre por las venas del "arte contempo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como suele ser imposible organizar tal compendio de informaciones dispersas como cuerpo teórico, como construcción que escamotea a la razón para convertirse en discurso del balbuceo y los lugares comunes de las Bellas Artes. Con exclamaciones que mientras más vehementes son, cuanto más "ruido" hacen, cuanto más teatrales y afectadas, más logran ocultar la pobre formación estética y el casi analfabetismo filosófico e histórico de los administradores de la cultura –incapaces de entender y valorar el sentido de la producción cultural de los “artistas contemporáneos". Pese a todo cabe consolarse pensando que esta opinión que predomina suele ser la opinión de una generación –la del político (con su “inteligencia funcionaria”)– que se está desvaneciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La "responsabilidad" de intentar adquirir una solidez teórica es hoy una empresa imposible en un universo cultural y académico que solo expone e inaugura muestras con sensibilidad de folletín, con delicados sentimientos y un sutil toque de hipocresía, con licencias para la opinión generosa y condescendiente ante el “buen tono rupturista”, ante el exabrupto calculado... como ademán y simulacro de la trasgresión real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.indiewire.com/ots/Half_Moon_iw.jpg&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las últimas décadas hemos visto el agravamiento de una cultura espectacular y mediática que ha abandonado cualquier tipo de política cultural que guardara relación con la producción y transmisión de la complejidad social, y con la toma de conciencia crítica de los fallos y faltas de nuestra sociedad. Produciéndose así una dimisión generalizada de todo tipo de compromiso cultural, un compromiso que ha de ser siempre un compromiso político. La gente se confunde cuando piensa que lo político en el arte es únicamente una estetización de los síntomas de los males de la sociedad y de los conflictos que la articulan. Una visualidad híbrida, difuminada en los titubeos de la democracia de los consensos, rendida al nuevo estatus galerístico del paraíso neoliberal, al arte de formulario, el del Fondart y otros fondos “concursables”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras a comienzos del siglo XXI un amplio sector del mundo del arte se alineó con esa espectacularidad, homogeneidad y evanescencia de la cultura dominante, existen otras prácticas, que aunque al margen del poder, de los circuitos y de las instituciones de “La Cultura”, tienen un auspicioso futuro en razón de su heterogeneidad y su carácter horizontal y socializante. La cuestión es, sin embargo, cómo asegurar la existencia de estas prácticas en términos de producción, en términos de información, de presentación y de encuentro con públicos variados, públicos socialmente diferenciados y mercados alternativos, a los cuales acceder mediante una suerte de procedimiento alternativo de circulación de bienes, al modo de las licencias abiertas que hoy ponen en jaque a la industria musical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la ambigüedad, inmediatez y sensualidad de la producción artística el curador –el administrador de la “conciencia del arte"– ejerce la función de hermeneuta y editor de la obra expuesta, produciendo el texto para un catálogo, una cartografía de la exposición, un texto para la prensa, un acta para un jurado, uno para la institución, otro para la pedagogía y la sociología del gusto, finalmente un texto para para autentificar una obra; en suma, una estrategia de mercadeo a través de una amplia gama de producciones textuales -en un comercio de frases- cuyo objetivo tácito es el de publicitar: hacer publico y formar un público para la obra. A menudo los curadores arman -trazan- una narrativa propia en la que las obras tienen apenas el papel de ilustración, un pequeño papel en la gran novela del arte donde el propio 'comisario-escritor' oficia de editor, esto es, establece las propias condiciones de producción de obras, las que luego valida sobre la base de estos mismos criterios -a los que el cuando actua de ventrilocuo del Artísta- llama diagrama de trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Una lectura política es aquella que señala las condiciones de producción de la escena referida por unos agentes. De tal manera, la lectura del libro me obliga a declarar cual es la plataforma desde la que sostengo la lectura, pero al mismo tiempo, habilita la investigación sobre la política de lectura que el editor del libro ejerce desde su propio diagrama de trabajo". (J. P. Mel_lado)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en su fuero íntimo las obras desean sustraerse al régimen de visibilidad, es decir, replegarse sobre sí misma. Casi nada en ella ofrece superficies vulnerables a la mirada. La obra permanece plegada, enrollada en sí misma, encuadernada en sí misma, por así decirlo, cerrada. Su día de exposición y despliegue no es hoy, tal vez ya no lo sea, tal vez no lo sea nunca. No obstante tiene una forma de existencia, aunque no una del tipo habitual. La presencia de la obra no es ni la presencia de su valor ni de aquello que contiene de visible. No se revela en su plenitud, se mantiene en un ángulo agudo respecto al mundo, la curiosidad no puede leerla hasta el final y consumirla, la mirada choca con las cubiertas. En algunos casos el pliegue es tan denso que uno ni siquiera puede convencerse de si en realidad hay obras en el interior. Uno vacila involuntariamente entre dos hipótesis: dentro hay algo, dentro no hay nada”14.&lt;br /&gt;La idea de pliegue y repliegue remite a la estrategia que a partir de 1984 Eugenio Dittborn empieza a utilizar para poner en circulación sus obras – Dittborn renuncia a la pintura, al grabado y a la escultura tradicionales y se apropia de los procedimientos trazados por la neovanguardia internacional, a saber, la combinación y la interacción multimedia (fotografía, grabado, serigrafía, vídeo etc.) en el intento de recontextualizar el arte chileno a partir de las denominadas "Pinturas Aeropostales", serie realizada en técnica mixta, en un soporte especialmente configurado para ser doblado y enviado en sobres dibujados por el propio artista. Esas obras sólo se concretizan después de un cuidadoso proceso de pliegues y de su envío a diferentes ciudades del mundo a través de la red internacional de correos, trasladándose de un lado a otro como si fueran simples cartas. Cuando llegan a sus destinos las Pinturas Aeropostales son desdobladas y expuestas junto a sus sobres en diversos contextos y espacios expositivos. La temática explorada por Dittborn se concentra tanto en la crítica de los medios tradicionales de representación como en el modo de vida de sus coetáneos. Además, el hecho de que las Pinturas Aeropostales sólo se concreticen cuando cumplen el trayecto elegido por el artista en dirección a diferentes contextos culturales, pone en cuestión los conceptos de materialidad, temporalidad y espacialidad de una obra de arte15. De ese modo, presenta un arte que ha asumido plenamente la globalización de la cultura y la reconstrucción del canon occidental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Una lectura política es aquella que señala las condiciones de producción de la escena referida por unos agentes. De tal manera, la lectura del libro me obliga a declarar cual es la plataforma desde la que sostengo la lectura, pero al mismo tiempo, habilita la investigación sobre la política de lectura que el editor del libro ejerce desde su propio diagrama de trabajo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a estas estrategias para burlar los sistemas de distribución y tránsito de “bienes culturales”, las inversiones de los artistas en sus cuadros son altas y esto hay que tenerlo en cuenta. En estos objetos que llamamos “obras de arte” están sedimentados vida, ideas, tensiones. ¿Dónde está la pared blanca en la que pueda ser extendida la totalidad de superficies plegadas? ¿No sería bueno que existiera una pared así? ¿O esas obras han rehusado por su cuenta dicha pared? ¿Se han resignado ante su imposibilidad de ser descubiertas? ¿Están enfadas con la pared blanca? En aquella otra pared hay un cuadro blanco sobre fondo blanco o sólo un espacio, el vacío de un cuadro robado por su propio pintor?.&lt;br /&gt;L as obras no dejan percibir nada sobre sus experiencias con paredes y galerías. Su historia previa cuenta poco en el momento. Su estar por ahí tiene algo de repentino y casual. Ahora permanecen plegadas en sí mismas ante nosotros, no alegan nada en su defensa, no muestran enojo, no toman ninguna iniciativa contra sí mismas, se preservan. Reclaman algo de espacio al margen, sin jactarse de su existencia. Están en el margen, humildes como estanterías en una bodega; puestas, no expuestas; colocadas unas junto a otras, no presentadas en primer plano16.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Están tristes esas obras? ¿Tienen nostalgia de las grandes paredes vacías? ¿Se sienten no realizadas en su íntimo ser-para-la-compra? ¿Simulan ante las grandes exposiciones una capacidad para el exilio de la que se arrepienten secretamente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pueden los artistas ensimismarse y convertirse en autistas, abandonar el arte sin exponer? Pero qué es lo que tendrían que abandonar realmente, tal vez sólo el sistema de galerías y visualidad social. Es decir aquello en lo que ya no está el arte, sino más bien donde se le encubre y enmascara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fue, sin duda, el sentido del gesto iconoclasta de Beuys (1921-1986) con su declaración de abandono del arte, con el que puso en operación el sueño vanguardista de la disolución del arte en la vida. Quizás haya que poder fracasar como artista para avanzar como hombre. Quizás deban descansar incluso los mismos poderes creadores de obras como terrenos ya demasiado explotados durante largo tiempo. Los desmontajes de la felicidad creativa muestran al arte la dirección para hacerse a un lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Beuys el utopista, el pintor, el escultor, el diseñador gráfico, el performer, el teórico del arte, el político, el poeta, el dandy, el hombre de las cavernas, el profesor, el líder carismático, el chamán, el padre de familia, el héroe de guerra incombustible17, condecorado dos veces con la Cruz de Hierro, el que se reconvirtió en político pacifista y militante del partido verde, a él, no le interesaba exponer. Para Beuys exhibir fue siempre sólo una excusa para hablar de la utopía del Arte ante audiencias numerosas. Beuys fue un ácido crítico el sistema del Arte y se resistía a que su obra quedara confinada a galerías, museos y páginas culturales de la prensa del espectáculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a la apuesta absoluta de Beuys por la utopía del continuo arte-vida, éste no es un tiempo del cual esperar mucho. “Pronto saldremos también de esta sala –señala Sloterdijk en la introducción a una Exposición particular en Kassel–; y ninguna distancia habla ebria de una futura gran felicidad. Pero lo visto es lo visto. ¿Qué es visibilidad? Quizás la cotidianeidad de la revelación. ¿Qué es entonces revelación? Que algo nos ilumine con su visibilidad. Cuando estamos al aire libre. Cuando estamos tan afuera que el mundo se muestra”18.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dr Adolfo Vásquez Rocca - E-mail: adolfovrocca@gmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doctor en Filosofía y Teoría del Arte; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV, Pensamiento contemporáneo y Estética. Profesor de Antropología y de Estética -Departamento de Artes y Humanidades. Director de Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net/. Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofía y Culturas en Diálogo. Profesor Asociado al Grupo Theoria Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E-mail: adolfovrocca@gmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1Columna Transversales –Adolfo Vásquez Rocca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos textos constituyen una bitácora, una memoria intelectual y visual de lo que me ha interesado durante estos años, ellos conforman una especie de cannon personal, una suerte de galería de outsiders. Transversales, la columna –que se publica simultáneamente en 3 Revistas Internacionales– tiene un claro carácter interdisciplinario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las investigaciones de Transversales comenzaron cuando, como Académico dictaba mis primeros Seminarios y cursos sobre Pensadores contemporáneos –entre los que se cuentan Peter Sloterdijk, Jean Baudrillard, Joseph Beuys, Nietzsche, etc.– y, por otra parte, iniciaba mi actividad como artista plástico, que entonces –por el natural pudor– me limitaba a definir como experiencias sintácticas, instalándome en el terreno menos sospechoso del arte conceptual, dando con ello a mi producción el carácter de laboratorio de problemas, un campo de proyección conceptual y de simulación gnoseológica. Desde entonces exploro las diversas formas de cruce entre imagen y estructura discursiva, entre lo visual y lo textual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante algún tiempo mi trabajo docente se vio amenazado con devenir un híbrido difícil de clasificar y exfoliar en un departamento académico específico. Pese a todo mis conceptos y criterios sobre las tendencias más contemporáneas del Arte y su relación con las poéticas que las informan, comenzaban a radicalizarse y perfilarse con mayor nitidez. Así, en mis investigaciones y la consiguiente producción de textos se dejaba entrever de el forma cada vez más clara el perfil y la naturaleza de los problemas estético-culturales que me ocupaban, generando Seminarios de investigación, donde comenzó a forjarse un público de estudiantes universitarios como una nueva generación de asiduos lectores, que veían en mis ponencias y conversaciones con figuras de la talla de Raúl Ruiz, Pina Bausch una crónica del quehacer artístico en nuestro país, que es a su vez la misión que con 100 números a su haber a venido cumpliendo con notoriedad la Revista Escáner Cultural, la Revista de Artes- de publicación ininterrumpida más antigua de latinoamerica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2SLOTERDIJK, Peter, “El arte se repliega en sí mismo”, Documenta XI. Kassel, En Revista Observaciones Filosóficas, Sección Estética, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.observacionesfilosoficas.net/elarteserepliega.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3BATTCOCK, Gregory, La idea como arte; documentos sobre el arte conceptual, Editorial Gustavo Gili, S.A., Barcelona, 1987, p. 9.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4 VASQUEZ ROCCA, Adolfo, "Baudrillard; cultura, narcisismo y régimen de mortandad en el sistema de los objetos" , en Revista Almiar, Margen Cero (Madrid; España) / Nº 31 / diciembre 2006 - enero 2007, http://www.margencero.com/articulos/articulos3/baudrillard.htm&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5VALENCIA CARDONA, Mario A., “Los orígenes del arte crítico: La metáfora Rothko”, En Revista de Ciencias Humanas, UTP, 2005.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6Ibid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7 SLOTERDIJK, Peter, “El arte se repliega en sí mismo”, Documenta XI. Kassel, En Revista Observaciones Filosóficas, Sección Estética, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.observacionesfilosoficas.net/elarteserepliega.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, "La crisis de las Vanguardias artísticas y el debate Modernidad-Postmodernidad", En Revista Arte, Individuo y Sociedad. Revista Científica de la Facultad de Bellas Artes, UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID – Año 2005 – vol. 17.ISSN 1131-5598 pp.133 – 154,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.ucm.es/BUCM/revistas/bba/11315598/articulos/ARIS0505110135A.PDF&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9 BEUYS, Joseph, BODENMANN-RITTER Clara, Joseph Beuys: cada hombre, un artista: conversaciones en Documenta 5-1972, Editorial Visor, Madrid, 1995.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10 GARDNER, James, ¿Cultura o Basura?, Acento Editorial, Madrid, 1996, p. .24&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11 FAJARDO , Carlos. "Arte de mediocre convivencia", En: Magazín, El Espectador, Santafé de Bogotá, abril de 1999.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12 SLOTERDIJK, Peter, “El arte se repliega en sí mismo”, Documenta XI. Kassel, En Revista Observaciones Filosóficas, Sección Estética, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.observacionesfilosoficas.net/elarteserepliega.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13SLOTERDIJK, Peter, “El arte se repliega en sí mismo”, Documenta XI. Kassel, En Revista Observaciones Filosóficas, Sección Estética, 2007. http://www.observacionesfilosoficas.net/elarteserepliega.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14 SLOTERDIJK, Peter, “El arte se repliega en sí mismo”, Documenta XI. Kassel, En Revista Observaciones Filosóficas, Sección Estética, 2007. http://www.observacionesfilosoficas.net/elarteserepliega.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15 PIANOWSKI, Fabiane, “El arte postal en el arte contemporáneo: Eugenio Dittborn y Paulo Bruscky”, En Escaner Cultural, 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16SLOTERDIJK, Peter, “El arte se repliega en sí mismo”, Documenta XI. Kassel, En Revista Observaciones Filosóficas, Sección Estética, 2007. http://www.observacionesfilosoficas.net/elarteserepliega.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17Beuys sobrevivió envuelto en fieltro y grasa a las quemaduras tras un accidente del avión militar que pilotaba sobre Crimea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18 SLOTERDIJK, Peter, “El arte se repliega en sí mismo”, Documenta XI. Kassel, En Revista Observaciones Filosóficas, Sección Estética, 2007. http://www.observacionesfilosoficas.net/elarteserepliega.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículos Relacionados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adolfo Vásquez Rocca, “Joseph Beuys 'Cada hombre, un artista'; Los Documenta de Kassel o el Arte abandona la Galería”, Reedición en PSIKEBA –Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales–, Sección Arte, 2007, ISSN 1850-339X, BUENOS AIRES.&lt;br /&gt;http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVR_Beuys_Kassel.htm&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adolfo Vásquez Rocca, "Andy Warhol; 'Mi Filosofía de A a la B y de B a la A'", (Reedición) En Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 36 - noviembre de 2007 - Margen Cero © , Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807&lt;br /&gt;http://www.margencero.com/articulos/articulos_taber/andy_warhol.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo "Georges Perec; Pensar y clasificar", en Revista ADAMAR, Nº 26, 2007, Sitio incluido en el Directorio mundial de literatura de la UNESCO. http://adamar.org/ivepoca/node/232&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo “Música concreta; John Cage “4 minutos y 33 segundos”, oír a través del silencio”, En ESCANER CULTURAL, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Nº 100 – diciembre 2007, Santiago.&lt;br /&gt;http://revista.escaner.cl/node/529&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo “Alteridad e identidad en la nueva novela de Juan Luis Martínez; la deconstrucción de la noción de autor”, KONVERGENCIAS Literatura, Nº 4 – 2007, Capital Federal, Argentina, pp. 130-145&lt;br /&gt;http://www.konvergencias.net/vasquezrocca83.pdf&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo "Baudrillard; Cultura, simulacro y régimen de mortandad en el Sistema de los objetos.", En Cuaderno de Materiales, Revista de Filosofía,&lt;br /&gt;UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID, Nº 22, 2007.&lt;br /&gt;http://www.filosofia.net/materiales/articulos/a_baudrillard_vasquez.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo "La crisis de las vanguardias y el debate Modernidad – Posmodernidad". [Segunda Edición, 2007], en Escáner Cultural – Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Número 93 - Mayo 2007, SANTIAGO.&lt;br /&gt;http://revista.escaner.cl/node/134&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo “El Giro Estético de la Epistemología; La ficción como conocimiento, subjetividad y texto”, En Revista AISTHESIS,&lt;br /&gt;INSTITUTO DE ESTÉTICA DE LA PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE, PUC, Nº 40, 2006.&lt;br /&gt;http://www.puc.cl/estetica/html/revista/pdf/Adolfo_Vssquez.pdf&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo "Raúl Ruiz y la Poética del Cine; sobre las permutaciones antropológicas en 'La recta provincia'" - Adolfo Vásquez Rocca, En PSIKEBA –Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales–, Sección Arte, 2007, ISSN 1850-339X, BUENOS AIRES.&lt;br /&gt;http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVR_Raul_Ruiz_La_recta_provincia.htm&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo "Antonioni; el cine de la incomunicación; Réquiem por la modernidad", En Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 35 - 2007 Margen Cero © , Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807&lt;br /&gt;http://www.margencero.com/articulos/articulos_taber/michelangelo_antonioni.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo "Baudrillard; de la metástasis de la imagen a la incautación de lo real", En EIKASIA. Revista de Filosofía, OVIEDO, ESPAÑA. ISSN 1885-5679, año II, Nº 11 (julio 2007) pp. 53-59.&lt;br /&gt;http://www.revistadefilosofia.com/11-02.pdf&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://img517.imageshack.us/img517/9899/00visualphilosophyyh4.jpg&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E-mail: adolfovrocca@gmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Las opiniones vertidas en Escáner Cultural son responsabilidad de quien las emite.&lt;br /&gt;No representando necesariamente a la revista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creative Commons License&lt;br /&gt;Los textos publicados en Escáner Cultural están -si no se indica lo contrario- bajo una licencia Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada de Creative Commons.&lt;br /&gt;Puede copiarlos, distribuirlos y comunicarlos públicamente siempre que cite su autor&lt;br /&gt;y la revista que los publica (www.escaner.cl), no los utilice para fines comerciales y no haga con ellos obra derivada. La licencia completa se puede consultar en licencia Creative Commons.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-2605600031782459215?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/2605600031782459215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=2605600031782459215&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/2605600031782459215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/2605600031782459215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2007/12/dnde-va-el-arte.html' title='¿A dónde va el arte?'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-3465497932734292761</id><published>2007-12-05T10:09:00.000-08:00</published><updated>2009-05-17T23:02:33.528-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cultura'/><title type='text'>El compositor y el neoliberalismo economico</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;center&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="nomodel" style="color: rgb(0, 0, 128);"&gt;Revista musical chilena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="nomodel" style="color: rgb(0, 0, 128);"&gt;&lt;span class="nomodel" style="color: rgb(0, 0, 128);"&gt;ISSN 0716-2790 &lt;em&gt;versión       impresa&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;table  style="text-align: left; margin-left: 0px; margin-right: 0px;font-family:arial;" width="100%" border="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td width="3%"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;td width="94%"&gt;&lt;table width="100%" border="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td width="75%"&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(128, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Rev. music. chil. v.51 n.187 Santiago ene. 1997&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td width="25%"&gt;&lt;table width="100%" border="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr align="right"&gt;&lt;td&gt;&lt;table&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td valign="middle"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a href="javascript:void(0);" onmouseout="status='';" class="nomodel" style="text-decoration: none;" onclick="'OpenArticleInfoWindow" script="sci_isoref&amp;amp;pid=" lng="es" onmouseover="status='Como citar este artículo'; return true;"&gt;&lt;img src="http://www.scielo.cl/img/es/fulltxt.gif" align="middle" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a href="javascript:void(0);" onmouseout="status='';" class="nomodel" style="text-decoration: none;" onclick="'OpenArticleInfoWindow" script="sci_isoref&amp;amp;pid=" lng="es" onmouseover="status='Como citar este artículo'; return true;"&gt;Como citar este artículo&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt; &lt;div align="center"&gt;   &lt;h3&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;El compositor y el neoliberalismo económico&lt;/i&gt;&lt;/span&gt; &lt;/h3&gt; &lt;/div&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Si enfrentamos al creador musical a la disyuntiva de ser consecuente consigo mismo o transar ante las exigencias del medio, estamos colocándolo ante la elección entre el libre albedrío, propio de un artista, o el sometimiento comercial y mercantil, propio de un ciudadano común de nuestros días.&lt;br /&gt;      Si consideramos al creador musical como un artista, mal le podemos exigir que se someta a un sistema que liquida toda posibilidad de desarrollo de su propia función social, el ser artista y proponer nuevas visiones y experiencias al resto de sus contemporáneos.&lt;br /&gt;     El neoliberalismo activo en el campo de las artes, transforma las obras en mercancía para someterlas al mercado en iguales condiciones que un bien material de consumo, sea este suntuario o de primera necesidad. Para efectuar esta operación, la mercancía (en este caso la obra de arte) debe ser demandada por un eventual consumidor. Es más, no basta un consumidor sino miles que requieran y elijan aquella obra de arte.&lt;br /&gt;       ¿Cómo puede, una obra, lograr    tal número de adherentes y consumidores? Hay dos posibilidades básicas:       &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;1. Montar una campaña publicitaria de difusión de aquella obra, de modo tal, que el consumidor reconozca en ella ciertos valores y utilidades para éste.&lt;br /&gt;2. Que la obra no corresponda al artista, sino a la masa consumidora misma, ingresando a formar parte del contínuo amorfo e indiferenciado que la rodea (música comercial propiamente tal). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Ante lo expuesto, es un error considerar a la música, en cuanto arte, como un negocio. El mercado no es capaz de regular la vida artística de un país. La prueba est  en que en aquellos países donde el neoliberalismo y el libre mercado operan hace ya varios años, el estado regula y compensa sus falencias naturales, estableciendo espacios aptos para el desarrollo de las artes y distanciándose justamente de las limitaciones y exigencias del mercado. En otros casos, no es el estado quien asume esta tarea, sino fundaciones privadas que, a la manera de los antiguos mecenazgos, estimulan y promueven el libre ejercicio de la creatividad del artista.&lt;br /&gt;     En Chile, un país novato en el ejercicio del libre mercado y fácil presa de los vicios del neoliberalismo, la situación del compositor no puede ser más deprimente. Los espacios de difusión o laborales a los que tiene acceso un compositor actual son mínimos y en algunos casos inexistentes.&lt;br /&gt;     El estado, aduciendo otras prioridades de tipo social, ha descuidado absolutamente el desarrollo de la cultura nacional cometiendo dos errores básicos: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;1. Creer que el mercado debe regular toda actividad, sea comercial, educacional o cultural.      &lt;br /&gt;2. Creer que el arte y la música, en especial, es y sólo es aquella que la masa consumidora busca y acepta sin cuestionamientos, sin saber siquiera por qué. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La existencia de pequeños fondos concursables estatales y a veces privados no logra establecer una posibilidad de equilibrio para el normal desarrollo de la composición musical. Es más, en el caso del FONDART del Ministerio de Educación&lt;sup&gt;&lt;a href="http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0716-27901997018700017&amp;amp;script=sci_arttext#3"&gt;3&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;, los fondos destinados a proyectos de creación propiamente tal no alcanzan al 10%, destinándose el resto a proyectos educacionales, de infraestructura y de difusión (preferentemente tradicional). En este caso se ha llegado a confundir la música clásica tradicional con la cultura musical de nuestro país.&lt;br /&gt;     La verdadera cultura es el hacer, el conocer, el investigar, el criticar, el cuestionar, etc. Consumir pasivamente, contentarse con los &lt;i&gt;status quo&lt;/i&gt;, dejar que otros actúen y decidan por nosotros,    no hace más que aniquilar la identidad y la cultura de un país.       &lt;br /&gt;     En cuanto a la música sometida a los criterios del libre mercado, en los últimos años he podido constatar que para la sociedad chilena la música -en cuanto arte- no existe como tal. Es tal la continuidad de la presencia sonora en el espacio ciudadano, que el individuo rodeado y sometido a este habitat acústico no reconoce ni diferencia una música de otra, no requiere siquiera elegir u optar, no necesita buscar una u otra música y, lo que es más grave, ya no acepta la presencia del silencio -condición &lt;i&gt;sine qua    non&lt;/i&gt; para la manifestación de una obra de arte sonora.    &lt;br /&gt;     Considerando lo expuesto, no podemos seguir engañándonos y aceptando el actual estado de las cosas. Se hace absolutamente necesario actuar y poner en discusión este problema. No podemos pretender tampoco que sea la propia comunidad la que encuentre soluciones al respecto, ya que ésta se encuentra sometida a un sistema que no permite siquiera la independencia de los grupos sociales.&lt;br /&gt;     La falacia y la ironía insertas en el manoseado término de "aldea global" son reflejo de una manipulación ideológica que pretende usar a la masa como consumidor y al individuo como elector, el cual, ante el descomunal cúmulo de información cruzada, termina anulado y absorbido por las decisiones macro que se toman, por no se sabe quién, en nombre de la comunidad.&lt;br /&gt;     El arte es un acto individual, es la expresión única y por ende novedosa de un individuo y que, una vez concretada en una obra, queda a disposición de sus semejantes. Este hecho simple y natural es el que está en peligro de desaparecer de la conducta social por efecto de una desconsiderada y brutal acción, producto de los criterios del neoliberalismo y su economía de libre mercado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;sup&gt;&lt;a name="3"&gt;&lt;/a&gt;3&lt;/sup&gt; Fondo para el Arte y la Cultura del Ministerio    de Educación.       &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;Alejandro Guarello &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;      &lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td width="3%"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;hr  style="margin-left: 0px; margin-right: 0px; height: 3px;font-family:arial;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;" class="normal"  &gt;© &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 128);font-family:arial;font-size:100%;" class="negrito"  &gt;&lt;i&gt;2007      Facultad de Artes, Universidad de Chile&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 128);font-family:arial;font-size:100%;" class="negrito"  &gt;Compañía 1264&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 128);font-family:arial;font-size:100%;" class="negrito"  &gt; Casilla 2100 &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 128);font-family:arial;font-size:100%;" class="negrito"  &gt;Santiago de Chile&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 128);font-family:arial;font-size:100%;" class="negrito"  &gt;Tel: (56 2) 678 1337&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 128);font-family:arial;font-size:100%;" class="negrito"  &gt;Fax: (56 2) 671 1435&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="negrito" style="color: rgb(0, 0, 128);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-3465497932734292761?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/3465497932734292761/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=3465497932734292761&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/3465497932734292761'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/3465497932734292761'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2007/12/el-compositor-y-el-neoliberalismo.html' title='El compositor y el neoliberalismo economico'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-5676300711893933336</id><published>2007-12-03T09:33:00.000-08:00</published><updated>2007-12-03T09:38:35.696-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cultura y economía en chile'/><title type='text'>Cultura y economía en Chile</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;¿Una nueva aparición de la cultura?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Fuente: extracto apunte de &lt;span style="font-size:11;"&gt;Eugenio Ortega Riquelme&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:7;"&gt;1&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La sociedad chilena sabe que algo profundo se transformó en estas dos últimas décadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es el debilitamiento cultural de la sociedad nacional con sus raíces en el siglo XX. Es decir, se diluyen los valores, instituciones y prácticas que servían de fundamento al sentido de pertenencia a una comunidad nacional. Esta se ve envuelta, simultáneamente, en intensos procesos de hegemonía y autonomía de lo económico, de individualización y globalización. La vida parece más solitaria. Se ha desvanecido la confianza en el barrio y en la calle. La gente cambia el miedo generalizado al “sapo delator” por el temor al delincuente. En el trabajo se está siempre con temor tanto por la inseguridad en el empleo como por las transformaciones tecnológicas. Estas obligan a estar atentos a la necesidad de reciclarse para adecuarse a las nuevas exigencias de la productividad de tal modo de mejorar las condiciones competitivas de las empresas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La vida en las grandes ciudades se hace cada día más compleja. La congestión, distancia y duración de los desplazamientos entre el lugar de vida y de trabajo es cansador y ocupa una parte importante de las horas de una persona. El tiempo libre para la familia y para realizar otras dimensiones de la vida se hace cada día más limitado. Las nuevas dependencias de la tarjeta de crédito o de las presiones familiares para comprar lo que el &lt;i&gt;marketing &lt;/i&gt;propone, hace que muchas veces sea necesario tener una jornada y media de trabajo. Al fin de mes no sólo hay que pagar, como antes la luz y el agua, ahora hay que compartir el costo de la educación en algunos liceos o escuelas o pagar un colegio particular. Hay que hacer un copago en las atenciones de salud y, además, el trabajador debe asumir el costo de la previsión. La vida definitivamente para muchos es más pesada y exigente. Pero hay que adaptarse. No existe alternativa. Si todos los trastornos que se sufren en la vida cotidiana revisten diversos significados, nada indica que tengan algún sentido. Surgen manifestaciones de indiferencia a objetivos colectivos, de desapego a las instituciones, de escepticismo frente a los valores y a los símbolos que daban antes sentido a la vida personal y social. Se manifiestan en diversas formas, actitudes o comportamientos, especialmente en los jóvenes que parecen indicar un grado creciente de desintegración social. El estilo de vida ha cambiado y pocos pueden comprender las razones del cambio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero, quizás por el desajuste entre lo que vivimos y lo que está en nuestra memoria y en nuestro imaginario surge una nueva oportunidad para revalorizar el papel de la cultura en la construcción de nuestro futuro como país. En la llamada “democracia de mercado” en un mundo globalizado con su tendencia a la homogenización de la cultura, que se hace presente a través de la globalización de la comunicaciones, la industria cultural y la internacionalización de modas y gustos, ¿puede volver a tomar su importancia y su papel las necesidad de contar con nuevas bases culturales que moldeen el “nosotros” nacional, nuestra identidad y nuestra capacidad de ser sujetos sociales? Posiblemente en pocas etapas en la historia fue tan necesario no sólo vivir en el presente sino que la sociedad pueda proyectarse al porvenir. Desgraciadamente esto sucede cuando en el plano intelectual nunca se ha estado tan pobremente armado para concebirlo (Laïdi, 1997. Pag. 25). Y es en estos momentos cuando se pone en cuestión no los mercados ni la globalización del capitalismo sino la necesidad de “governance”, de darle un contenido cultural, es decir fundamento, unidad y finalidades a la economía. Por ello que por todas partes los restos de identidades colectivas se ven solicitadas y reactivadas por los actores políticos y sociales más diversos para innovar y reencontrar sentido al poder, a la economía y a la convivencia logrando equilibrar continuidad y cambio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desde otra perspectiva, se desarrolla una ola crítica a las políticas neoliberales que trajeron consecuencias a la vida cotidiana de las personas y las sociedades sin preservar ni la integración social ni las identidades culturales. Como lo señalan Informes recientes de Naciones Unidas y del Banco Mundial, esta situación no solo ha afectado a países en desarrollo sino también a los desarrollados de occidente. Ello podría ser un signo de que la hegemonía y autonomía de la economía globalizada no estaría respondiendo a las necesidades de integración y participación social y a la legitimidad de la democracia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Muchos estudiosos en los últimos años observan efectos no esperados con las recetas neoliberales que prometían el desarrollo y el bienestar. El primero en dar la voz de alarma entre los que en su momento lanzaron el llamado Consenso de Washington que dio luz verde a las políticas de ajustes basadas en criterios economicistas fue Michael Camdessus. En 1992 afirmó: “Las agencias internacionales, entre estas el FMI no han puesto atención suficiente en los costos humanos de corto plazo que están involucrados en el ajuste o en la transición a una economía de mercado. El componente social de las intervenciones ha sido esporádico, financieramente inadecuado y desorganizado” (M. Camdessus, 1992).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hace poco tiempo el ahora ex Director del FMI afirmó: “El neoliberalismo no es mi religión. Sólo ve la mano invisible del mercado. Mi concepción de la economía incluye la mano invisible del mercado, pero también la mano de &lt;b&gt;la solidaridad y lo que llamamos en francés la “mano de la justicia”&lt;/b&gt;, la cual es el símbolo del Estado como regulador, proporcionando una estructura de mercado que &lt;b&gt;maximiza el potencial de la sociedad &lt;/b&gt;para la prosperidad y el bienestar” (M. Camdessus, 2000).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Este retorno a la importancia de valores culturales en relación con las bases de la&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;economía se puede constatar también en la siguiente afirmación: &lt;b style=""&gt;“la conservación de la cultura reviste vital importancia&lt;/b&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:14;" &gt;, no sólo la de los artefactos, libros y lugares históricos, sino también la de la palabra y las artes. Creo que no puede haber un verdadero desarrollo nacional si no se preservan la historia y la cultura de los pueblos sobre todo en un nuevo medio globalizado, en el que hay la presión para imponer la “uniformidad” en todos los países.” &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;El que escribe estas páginas es James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial (1999). Más aún se pregunta: “qué sería de países como Francia, Alemania, Italia, y aún Australia, sin la cultura que los define.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Las citas anteriores son el resultado de una revisión crítica a la hegemonía del mercado globalizado que no logra cumplir sus promesas fundantes como son la integración social y el bienestar para todos. Sin ello se aumenta la pobreza y se pone en cuestión la sustentabilidad de la democracia y del propio modelo económico surgido de la tecnocracia que no se percató que las recetas económicas por si solas no resuelven todas las demandas de la sociedad. Para el Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz, “el desarrollo de un país está inserto en su organización social, de manera que abordar las inequidades estructurales requiere no sólo cambios económicos, sino también transformaciones en la sociedad misma” (J. Stiglitz, 1998).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Algo similar comienza a suceder en Chile. Diversos estudios empíricos dan señales de que la sociedad no se conforma con los resultados y ofertas que la economía globalizada entrega a la población. El modelo actual se presenta como un desafío más o menos gratificante que se le abría a una gama creciente de empresas para conquistar mercados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En algunos casos fue una oportunidad para readecuarse a las exigencias de la competitividad ya que se podía tener acceso a nuevas tecnologías. Este modelo de crecimiento no aparece como una esperanza para las grandes mayorías. Una economía capitalista globalizada ha sido un desafío más bien elitista que no ha comprometido la adhesión de la sociedad por más que algunos los líderes empresariales y políticos así lo proclamen. Ello se ha agravado con los efectos de la crisis que nos complica la vida desde 1998. La encuesta del PNUD 2002 muestra claramente que se mantiene un sentimiento de distancia y lejanía, cuando no de irritación de una parte significativa de la sociedad sobre las reglas de juego que implica el modelo en la vida cotidiana de las personas y las familias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De lo anterior se desprende que se ha desarrollado una brecha que separa la experiencia -lo que hacemos- de la espera -aquello a lo que aspiramos o soñamos. (IDH, Chile 2000). Cada vez se hace más crítica una forma de vida que desconecta lo que se hace del sentido o finalidades sociales, es decir del proyecto o por-venir. La economía esta vez, como lo hacen Wolfansohn, Stiglitz y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Camdessus, requiere de la sociedad y la cultura para hacer más armónico y sustentable el desarrollo. Ello implica construir sentido y finalidades. Solo la cultura entrega los fundamentos adecuados sobre el horizonte hacia donde puede orientarse el futuro de la sociedad chilena con su identidad y su historia. En otras palabras, la pregunta de los chilenos cada día parece centrarse más en el para qué y hacia dónde y no sólo en el cómo. Esta respuesta sólo la tienen los que saben discernir en el pasado, con sus altos y bajos, las señales del futuro. La Historia no es inútil. Nos valora y nos enseña. También nos reprende. No se trata de repetir el pasado en ningún ámbito. Pero como los seres humanos la historia está presente y nos sigue. El gran desafío es saber discernir nuestro porvenir desde ella. Chile parece estar cada día más en esta coyuntura, es decir saber fundar un orden social (unidad) que conozca sus finalidades. Esa es la tarea de la cultura más específicamente de una cultura cívica que pueda desentrañar en nuestro imaginario y en los estilos de vida cotidianos las orientaciones o pautas de cómo queremos el futuro. La economía es un medio muy importante pero sólo un medio que sirve a finalidades y a valores que entreguen sentido a la vida en común.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Esta aproximación cultural de los desafíos que enfrenta el país, empieza a ser reconocido por los propios agentes económicos. Cuando se coloca como tema de ENADE 2000 el tema de la “confianza”. Ya no es un problema solamente económico o financiero el que se percibe como obstáculo a la expansión económica. Puede tratarse de la confianza en las relaciones con el Gobierno, pero es también la confianza que los ciudadanos tienen con sus empresarios. Muchos datos empíricos muestran una enorme distancia entre ambos. Cuando los empresarios comienzan a preguntarse por su responsabilidad social frente a los problemas de la pobreza o la inequidad en el nivel de ingreso quiere decir que ellos son también un problema para disminuir la brecha de la desconfianza. Como lo señala Weber, esta es la virtud que da fundamento al capitalismo que él considera próximo al sentido ético del calvinismo. El capitalismo aventurero es el que logra el lucro generando desconfianza por los medios con que lo obtiene. La base cultural del capitalismo se encuentra sólo en la sustentabilidad de la confianza social que genera. La cultura vuelve a poner las cosas en su lugar. La economía es un medio orientado al “bien común”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Otro ámbito en el cual la cultura vuelve a ser el centro de la preocupación económica es el tema del tiempo. La inmediatez con que se vive el quehacer económico y también político impide construir una mirada de futuro que tenga como objetivo desafíos que están a la vista y que son obligaciones éticas del capitalismo weberiano, o de la ética católica o de una ética secular. La pobreza, la injusticia, la falta de consideración a la dignidad de muchos trabajadores, la necesidad de crear más igualdad en los ingresos y en las oportunidades, más consideración a la subjetividad o los grandes desafíos mundiales que obligan a preservar los bienes comunes de la humanidad son responsabilidades que la inmediatez no deja conversar ni asumir. Se plantean sólo soluciones que lleva a “hacer más cosas” para la gente pero se carece de un proyecto de futuro compartido. Y todo proyecto tiene su fundamento en “ideas, valores y representaciones” es decir en una base cultural para los tiempos de la individualización y de la globalización.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;¿Cómo convivir con la diversidad y construir identidad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hay quienes han diagnosticado que a los chilenos les cuesta aceptar al otro distinto, al otro trabajador o empresario, mapuche o huinca, socialista o militar, protestante o católico, peruano o boliviano. Pero también nos cuesta aceptar la diversidad en el orden económico. En Chile pareciera que los únicos reales agentes económicos fueran las grandes empresas nacionales o extranjeras. Más aún, sólo aceptamos un tipo de forma empresarial. Les empresas asociativas cooperativas o de otro orden fácilmente se las califica como estructuras del pasado que no tienen validez ni importancia. La economía informal que representa gran parte del empleo es desconocida, excepto para algunos especialistas. Cuesta construir espacios y oportunidades para todos los diversos tipos de empresas o agentes productivos. Una cultura de la diversidad en todos los planos, incluso  en el productivo, parece una tarea pendiente para lograr la integración social y mantener nuestra identidad. Señalaría para el caso de Chile lo que afirma la UNESCO en su Informe Mundial sobre Cultura (1998): “imponer un modelo uniforme a culturas y a países diferentes supone un riesgo para el porvenir económico de esos países y para el de todo el planeta. Nos encontramos actualmente ante una encrucijada y debemos adoptar una estrategia plural y optar por la diversidad y no por la uniformidad”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La riqueza que presenta el país es su diversidad desde las pequeñas comunas y localidades con sus tradiciones y costumbres hasta su clima y su geografía. Lo mismo sucede en el plano religioso o ideológico; en el plano de las expresiones culturales y, como ya hemos dicho en el mundo productivo. Para Anthony Giddens dicha pluralidad hace necesario que los países que se insertan en una modernización globalizada de sus economías revisen constantemente los patrones con que enfrentan su aproximación a la economía. La razón que entrega Giddens es que entramos en una era que podríamos llamar de “una economía de alto riesgo” y ello obliga a políticas de “prevención”. La economía de alto riesgo, que refleja las condiciones de la globalización, es una economía que descoloca una y otra vez a los agentes económicos, especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Es una economía que no integra sino que diluye el cemento cultural.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Es una economía en que la creación de la riqueza, la seguridad y la calidad de la vida quedan desacopladas”. Más aún para muchos agentes económicos que no son actores de la economía global “el crecimiento está alimentado por fuerzas que intensifican la incertidumbre más que reducirla” (A. Giddens, 1997).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lo interesante es que este autor afirma la necesidad de explorar caminos distintos a la forma puramente economicista y mercantil de hacerse presente en la modernización globalizada. No se trata de desplazar el mercado pero si domesticarlo. La historia no está de nuestra parte, no posee teleología y no nos proporciona garantías, señala Giddens.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero un elemento esencial de modernidad, la fuerte naturaleza contrafáctica del pensamiento dirigido al futuro, posee implicancias positivas y negativas, porque a través de él, podemos vislumbrar futuras alternativas que asuman la diversidad de las realidades presentes cuya sola propagación podría ayudar a que se realizasen, dando espacio a la creatividad de las diferentes experiencias sociales. Existen proyectos singulares de modernización y de capitalismo. Esto porque la modernización y la globalización, que nace de Occidente, no son proyectos acabados y se encuentra con concepciones y con estrategias diferentes en los países. “Porque ni la radicalización de la modernidad, ni la mundialización del capitalismo y de la vida social son, en ningún sentido procesos acabados. Se pueden dar muchas clases de respuestas culturales a estas instituciones dada la diversidad cultural de los países y del mundo en su conjunto” (A. Giddens, 1994,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;pag. 163).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La diversidad cultural confrontada a la globalización, como lo señala Wolfhanson, puede transformarse en un momento de creación de nuevos horizontes para sujetos capaces de crear su propia historia y no dejarse arrastrar por los valores y estilos de vida que se les impone desde la corriente homogenizadora de la globalización. &lt;b&gt;Se trata, no de esquivar este proceso de mundialización, sino estar en él de la manera adecuada. &lt;/b&gt;Adecuada a las realidades propias de cada país. Esa es la novedad de la modernidad, construir actores reflexivos capaces de definir cómo se desea estar en el mundo. Para ello se requiere capacidad de creatividad y de renovación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En el orden económico es donde más es necesario afirmar que las diversidades en cada país requieren ser conocidas, valoradas y no seguir, en ciertas áreas, sólo políticas tecnocráticas de carácter universal cada día más desconectadas de las localidades o de las regiones. La única estrategia posible para recuperar la calidad de sujetos de las personas y de los grupos sociales y de lograr de ellos respuestas que potencien el crecimiento, es preservando las identidades culturales. Estas pueden transformarse en capital social. Las diversas expresiones culturales pueden entregar el fundamento, las finalidades que quieren perseguir los diversos grupos, barrios, localidades y comunas. Así será posible lograr unidad entre los individuos para ser sujetos (governance) de este proceso globalizador y no meros observadores del mismo. Subrayamos que la diversidad cultural es una riqueza escondida en nuestra sociedad que podemos potenciarla si entre otras dimensiones las entendemos como el adhesivo de las distintas comunidades. Así tendrán la capacidad de enfrentar por ellos mismos, con apoyo de los municipios, los gobiernos regionales y las políticas públicas nacionales los objetivos propios de las distintas comunidades. Mi afirmación en este sentido es que cuanto más se reconozca la diversidad y se entregue espacio a su desenvolvimiento, se creará mejores condiciones para fortalecer el adhesivo de lo nacional. El sentido de lo nacional se fortalece en la diversidad asumida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Alcanzar la deseada meta del desarrollo económico es más viable que nunca en términos de tecnologías y potencial productivo. Pero el objetivo se halla muy distante de muchas poblaciones de Chile. Para ello hay que tomar en serio lo que señala Joseph Stiglitz, quien aboga por un nuevo Consenso de Washington que revise las políticas, metas e instrumentos seguidas por las instituciones financieras multilaterales. Resalta el mismo prestigioso economista, que “la experiencia latinoamericana sugiere que deberíamos reexaminar, rehacer y ampliar los conocimientos de desarrollo que se toman como verdad” Y esto es coherente con lo que indican diversas líneas de investigación recientes que sugieren que es imprescindible superar los reduccionismos de corte economicistas e incluir en la reflexión sobre el desarrollo dimensiones políticas, institucionales y culturales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;(B. Kliksberg, 1999). Por ejemplo, Alesina Rodrik (1994), entre otros, sugieren que la desigualdad de renta reduce el crecimiento económico subsiguiente. Knak y Keefer (1996) encuentran que altos niveles de confianza social son positivos en relación con la inversión. Ellos midieron econométricamente las correlaciones entre confianza y cooperación cívica, por un lado, y crecimiento económico, por otro, en un amplio grupo de países y encontraron que el primero tiene un fuerte impacto sobre el segundo. (B. Kliksberg, 1999). Y Easterly y Levine (1996) muestran una correlación negativa entre un índice de fragmentación etnolinguística y niveles subsiguientes de crecimiento económico (D. Rodrik, 1997)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;A modo de conclusión&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En esta perspectiva, las tesis que sostuviera el Informe de Desarrollo Humano de Chile 2000, tienen toda validez. El desarrollo en general y el Desarrollo Humano en particular es, en gran medida, como lo propone B. Kliksberg, función de medidas políticas, institucionales y culturales que expresen la fortaleza de la sociedad. Quizás en la actualidad estemos muy centrados en las políticas públicas y desconozcamos la riqueza cultural de la sociedad. Si se logra su &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;complementariedad se potenciará el desarrollo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Podríamos asimilar lo anterior, para los efectos de este trabajo, a la noción de capital social y cultural &lt;b&gt;El desarrollo económico requiere de grados altos de confianza y de reciprocidad entre los actores de una sociedad, normas de comportamiento cívico practicadas y un extenso sólido nivel de asociatividad. &lt;/b&gt;Aunque la confianza y la reciprocidad son valores que tienen significado en si, también son funcionales a un buen y eficiente funcionamiento de la economía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;(3 de octubre de 2002)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:6;"&gt;1 &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10;"&gt;Sociólogo, Coordinador Responsable de los Informes sobre Desarrollo Humano en Chile. Este&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:arial;font-size:10;"  &gt;documento para discusión, sólo compromete al autor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8449795065806079377-5676300711893933336?l=sonimaginario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sonimaginario.blogspot.com/feeds/5676300711893933336/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8449795065806079377&amp;postID=5676300711893933336&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/5676300711893933336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8449795065806079377/posts/default/5676300711893933336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sonimaginario.blogspot.com/2007/12/cultura-y-economa-en-chile.html' title='Cultura y economía en Chile'/><author><name>ingrid odgers</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16967402394289441500</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://bp0.blogger.com/_0LM7uAOcn1A/R5wEN1J3DaI/AAAAAAAAAvM/Xoeh6XXcGEQ/S220/ingrid02-recital.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8449795065806079377.post-7688076620453606959</id><published>2007-12-02T14:22:00.000-08:00</published><updated>2009-05-17T23:00:09.085-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='estudios identidad imaginario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cultura'/><title type='text'>EL DESAFIO CULTURAL DE CHILE</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_0LM7uAOcn1A/R1Mzd3sFfYI/AAAAAAAAAmk/RqydiHf1fyk/s1600-R/DINAMICACULTURAL.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_0LM7uAOcn1A/R1Mzd3sFfYI/AAAAAAAAAmk/LCy9X-qbLOY/s320/DINAMICACULTURAL.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139508188017950082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_0LM7uAOcn1A/R1Mze3sFfZI/AAAAAAAAAms/IdXkJOQkpzs/s1600-R/FRASEDEACUERDO.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_0LM7uAOcn1A/R1Mze3sFfZI/AAAAAAAAAms/mdxMqWiejv8/s320/FRASEDEACUERDO.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139508205197819282" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_0LM7uAOcn1A/R1MzfXsFfaI/AAAAAAAAAm0/HYtRgjj83EU/s1600-R/IMAGENESDESOCIEDAD.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_0LM7uAOcn1A/R1MzfXsFfaI/AAAAAAAAAm0/0nTN0j0IjZU/s320/IMAGENESDESOCIEDAD.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139508213787753890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_0LM7uAOcn1A/R1MzfnsFfbI/AAAAAAAAAm8/yE1XNfnCQbc/s1600-R/MAPADELOSMODOSDEVIDA.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_0LM7uAOcn1A/R1MzfnsFfbI/AAAAAAAAAm8/Thq92U_vT-4/s320/MAPADELOSMODOSDEVIDA.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139508218082721202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:11;"&gt;EL DESAFIO CULTURAL DE CHILE&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:11;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;En las últimas dos décadas los cambios han transformado la fisonomía de Chile. Las nuevas autopistas, la expansión del tráfico aéreo, las líneas de teléfono, las antenas de los televisores y celulares, los enlaces de Internet crean interconexiones entre lugares y personas que antes no se vinculaban. Chile no se parece ya a los dibujos de los libros escolares en los que aprendió a leer la mayoría de los chilenos. Como nunca los chilenos disponen de la infraestructura para sentirse cerca y unidos en un territorio que ya no es un obstáculo. Chile ha perdido el carácter insular de solo algunas décadas atrás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Más profundos e impactantes que los cambios exteriores han sido los cambios en el interior de las personas. Como no están a la vista, cuesta reconocerlos. Y, por ende, no es fácil encontrar las palabras y ponerle nombre a las vivencias personales. Pero los cambios están ahí. Así como el paisaje, también la propia vida y las maneras de vivir juntos se transformaron, volviéndose ambivalentes y confusas. No es raro sentir desorientación y, a veces, impotencia. Ni sorprende cierta irritación en las relaciones sociales. Los chilenos viven con perplejidad este hallarse cada vez más cerca unos de otros, pero sintiéndose extraños entre sí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;El Presidente de la República don Ricardo lagos señaló en relación al Bicentenario: “es una ocasión para dedicar esta década 2000-2010 a reflexionar juntos sobre la trayectoria histórica de Chile, así como imaginar su futuro.” Es tiempo de volver a plantearse las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;preguntas de fondo: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos? La próxima celebración del Bicentenario de la Independencia de Chile es una buena ocasión para hacerlo. En el momento de la Independencia Chile decidió por su cuenta y riesgo elpaís que quería ser. Ahora, es bueno interrogarnos de nuevo acerca de “nosotros, los chilenos”. El desafío no es un asunto reservado a los intelectuales. Es el Chile actual, la mayoría de sus habitantes, quienes se hacen la pregunta y buscan una respuesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Cuando más de la mitad de los tres mil seiscientos encuestados por el PNUD a mediados del 2001 manifiesta dudas de que algo así como “lo chileno” exista, es que ha llegado la hora de ponerse ante el espejo y preguntarse: ¿nos sentimos parte de un Nosotros común?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Existen distintas formas de entender o definir “LO CHILENO”, frente a esto usted cree que… (porcentaje)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;      &lt;/div&gt;  &lt;table class="MsoTableGrid" style="border: medium none ; border-collapse: collapse;" border="1" cellpadding="0" cellspacing="0"&gt;  &lt;tbody&gt;&lt;tr style=""&gt;   &lt;td style="border: 1pt solid windowtext; padding: 0cm 5.4pt; width: 216.1pt;" valign="top" width="288"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;Lo chileno está   en nuestras costumbres, valores e historia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td style="border-style: solid solid solid none; padding: 0cm 5.4pt; width: 32.3pt;" valign="top" width="43"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;42&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style=""&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid; padding: 0cm 5.4pt; width: 216.1pt;" valign="top" width="288"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;Hoy en día es   difícil decir qué es lo chileno&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid none; padding: 0cm 5.4pt; width: 32.3pt;" valign="top" width="43"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;28&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style=""&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid; padding: 0cm 5.4pt; width: 216.1pt;" valign="top" width="288"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;No se puede   hablar de lo chileno, todos somos distintos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid none; padding: 0cm 5.4pt; width: 32.3pt;" valign="top" width="43"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;30&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style=""&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid; padding: 0cm 5.4pt; width: 216.1pt;" valign="top" width="288"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;NS_NR&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid none; padding: 0cm 5.4pt; width: 32.3pt;" valign="top" width="43"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style=""&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid; padding: 0cm 5.4pt; width: 216.1pt;" valign="top" width="288"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;Total&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid none; padding: 0cm 5.4pt; width: 32.3pt;" valign="top" width="43"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;100&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt; &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;table class="MsoTableGrid" face="arial" style="border: medium none ; border-collapse: collapse; text-align: left; margin-left: 0px; margin-right: 0px; width: 22px; height: 55px;" border="1" cellpadding="0" cellspacing="0"&gt;  &lt;tbody&gt;&lt;tr style=""&gt;   &lt;td style="border: 1pt solid windowtext; padding: 0cm 5.4pt; width: 216.1pt;" valign="top" width="288"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;     &lt;/tr&gt;  &lt;tr style=""&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid; padding: 0cm 5.4pt; width: 216.1pt;" valign="top" width="288"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;     &lt;/tr&gt;  &lt;tr style=""&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid; padding: 0cm 5.4pt; width: 216.1pt;" valign="top" width="288"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;     &lt;/tr&gt;  &lt;tr style=""&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid; padding: 0cm 5.4pt; width: 216.1pt;" valign="top" width="288"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;     &lt;/tr&gt;  &lt;tr style=""&gt;   &lt;td style="border-style: none solid solid; padding: 0cm 5.4pt; width: 216.1pt;" valign="top" width="288"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;     &lt;/tr&gt; &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;Fuente: Encuesta Nacional PNUD, 2001.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Todas las sociedades necesitan una imagen de sí mismas. Chile no ha sido una excepción. De mil maneras la imagen de Chile ha narrado sus éxitos y sus fracasos, sus miedos y anhelos. Le ha mostrado lo que ha sido y lo que puede ser. Desde que se escribieron las páginas de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;La Araucana&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;, Chile ha sido una y otra vez imaginado, reproducido y transformado. Esa “invención de Chile”, esos valores e ideales que van&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;moldeando nuestra convivencia, han abierto cauce a diversas identidades nacionales en permanente metamorfosis. Así se conforman los imaginarios colectivos por medio de los cuales los chilenos se reconocen en tanto partícipes de una comunidad, como herederos de una historia y como coautores de una tarea común. Ahora, entre cambios y continuidades, tiende a desdibujarse la autoimagen heredada acerca de quiénes somos los chilenos. Al contemplar cómo cambió el país y cuán distinta es ahora su vida cotidiana, la gente tiende a descreer del relato que ha conformado “lo chileno” y a no reconocerse en él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;La vida cotidiana se llena de paradojas. En democracia, los chilenos han podido disfrutar un desarrollo notable en el nivel y la calidad de su vida cotidiana. No cabe duda de que se ha logrado transformar el rostro del país buscando compatibilizar democracia, crecimiento económico e igualdad social. Pero, a la par con las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;oportunidades reconocidas, los cambios en los modos de convivencia se perciben como procesos ajenos, sustraídos de las decisiones humanas. El desconcierto acerca de quiénes somos los chilenos deja entrever cuán frágil se ha vuelto la idea de un sujeto colectivo capaz de conducir el proceso social. Parecería que muchos chilenos no poseen una imagen fuerte de sí mismos como un Nosotros. Este es el desafío cultural de Chile.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:11;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:11;"&gt;¿POR QUÉ IMPORTA LA CULTURA EN CHILE?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:11;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;El presente Informe está dedicado a los cambios y desafíos de la cultura en Chile. Se trata, por cierto, de una noción amplia de cultura&lt;b style=""&gt;. Cultura son las artes, las letras y &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;distintas formas de patrimonio, pero también el conjunto de las otras expresiones mediante las cuales una sociedad moldea y reflexiona su convivencia.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt; UNESCO define la cultura, en términos generales, como las maneras de vivir juntos. Visto así, contempla tanto los modos concretos en que se organiza la convivencia entre las personas como las imágenes e ideas mediante las cuales la sociedad se representa las formas en que convive y quiere convivir. La cultura es pues la práctica y el imaginario de la vida en común.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;La cultura importa por ser parte constitutiva de un Desarrollo Humano. Es Desarrollo Humano aquel proceso por el cual la persona se hace sujeto y beneficiario efectivo de los cambios en curso. Según el Informe mundial del PNUD, ello significa “un entorno en el que las personas puedan hacer plenamente realidad sus posibilidades y vivir en forma productiva y creadora de acuerdo con sus necesidades e intereses” (PNUD, 2001). Una precisión: el Desarrollo Humano abre una perspectiva, esto es, no implica algún “modelo de desarrollo” sino un modo de enfocar la vida social.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;La reflexión sobre la cultura en Chile sintetiza lo anunciado por los Informes anteriores: &lt;b style=""&gt;no habrá Desarrollo Humano si no existe una cultura que fortalezca las capacidades &lt;/b&gt;individuales y colectivas para actuar. Ya lo sugería el Informe chileno de 1998 al presentar sus conclusiones. Por un lado, el individuo logra moldear sus condiciones de vida sólo en la medida en que el conjunto de la sociedad sea capaz de generar un entorno favorable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;En consecuencia, una estrategia de Desarrollo Humano debe apuntar al fortalecimiento de las capacidades sociales para ampliar las opciones y oportunidades disponibles para las personas. Por el otro, la subjetividad de éstas es tan importante en la creación de ese entorno social favorable como las mismas transformaciones estructurales. Hay que buscar en la subjetividad de las personas las potencialidades del país para hacer realidad el Desarrollo Humano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;El Informe del 2000 recoge el tema cuando constata que el capital social se verá&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;fortalecido sólo si las personas comparten “algo” común. Ellas establecen lazos de&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;confianza y cooperación en la medida en que perciban que forman parte de un Nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;En consecuencia, la existencia de un Nosotros –como imagen y como práctica– debe&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;considerarse un elemento crucial del Desarrollo Humano en Chile. La importancia de los imaginarios colectivos para el Desarrollo Humano define el punto de partida del Presente Informe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;“El desarrollo humano entraña necesariamente una preocupación por la cultura –la forma en que las personas deciden vivir juntas–, porque es la sensación de cohesión social basada en la cultura y en los valores y creencias compartidos lo que plasma el desarrollo humano individual. Si la gente vive bien junta, si coopera de manera de enriquecerse mutuamente, amplía sus opciones individuales. De esta forma, el desarrollo humano se preocupa no sólo por la gente como individuos, sino además por la forma en que éstos interactúan y cooperan en las comunidades.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;PNUD, 1996, 63&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;El Informe se hace eco de la importancia que las autoridades de Chile le atribuyen a la&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;cultura. Está a la vista el enorme esfuerzo realizado por los gobiernos democráticos para reforzar las políticas culturales en términos institucionales y financieros. El Presidente Lagos, en particular, ha proclamado que la cultura será uno de los ejes de su mandato. En efecto, su gobierno impulsa una reorganización institucional y multiplica los fondos asignados a los distintos programas y proyectos. El Mapa del Campo Cultural en Chile, expuesto en la Parte 4, destaca su notable contribución a la diversidad creativa del país.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Pero la importancia de la cultura no se refleja sólo en las políticas culturales. Como&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;destacara el Presidente de la República en su discurso programático, hay que considerar asimismo las dimensiones culturales de las políticas públicas. Es decir, el impacto (positivo o negativo) que éstas puedan tener sobre las maneras prácticas de la convivencia en Chile y, por lo tanto, sobre las posibilidades de conformar un Nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“El Desarrollo Humano del país, en su sentido más amplio, se vincula con el desarrollo de una política cultural inclusiva, amplia, generosa, libre y abierta a la crítica.” Ricardo Lagos E. Presidente de la República, mayo, 2000.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;La relevancia de la cultura se ve ratificada por la envergadura de los cambios. Cambios culturales son, por ejemplo, la mayor libertad del individuo, el nuevo protagonismo de la televisión y las innovaciones de la reforma educacional. Todo ello altera no sólo la convivencia social, sino el modo de vida de cada uno. La cultura importa, en resumidas cuentas, porque trata de la experiencia subjetiva de la gente. Su vida cotidiana está atravesada por nuevas vivencias a las cuales tiene que encontrar sentido. La persona puede no ser consciente de esa búsqueda, tal vez no pueda formular las preguntas que se hace para sí, pero estará percibiendo la brecha que se ha abierto entre su experiencia subjetiva y sus dificultades para conversar sobre ella y atribuirle una significación que pueda compartir con otras personas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;TESIS SOBRE LOS CAMBIOS Y DESAFÍOS CULTURALES DE CHILE&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;1. Chile está viviendo un profundo cambio cultural. En este proceso desempeñan un papel central las dinámicas de globalización de la sociedad e individualización de las personas, la centralidad del mercado y de las nuevas tecnologías. Los cambios culturales crean oportunidades pero también dificultades para la convivencia cotidiana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;2. La imagen heredada de lo chileno se ha vuelto difusa y poco creíble para la mayoría de las personas. Junto con ello se ha debilitado el sentido de pertenencia a Chile. La&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;sociedad chilena no parece disponer hoy de una imagen de sí misma que le permita ser sujeto. A ello contribuye una imagen conflictiva de su pasado y un diseño débil de su futuro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;3. La producción de experiencias y significado de lo social debe hacerse cargo hoy de&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;nuevas dinámicas, nuevos materiales y nuevos actores. Entre ellos, la mercantilización y masificación de los bienes culturales, la transformación del sentido del trabajo, el auge del consumo, la preeminencia de las imágenes, la diversificación de los lenguajes y significados, y la pérdida de significación de la política.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;4. La vida personal en Chile está caracterizada por el despliegue de la individualización.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Cada vez más las personas deben definir por sí mismas sus objetivos, valores y&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;proyectos. Este proceso no ha sido acompañado por un desarrollo similar de los recursos sociales necesarios para llevarlo a buen término, lo que produce agobio y retracción social en las personas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;5. En Chile se han diversificado los modos de vida, pero en muchos casos se trata de una diversidad disociada. La falta de vínculos entre los modos de vida genera incomunicación y dificulta así la construcción de una diversidad creativa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;6. Chile exhibe un déficit cultural. A pesar de la importancia de las políticas culturales en los últimos años, se ha prestado menos atención a aquellos procesos culturales que permitirían aumentar las capacidades de la sociedad para actuar como sujeto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;7. El desafío de la cultura, en la perspectiva del Bicentenario, consistiría en crear y&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;afianzar un “proyecto país”. Esto plantea una doble tarea. Por un lado, se ha de generar una visión de país en la cual todos puedan reconocerse como miembros plenos de una comunidad de ciudadanos y como actores eficaces en su desarrollo. Por el otro, hacer posible que las personas, junto con incrementar su libertad individual, puedan ejercer de manera concreta el sentido de “vivir juntos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;LOS CAMBIOS CULTURALES ALTERAN LA EXPERIENCIA COTIDIANA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;La cultura chilena está atravesada por cambios y continuidades. Entre las&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;transformaciones, tienen un impacto especial la redefinición del estado y la preeminencia del mercado. Desde muy temprano la identidad chilena estuvo ligada a la conformación del estado nacional y, después, a la emergencia de un estado social. La dimensión cultural del estado es más notable en la educación, el orden democrático o las políticas públicas. Pero se nota también en aspectos menos visibles; todavía hoy el liceo fiscal o el Servicio Nacional de Salud son hitos en el imaginario de muchos. Por eso, el debilitamiento del imaginario “estatista” podría arrastrar consigo a cierto imaginario de “lo chileno”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;La centralidad del mercado trastoca las maneras en que los chilenos viven juntos. El&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;alcance de los cambios culturales se aprecia en la Parte 3 del Informe. La mercantilización y el auge de una “cultura del consumo”, la preeminencia de una “cultura de la imagen” y la consiguiente estetización de la vida diaria, la masificación de bienes y símbolos producida por la “industria cultural” y el “consumo cultural”, la creciente informatización mediante las nuevas tecnologías de información y comunicación, son ejemplos de su presencia en el quehacer diario. Estos cambios están entrelazados con las transformaciones del campo cultural. Un panorama de la cultura en este sentido más acotado ayuda a visualizar cuán intensa es la producción y circulación de mensajes y símbolos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Una contribución fundamental del Informe es el &lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Mapa del Campo Cultural en Chile&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;presentado en la Parte 4. El mapa ofrece un amplio registro de la dinámica cultural, la&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;infraestructura, los actores, la institucionalidad pública y los proveedores de bienes&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;culturales. Contiene asimismo los programas, fondos y principios normativos de las&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;políticas culturales. La información reunida se sistematizó en una matriz con 53&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;indicadores nacionales y 159 indicadores desagregados por región. Además, el Índice de Dinámica Cultural y el Índice de Recursos Culturales permiten apreciar las diferencias entre las regiones y la eventual inconsistencia entre recursos disponibles y dinámica efectiva. El esfuerzo se complementa con una aproximación preliminar al “peso” económico de la actividad cultural.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;VER Índice de Dinámica Cultural por regiones&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;Fuente: elaboración PNUD, 2001.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:16;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:16;"&gt;¿EXISTE TODAVÍA UN IMAGINARIO DE NOSOTROS?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:16;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Los cambios en el diario vivir socavan la idea que se hacían los chilenos de sí mismos. A&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la luz de las nuevas experiencias y expectativas de la gente, las imágenes heredadas de “lo chileno” pierden credibilidad. La Parte 2 da cuenta del debilitamiento de “lo nacional” y de las dificultades de recomponer un imaginario de Chile.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Orientaciones hacia lo chileno (porcentaje)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:16;" &gt;Chileno orgulloso 33%&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:16;" &gt;Chileno inseguro 38%&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:16;" &gt;Chileno molesto 29%&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:16;" &gt;Total 100&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;Fuente: elaborado sobre la base de Encuesta Nacional PNUD, 2001.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Un tercio de las personas exhibe un “orgullo de Chile”. Pero dos tercios de los&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;entrevistados toman distancia y miran el país “desde afuera”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;“Y mientras caminaba de vuelta decía, habiendo tanta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;riqueza a mi lado derecho, un mineral inmenso, y al otro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;lado un inmenso mar infinito, y no alcanza… Yo digo, ¿por&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;qué el chileno, yo como chileno, tengo que pasar hambre?”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;(Hombre, adulto, urbano, GSE medio)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Lo chileno no se ve socavado por la globalización sino por las experiencias subjetivas de los habitantes del país. Cuando la gente no percibe la presencia de la sociedad en su vida cotidiana, es difícil que se haga una idea de nación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;¿CÓMO LLEGAR A SER SÍ MISMO?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Las grandes transformaciones atraviesan no sólo los ámbitos macrosociales de la&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;convivencia, sino también la vida cotidiana de cada individuo. Quizá sea incluso aquí, en el nivel más personal, donde los cambios culturales tienen mayor impacto. En todo caso, son más notorias las diferencias en las capacidades de aprovechar las transformaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;La Parte 5 del Informe indaga en diversos aspectos del mundo privado: los efectos de los cambios sobre la familia, la religión y la sexualidad, pero asimismo en la amistad y la conversación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;El tema sobresaliente es la individualización. Esto es, el proceso mediante el cual las&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;personas toman distancia de las tradiciones heredadas y afirman el derecho a definir por su cuenta y riesgo lo que quieren ser. Pero esa tarea no puede realizarla cada uno solo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:11;" &gt;Es el conjunto de la sociedad el que proporciona las legitimaciones, relaciones y recursos que la hacen posible. Se trata pues de un fenómen
